El diputado de Servicios Municipales, Bartolomé Cruz, se ha reunido con miembros de la Asociación Gestora de Empresas de Reciclaje de Residuos de la Construcción de Andalucía (Agreca), Pablo Pérez y Javier Parrado, para abordar la gestión del Plan Director de Residuos de la Construcción y la Demolición que impulsa la Diputación de Jaén. “El objetivo de este encuentro es trabajar en este plan y coordinar la iniciativa público y privada para ir de la mano en la gestión del mismo”, ha señalado Cruz, que ha agradecido la disposición de este colectivo a colaborar en esta materia.

En esta misma línea se ha pronunciado Javier Parrado, representante de Agreca en la provincia de Jaén –donde hay tres empresas dedicadas a la gestión de estos residuos (ubicadas en Alcalá la Real, Andújar y Marmolejo)–. “Nuestro objetivo es casar la iniciativa privada con la pública, así como asentar las bases de colaboración con el objetivo de poder llevar a cabo una correcta gestión de estos residuos”, ha señalado.

La ejecución del Plan Director de Residuos Inertes, que suma una inversión superior a los 8,1 millones de euros, “viene a dar respuesta y solución a un problema que tienen especialmente los pequeños ayuntamientos, que son los que tienen que gestionar los pequeños escombros y evitar el vertido incontrolado de los mismos”, ha recordado Cruz. Este plan, que permitirá que exista un espacio para el depósito de este tipo de residuos a menos de 25 kilómetros de cualquier punto de la provincia, ha supuesto la elaboración de una ordenanza municipal reguladora en esta materia, que ha sido aprobada ya por más de 70 municipios jiennenses– y la construcción de distintas infraestructuras para facilitar la recogida de los residuos procedentes de las pequeñas obras domiciliarias.

En total se crearán nueve plantas de tratamiento, de las que cuatro ya están concluidas, y se ha finalizado la construcción de un total de 22 puntos de recogida. Asimismo, se han adquirido una serie de molinos móviles –que permiten la trituración de los escombros– que se utilizarán en el conjunto de plantas, además de 170 contenedores de 18 metros cúbicos y 4.000 sacas de un metro cúbico que se distribuirán en aquellos municipios que no dispongan de instalaciones específicas para el vertido de este tipo de residuos.