Ya estaba abuelo bastante alegre con el sagrado mollati, de las dos botellas de las Madres Cubas  que se había endiñao, a las que previamente le había hecho la cama con más de un litro del líquido rubio con melena blanca; entonces en los postres me dice, después de hincarse un par de chupitos de ron “Fideliano” con miel: “Anda Parrillosky rojeras, ensácame las láminas esas que tiés de mis ídolos rojos y las de la República.

Yo se las saqué, pero las últimas eran la sorpresa para ponerlo de mala milk; eran del  Chache con su capa victoriosa y el aura divina, además de algunas con soldados “haciendo guardia junto a los luceros”. Se las enseñaba una por una, plastificadas todas. Me hicieron falta como material didáctico en el “Insti” en una asignatura que servidor impartía llamada Talleres Artísticos, en que en una unidad didáctica se analizaba el “Cartel como elemento de propaganda” como ejemplo también de Andy Warhol.

Con todos los carteles “rojeras” estuvo feliz, alabando a los personajes y también a mí, por lo rojo que era…hasta que llegaron los “azules”.

Sobra contarles la que me lió, porque fue para vivirlo in situ. Pero el colmo llegó, cuando con la boca temblorosa babeando y guiñando el ojo como Rajoy me pidió un mechero para encender el petardo que se iba a fumar, también y como es lógico “de su Cuba der arma”. Intencionadamente le di un mechero con la bandera de España en que se veía al Chache con el brazo en alto y mano extendida al tiempo que le ponía un cenicero de “Casa Pepe” con la bandera  del “Pollo”. Mechero, cenicero y láminas saltaron por los aires a tomar por el culo. Lió la de Dios es Cristo. Y mientras su Dolores y la Eva, con el rosario en la mano santiguándose.  Una celebración caótica.

Ya calmado y haciéndole ver que era todo un puñetero cachondeo para chincharlo, me perdonó y explicó que Nemesio significa “Justiciero” y que él lo es y mucho. El abuelo celebra todos los años el día de su cumpleaños, que además coincide con S. Nemesio, por expreso deseo, según él dice del “mamón de su progenitor pa no hacer dos celebraciones”.

“Mira Parrillosky, mi madre lloraba de rabia cuando se enteró de que mi padre me había puesto el nombre del santo del día en que nací, y por aquella faena, lo tuvo en ‘dique seco’ más de dos años. Lo pagó bien pagao”

 Y sigue diciendo: ¡“Ay, ay, que me estás dando coba y pienso que me la vas a meter ‘doblá’, porque eres mu cabrón, que con tus maneras jesuíticas, metes la vizcaína en los riñones” ¡Joder Nemesio, qué desconfiado es usted!

“Sí, sí, tu eres un pedazo de cabronazo que con la risa y la ironía me joes  to lo que pués, so mierda”. Bueno abuelo, haya paz, y el 31 de octubre a celebrarlo… “Sí, pero aquí en tu casa, como hoy, y sin estampicas desas” ¡Será gorrón, pensé!

Y medió en el foro la Evarista diciéndole que le iba a contar una historia  de un santo bastante rojo (para contentarlo)

Y la Eva, que le gusta un santo más que a un crío un huevo Kínder, comenzó con el relato:  “ Nemesio, se dice: Eres más socialista que San Antonio Abad.

En Trigueros, Huelva, San Antonio es el Patrón. Que repartió sus bienes entre los pobres y por eso afiliaron al santo al sindicato. El santo tiene el carné de “Ugetista” y esto le valió para que en la Guerra Civil no lo quemaran. El carnet, con el nº 1 de afiliado en Trigueros, aún se conserva.

La fama de San Antonio Abad como protector de los animales no es algo nuevo,  y en Trigueros es un militante más del sindicato UGT desde hace 86 años. Lo sacan en procesión  y está en la calle durante día y medio completo, recorriendo absolutamente todos los rincones del pueblo, incluido todo el cementerio.

La relación entre la imagen y el sindicato se inició en 1932, cuando salió en procesión con el carné colgado de la UGT. El Sindicato lo había afiliado al considerar que el hecho de que San Antonio Abad repartiera sus tierras, iba en concordancia con la política de esta organización.

De hecho, la imagen se libró del expolio y destrozos que muchas sufrieron durante la Guerra Civil, precisamente por tener ese carné, que expresa textualmente:

“Nombre: Antonio Abad. Edad: 101 años. Profesión: Santo. Vecino de Trigueros”.

Entre lo llamativo del cortejo, durante todo el trayecto, los triguereños realizan  “tiradas” desde ventanas y balcones, de panes, quesos, jamones y paletillas de jalufo, además de dinero, que son arrojados a los pies del santo, y recogidos…cómo no.

Una tradición que llevan a gala como una cita histórica en el último domingo de enero”. (Concluyó la ilustre Evarista).

Yo me quedé acojonao con el saber de la Evarista.

Y dice el mamonazo del abuelo: ¿Y si yo me afilio en Trigueros a la UGT, también me echarán jamones y mollati der güeno?….  Y una boñiga, le dije yo.