Aunque, como he manifestado algua vez, no soy un forofo del fútbol, no dejo de mirar y relacionar lo que ocurre en él, con otros juegos de poder y control político-económico. Veamos si mis apreciaciones tienen algún sentido o son fruto de las calenturas de este principio de Julio.
Los medios de comunicación con la simple apariencia de pluralidad siguen difundiendo el discurso serio y riguroso como el de D. Francisco González BBVA: “¿Dónde van esos locos de Grecia y de Podemos? ¿Se han creído de verdad ese cuento de la democacia porque naciera en el mencionado país? ¿Cuando se enterarán de que aquí a lo único que hay que rescatar es a los bancos y de que las deudas, sean injustas, porpias o ajenas hay que pagarlas para que los ricos sean más ricos aun? ¿Qué se habrán creído los de Syriza por haber llegado casi a la mayoría absoluta? ¿Esperan los ilusos que por eso van a poder tener un trato distinto de Papandreu o Samaras a la hora de aplicar las normas que le digamos incluido el despilfarro en armamento? ¡Que ingenuos y que pobres son estos griegos manirrotos para huir de una deuda que no podrán pagar! ¡Ni que fueran alemanes después de perder una guerra mundial! ¡Esta chusma sigue manteniendo aquellas ocurrencias del 15M sobre la representatividad y sale a la calle pidiendo que la ciudadanía se exprese en un referendum! ¡Cómo si no se dieran cuenta que eso puede ser un populismo peligroso como el de Venezuela, Bolivia o Ecuador!¡Las urnas pueden ser peligrosas! (nos avisa la hasta ese momento nuestra gris ministra de agricultura).” Así que con las breves ocasiones que se permite para que Syriza se explique aquí todo el modo pontifica sobre el calvario que vienen sufriendo la mayoría de la ciudadanía griega. Lo explica muy bien Rajoy cuando nos dice “La solidaridad no se puede aplicar sin asegurar nuestro beneficio”. Es otra manera de aclararnos lo del citado BBVA, o lo que es lo mismo: donde manda el capital, para qué queremos democaracia ni autocrítica. Eso es lo que también ha guiado la conducta del inefable señor Pérez. A ello paso.
Cuando llega a la presidencia del club, don Florentino hace valer su estilo capitalista: Para dirigir la plantilla precisa un entrenador con caché, con independencia de que Del Bosque, madridista con éxito acreditado con el equipo y posteriormente en la selección. Prescinde de él e inicia un desfile de contratación de entrenadores costosísimos y superando cuantas trabas surjan en el camino. Pese a los indudables méritos de la mayoría de ellos y de la gran millonada para fichar a cuanto brille en el panorama futbolístico, los éxitos están lejos de ser parejos a la inversión. En el camino han quedado, además de los sucesivos entrenadores, colaboradores-asesores, así como jugadores otrora carismáticos, o de gran proyección tanto nacionales como venidos de allende las fronteras. Pese a los sucesivos fracasos, el estilo de gestión capitalista de don Florentino sigue adelante, por más que en la plantilla, en la grada o en los medios informativos aparezcan tímidas críticas: donde manda propietario, que callen los demás. Pero no sólo eso. El señor Pérez que, además de mandamás madridista, es uno de los 40 empresarios más influyentes y consultados-recibidos por las autoridades llegado el caso, no pierde ocasión para pontificar. Así, con motivo de la visita que el club hizo a la señora Carmena, señaló a ésta que la sociedad ha de contar con el Real Madrid. A mí no me queda claro si los beneficios que ofrece la institución es: la de una práctica del juego limpio ejemplarizantes para nuestra juventud, la dirección gerencial capitalista y acrítica que dicho señor aplica, la posibilidad de entendimiento para alguna operación urbanística (como tantas promovidas en torno a varios equipos de fútbol), o alguna obra benéfica que pueda dar el lustre que otras operaciones menos presentables quitan.
Estas reflexiones son las que me llevan a relacionar el comportamiento de la troika (FMI, Banco Europeo y Merkel-Rajoy) con don Florentino Pérez. Así lo veo: el uso abusivo del dinero de todos en beneficio de los que más tienen, sin más consideraciones de racionalidad, humanismo y solidaridad para la construcción de una Europa que no sea de los mercaderes. Por eso, ante la tentación de que se nos haya presentado, una vez más, el referendum del domingo 5 de Julio en Grecia como una competición deportiva, he buceado en el simil. Así que concluyo que tanto en el fútbol, como en las tertulias o en las noticias, yo al menos , intento buscar aquello que tiene que ver con mi vida y la de quienes nos han de seguir.








Bien antonio, bien. Empiezas tu parrafada periódica con unas preguntas y afirmaciones que no existen. O sea, que el resto de conclusiones a las que llegas son imaginarias. Ah, por cierto, hablando de referéndum ¿para cuando uno en que los españoles podamos decidir si queremos prestar parte del dinero de nuestros impuestos a sabiendas que es posible que nunca nos lo devuelvan? Eso también sería democracia, ¿no?
En el mismo referéndum se podría preguntar, que si lo saneado con el dinero público a la Caixa de Cataluña y la Bankia entre otros, se nos va a devolver, o como dice el Gobierno se da por irrecuperable, sin preguntarnos. Pillines ellos.
También, también, se nos podía haber preguntado. Al fin de al cabo eso es globalizar la democracia. ¿O ahora los radicales no estáis de acuerdo con eso?
Señor Jose: De un tiempo a esta parte , se puso de moda usar el término «radical», para menospreciar o minusvalorar a las personas o entidades. Me pregunto ¿ es preferible ser «radicalmente» democrático , o ser demócrata hasta donde nos dejen?.¿ Es preferible ser «radical» en nuestra solidaridad con los demás, o, solo si nos es rentable?.¿ Somos «radicales» a la hora de amar a nuestros hijos y a nuestro prójimo, o, solo a cambio de algo?.
¿Somos «radicales» porque pedimos nuestros derechos, o, nos conformaremos con los designios de los más poderosos?. ¿ Somos «radicales» porque queremos intervenir y opinar, sobre aquello que nos compete, o, hay que ser moderados y aguantar con lo que se nos dictamine?. etc. etc…
Efectivamente, el término «radical», también se podría poner delante de las palabras (borrego, cobardía, insolidario, corrupto, etc. etc…)
Puesto que el adjetivo radical se refiere a una persona partidaria de reformas extremas del sistema, desde un punto de vista democrático (RAE), yo me considero un radical (de la izquierda, naturalmente), y por lo tanto, en absoluto me siento insultado ni ofendido por la utilización peyorativa de ese adjetivo, utilizado desde hace un tiempo, al igual que otros ( populista, demagogo, etc…..) por «La cosa nostra» y sus defensores y seguidores adocenados y aborregados….. Más bien me hacen gracia.
Es admirable la eficacia del departamento de consignas de Génova……..Cada consigna nueva es repetida hasta la saciedad, tanto por sus ministros y diputados, comos por sus voceros a sueldo, llegando incluso a calar en simples ciudadanos de a pie, fieles defensores de sus amos y señores…….
Yo me descojono cuando el Wyoming te mete en un corte diez o doce declaraciones de los mendas estos del PP, repitiendo las mismas frases, palabra por palabra, como un mantra……Se las aprenden, los capullos, mejor que el padrenuestro, no vaya a ser que les suspenda su profe…..jejejejejejejeje….
Saludos revolucionarios……