La Noche de Todos los Santos se celebró este año en Linares de una forma diferente. La Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Linares, junto a Selene Simón y Macrotour, organizó una visita teatralizada al Hospital de los Marqueses de Linares, donde se pudo conocer la historia de los Marqueses y además descubrir los secretos y misterios del Hospital.

Para la visita, se contó con la ayuda de tres personajes: una peculiar monja, la propia Doña Raimunda de Osorio y Ortega, Marquesa de Linares y un médico muerto por tuberculosis. Ellos fueron los encargados de amenizar la visita y dar a conocer todos los detalles de las diferentes salas del museo del Hospital de los Marqueses.

La monja, Selene Simón, fue la encargada de la recepción de los visitantes en la Capilla del Hospital. En un ambiente misterioso, de poca iluminación y con una música misteriosa, que se vió interrumpida por misteriosas voces y gritos, la monja explicó la historia del hospital y dividió el grupo en tres, para que “sanaran su curiosidad”.

Los primeros elegidos fueron dirigidos a la Cripta del Hospital de los Marqueses, donde se encuentra situado el imponente mausoleo de mármol y bronce, obra del escultor Lorenzo Collault Valera, que acoge los restos mortales de los Marqueses de Linares. Allí Doña Raimunda, Pepa García, les explicó su historia en la ciudad de Linares y el significado de las obras talladas en su mausoleo.

Para explicar la sala litúrgica estuvo un médico que trabajó en el hospital, Juan Parrilla. Aquí se pudo ver todo un patrimonio de utensilios sanitarios que en su tiempo formaron parte del material empleado en el Hospital, además de la sala dedicada a las “Enfermedades Mineras”, donde el médico explicó todo sobre este tipo de enfermedades típicas del trabajo de los mineros, como la tuberculosis, motivo de la muerte del médico.

Y por último, los visitantes también entraron a la sala destinada a la muerte del torero Manolete, suceso ocurrido en este hospital el 29 de agosto de 1947, tras la cogida mortal que recibió la tarde en el coso de Santa Margarita de Linares, donde este médico ayudó a la intervención.

Por último, la monja acompañó al resto de los visitantes a la sala litúrgica, donde todo un tesoro patrimonial litúrgico perteneciente a la Capilla del Hospital, se expone en muebles originales que se han convertido en el soporte de la propia colección de objetos.