Alberto fue un hombre que supo acercarse a la gente, de una forma altruista, desinteresada, generosa y la prueba del agradecimiento y cariño de Linares, fue la innumerable presencia de conciudadanos en la iglesia de Santa María el día de su entierro, para despedirse de él definitivamente. En breve, será el funeral para su recordatorio. Consciente de lo que quería, fue consecuente con sus sueños hasta el último instante de su vida terrena. Vivió permanentemente en la utopía de hacer más grande, más noble, más culta su Ciudad.

Este longevo linarense, sí que pudo acariciar y disfrutar en gran parte esa utopía que perseguía, al hacerla realidad, acercando al mundo social y cultural la figura de Andrés Segovia y conseguir sus restos mortales para su amado Linares.

Muchos forasteros que venían a visitar la Fundación Casa Museo “Andrés Segovia” acababan diciendo al despedirse, que D. Alberto y Segovia parecían hermanos y de hecho la relación de ambos fue en tanto que hermanos, pues la capacidad mimética de ambos fue una ósmosis basada en la fidelidad mutua, en una amistad incuestionable e inquebrantable de dos grandes personajes del mundo de la cultura, del humanismo.

Uno, el artista. Otro, su biógrafo, con una capacidad de ser y sentirse ambos, dos vasos comunicantes. López Poveda, fue el nexo entre una figura de talla mundial y su pueblo, su España.

Resultaría harto prolijo relatar en un pequeño espacio, la dilatada y rica vida en lo cultural y en lo humano de D. Alberto López Poveda, un hombre de 99 años entregado a Linares desde su juventud, que todavía sigue siendo ejemplo para muchos de nosotros, quienes  amamos nuestra Ciudad.  D. Alberto, fue un ejemplo de constancia, tesón, modelo incuestionable de hombre trabajador, altruista y austero, que se volcó con cualquiera de sus paisanos y artífice irrefutable de la gran obra patrimonial linarense que es La Fundación-Casa- Museo “ Andrés Segovia”, para el guitarrista universal por excelencia, que rescató la guitarra de las tabernas en las primeras décadas del S. XX, para elevar este instrumento a la categoría concertística.

El  domingo 27 de noviembre de 2011, en los “Jardines de la Villa” tuvimos muchas personas, alrededor de 300, el honor y el placer de rendirle a este genial y longevo linarense, un merecidísimo homenaje por toda una vida de entrega hacia sus paisanos de Linares, cuyo eje vertebrador  era como escribo más arriba, su querido y eterno  amigo Andrés Segovia, de quien es su biógrafo; obra biográfica ya publicada el año 2010.

Es indudable, que sin D. Alberto López Poveda, el magnífico y rehabilitado Palacio de los Orozco, inaugurado bajo el mandato del anterior alcalde de Linares, D. Juan B. Lillo Gallego, no hubiese sido realidad sin su trabajo y enorme capacidad, para que llegase a ser un elemento arquitectónico y multicultural de primera magnitud en nuestro querido Linares. Después, el equipo de gobierno del  Sr. Alcalde actual, D. Juan Fernández Gutiérrez, se sumó a la tarea de sacar la Fundación adelante, junto a la familia de  López Poveda.

Querido D. Alberto, usted y su familia, han hecho mucho por Linares.  Es para dormir tranquilo en la eternidad. Mucha gente hace falta en nuestra Ciudad como usted.

 Sin Vd, el panorama musical en general y guitarrístico en particular, nunca hubiese sido posible en Linares, o al menos, no en la calidad de los músicos que visitan y actúan en la Catedral Mundial de la Guitarra Clásica que es el referido Museo, donde está enterrado el Maestro.

Váyase tranquilo D. Alberto, pues con su entrega, su tesón y su transparencia como ser humano, nos ha dejado a muchos linarenses, motivos y hechos más que suficientes para emularlo.

Una dilatada y longeva vida como la suya, no minimiza el sufrimiento de sus queridos hijos y su querida esposa Paquita. Ellos tendrán que sufrir el dolor y la dureza de la travesía del desierto que supone su pérdida. Pero creo que les ha dejado el suficiente amor, como para hacer más llevadera esta dura travesía.

¡Ah! Y dele un abrazo a D. Andrés, de parte de este humilde escribidor que como Vd. ama a su Linares indeciblemente y que también ha tenido el placer de interpretar el genial “Estudio sin Luz”.

D. Alberto con Andrés Segovia. 18 de abril de 1979, saliendo de la Casa de la Cultura de Linares.

D. Alberto con Andrés Segovia. 18 de abril de 1979, saliendo de la Casa de la Cultura de Linares.