Su silencio, anda lleno
de aura,
murmullos,
suspiros…
Exuberante de ausencia,
de verbo,
de luz,
de gritos…
Colmado de desafectos,
forjados
en yunque
de hilo;
en la tarde huidiza
del invierno
vespertino…
Enhebraba, en la rosa;
los ojos,
en el camino…
en cada hilván
palpitaba
un reproche
omitido
y cada cruz
en la tela,
era anhelo
desprendido…
La paciencia, intranquila
ha edificado
un nido,
e incuba
en silencio
pan de fieltro…
saturado de vacío…










Silencios, soledad, olvidos impuestos….duros, muy duros si no se tiene una mano, un corazón amigo. Y es que hay demasiada gente rodeada de otra gente, que vive en dolorosa soledad su doloroso olvido. Un poema duro y real como la propia vida.
Gracias por vuestros poemas