Hace unos días me hacía eco de un hecho sobre la lectura y su aprendizaje que me había preocupado. He recibido mensajes directos invitando a incidir más sobre cómo ayudamos a crecer a las nuevas generaciones.
Trataré, hoy y en el futuro, de hacerlo relacionando mis experiencias profesionales y personales desde ese terreno más social, donde han de complementarse la escuela, la familia y el resto de la sociedad en sentido amplio. Con ello quiero decir que cada palo aguante su vela y que facilite la clara responsabilidad de aciertos/errores, virtudes/defectos, competencias/imposiciones,… Y todo ello deseo la generosidad ejemplar que se trata de proyectar, en la comunidad que aprende, con rigor en la autocrítica, actitud respetuosa y comprensiva aunque firme con el prójimo, y un talante positivo y comprometido en lo colectivo.
Con relación distintos sectores a colaborar y aspectos integrar,cito algunos temas como muestra claramente incompleta. En esta páginas me mostraba disconforme con las propuestas del Sr. González, de BBVA, pidiendo que se aumentara la fomación financiera del alumnado desde los primeros tramos escolares, supongo que, como viene ocurriendo, a costa de las humanidades. Como él, sin llegar a tanto desde tan lejos, otras personas o instituciones han reclamado más atención sobre educación vial, violencia de género u otros acosos incluido el de internet. Si negar la importancia de cada asunto, creo que el profesorado pide que no se esté reformando la educación cada día a golpe de titular. Por contra, tanto como padre y, sobre todo, como docente he pensado que la formación inicial del profesorado era y es muy deficiente. Otra cosa es lo que cada cual ha tratado y logrado hacer como maestro. Otro tanto, aunque menor,sería deseable en la familia.
Lo de gimnasia o educación física, que abre este escrito, es un buen ejemplo para contrastar la colaboración de escuela-familia-sociedad. También lo es en cuanto a la formación cambiante que vamos adquiriendo sobre el buen uso y ciudado de nuestro propio cuerpo. Afortunadamente, desde hace mucho tiempo, la gimnasia o la salida al patio es algo más que la ocasión de desfogue para ese cuerpo que permanecía estático mientras se esforzaba sólo el intelecto. También ayudó en ese sentido la eliminación de aquellos pupitres inamovibles. Aunque se va avanzando, aun queda mucho para relacionar con enjundia varias parcelas rabiosamente conectados de cuerpo y mente.
Desde los primeros momentos, conocer el propio cuerpo, con sus posibilidades y limitaciones, evitando los posibles complejos y percibiendo los caminos de mejora aunque sea limitada, nos va poniendo en buen camino. Seguir valorando el disfrute del propio cuerpo en ejercicio en juego personal o colectivo ayuda a integrar el conocimiento y control intelectual del mismo. Como en los demás aprendizajes o habilidades, no conviene la competición continua con los demás: los retos son aminorar nuestras limitaciones y mejorar nuestras potencialidades. Tanto en los juegos, deportes y ejercicios en general tratamos de integrar de manera colectiva las distintas potencialidades y superación de limitaciones. Los valores de solidaridad y respeto se intercalan con los conocimientos teóricos y prácticos del propio cuerpo. Éste tiene una gran resistencia porque administra bien su respiración, aquella tiene mucha agilidad, el de más allá compensa la pesadez de su cuerpo (que va aliviando) con su potencia y visión espacial, la del fondo tiene una gran creatividad para sacar rendimiento a su aun débil musculatura y/o estatura,… En cada sesión estará bien que se autoevalúe cada cual y el grupo teniendo como referencia el propio esfuerzo y progreso. De la misma manera la alimentación y los hábitos de ejercicio o reposo han de estar abordados en el proceso que lleva a cada persona a ser el entrenador responsable del propio cuerpo y cuidados.
Se entiende que en todo ese camino la familia ha sido colaboradora, y en su caso crítica, para que la educación física sea una realidad. Tanto las tutorías como las informaciones evaluadoras deberían contener datos cualitativos más que números o letras (PA o NM) que dicen poco o nada.
En cuanto a los poderes públicos, cabría pedir mejorar la formación inicial del profesorado para atender con más solvencia esos procesos y librando los mismos de reformas sectarias como la LOMCE contra el parecer de la comunidad educativa. Dotación de gimnasios para un uso continuado. A las ciudades que recuperen espacios para juegos y deportes de pequños y menores que aminoren sus hábitos sedentarios e insanos. A la sociedad en su conjunto que propicie el deporte-práctica en lugar del de espectáculo o de élite, social y fisicamente, menos saludable.










Por una vez estoy de acuerdo con usted.