La Galería Cristóbal Bejarano inauguró el pasado el día 6 de noviembre de 2015, la exposición de pinturas de Jesús Iáñez Ferrer (Granada 1960), artista que compagina la pintura con la docencia. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada, actualmente es profesor de dibujo en Linares, ciudad en la que reside. Desde 1988, año en el que realiza su primera exposición individual, su obra ha podido verse en galerías y salas de exposiciones de diferentes ciudades de la geografía nacional y su trabajo está presente en importantes colecciones públicas y privadas españolas. Ha colaborado en la publicación de Catálogos (FFG), Revistas (Arteguía) y libros (Colección de Arte Contemporáneo Fdo. Fernán Gómez nº70).

En su tercera exposición individual en la Galería Cristóbal Bejarano, Iáñez Ferrer presenta, bajo el título de “Geografías acotadas”, un conjunto de obras recientes realizadas con técnicas mixtas (óleo, acrílico y collage) y sobre diferentes soportes como madera, cartón o lienzo. Desde que en el año 2008 realizara su primera individual en esta galería hasta la actual muestra, pasando por la que hizo en 2011, hemos podido ver una evolución importante en este artista que se encuentra en su plena madurez artística, una evolución dentro de su habitual línea de trabajo en el campo de la abstracción. Iáñez Ferrer, en la exposición del 2008, mostraba un conjunto de obras en las que lo matérico tenía una importancia primordial, de densos empastes, con elementos incorporados como tierras, hierros, cuerdas o maderas que le daban a esas obras un carácter casi escultórico, eran obras terrosas, muy emparentadas con el informalismo; en el 2011 se pudo ver la exposición titulada “Horizontes”, obras en las que dominaba una línea horizontal definida por dos planos generales que estructuraban la composición, la materia no era tan densa en algunas obras y el color empezaba a ser más rico. En la actual muestra su obra se ha ido liberando de lo matérico para ser más sugerente, fundamentada en las relaciones cromáticas y formales de las estructuras que puede organizar partiendo de la forma rectangular de una chimenea, una forma dominante en la composición de las obras, un rectángulo vertical que le permite iniciar una serie de indagaciones plásticas a partir de esta estructura básica. Iáñez Ferrer, partiendo de una imagen de la realidad, crea obras abstractas de una gran calidad plástica, en las que la geometría y los colores saturados de las mismas tienen una gran importancia, pinturas de gran lirismo, en las que los cambios cromáticos le permiten mostrar sus diferentes estados de ánimo y emociones en las relaciones con las cosas.

Rafael Cerdá

Texto del autor sobre el contenido de la exposición Geografías acotadas.

Hay imágenes que se graban en la memoria y te acompañan a lo largo de tu vida. Imágenes que plasmas inconscientemente en gran parte de las obras que realizas. Ocultas tras una línea o una mancha, un color o una textura; ahí están esperando ser descubiertas por ese espectador que analiza los trazos que construyen tu obra. Una simple chimenea que crece contigo, que está a tu lado en días de sol o lluvia y en noches oscuras o de luna llena. Una simple chimenea, observada tras la ventana día a día, que llega a ser tan especial como para formar parte de tu iconografía emotiva. Tantas visiones del objeto, tantos momentos como geografías vistas. Todas distintas y a la vez unidas en un solo ser capaz de unificarlas e interpretarlas, hasta el punto de convivir como una sola entidad que se acota en su justa medida. Por ello se muestra, a través de distintas técnicas y estilos, la imagen que condiciona esta exposición. Una imagen camaleónica que convivió y convive conmigo.

Jesús Iáñez Ferrer

 

Iáñez Ferrer en la sala Cristóbal Bejarano

Iáñez Ferrer en la sala Cristóbal Bejarano