Juan Fernández Gutiérrez, candidato a la Alcaldía de Linares por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Licenciado en Psicología, ha sido profesor de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Jaén. En el ámbito de la política, ejerció como diputado provincial de Cultura y Deportes desde 1995 a 1999 y, desde los últimos 16 años, es el máximo mandatario de la ciudad de Linares en calidad de alcalde. Un cargo al que volverá a presentarse, arropado por un equipo de trabajo con experiencia en gestión municipal.
 
Linares28: ¿Cómo se presenta el PSOE para la cita con las urnas de pasado mañana?
Juan Fernández: Como no puede ser de otra manera, ilusionado y esperanzado en los resultados, sobre todo, porque nos basamos en una gestión que está a la vista y al análisis de todo el mundo y al juicio de la ciudadanía a la hora de decidir su voto y a quién otorgar la confianza.
L28: Culmina una legislatura empañada por los duros efectos de la crisis económica. ¿Qué balance extrae de estos últimos cuatro años?
J.F.: Nosotros estamos sufriendo, de alguna manera, las consecuencias de dos crisis, puesto que aquí ya se palpaba antes incluso de que explotara la burbuja inmobiliaria y de que nos afectara todo lo que vino con motivo de la globalidad económica. En Linares teníamos una necesidad tremenda de diversificar nuestra economía y ser capaces de reinventar la ciudad. Cuando estábamos en ese proceso, en el que se hicieron apuestas por las energías renovables, con los aerogeneradores, las placas solares y el tema del ferrocarril, precisamente buscando salidas de futuro, se nos paraliza todo lo que supone energías renovables y el Plan Eólico Nacional. Una situación añadida a la crisis global que ha afectado a Occidente, donde los costes de producción son más elevados que en los países emergentes, algo que también supone que nos veamos afectados en todos aquellos puntos nacionales y europeos que poseen industrias de fabricación y producción, entre los que está Linares. Por tanto, esas dos crisis a las que me refiero están ahí y, por ello, hay que hacer ese esfuerzo de marcar directrices de desarrollo y trabajo para reinventarnos, reciclarnos, adaptar nuestro tejido industrial a las nuevas tecnologías, al futuro, a la ciberseguridad y darle salida a aspectos como el Centro de Infraestructuras Críticas, en sintonía con la Universidad de Jaén y demás agentes socioeconómicos de la ciudad.
L28: ¿En qué aspectos habría que incidir para mejorar esa situación?
J.F.: Nosotros estamos trabajando para la próxima década. El planteamiento que estamos haciendo con la Universidad para Linares se centra en el parámetro de las tecnologías avanzadas, ya que puede ser un nicho de riqueza, desarrollo y creación de empleo para la ciudad muy importante y en auge. Hay que hacerlo todos juntos, como una piña. Tenemos que aprovechar todas esas sinergias, ya que no hay ningún camino marcado para ello, porque cada ciudad es un mundo y todo depende del esfuerzo común y unánime de todos los agentes socioeconómicos; sin eso no vamos a ningún sitio. Por eso hay que trabajar y no dejar de hacerlo, porque la mejoría no se logra de la noche a la mañana.
L28: Después de 16 años de gobierno socialista, lleno de altibajos, ¿cuál es el nuevo reto de Juan Fernández y su equipo con vistas a esta etapa?
J.F.: El reto sigue siendo el mismo: reconducir las bases de esta ciudad y adecuarla a las necesidades y las propuestas de futuro, no solo desde la perspectiva comercial, sino desarrollando una economía matriz que dé motor y base al empleo para que, posteriormente, se beneficien otros sectores. Y ese es nuestro reto, pero es algo continuo, no surge de la noche a la mañana ni por impulsos. Partimos de un análisis exhaustivo de la realidad, de un diagnóstico en el que coincidimos con todos los agentes socioeconómicos de Linares, con los que trabajamos de manera coordinada y armónica, para sumar y multiplicar. Tenemos que ser inteligentes y listos para poner por delante el interés de la ciudad que el propio interés particular, partidista. El futuro de Linares se tiene que planificar de forma conjunta, de ahí la futura creación de esa especie de consejo económico social local, bajo el epígrafe de “Linares, ciudad del conocimiento”, donde deben sumarse todas las voluntades y ejercicios de dirección de una ciudad que tiene que labrarse su futuro en coordinación, consonancia y armonía entre todos. Suma de esfuerzos y de recursos para alcanzar la multiplicación de resultados: ese es nuestro planteamiento; un proceso continuo, constante y de trabajo permanente, aunque tedioso, porque un problema puede traer una oportunidad.
L28: ¿Cuál cree que son los puntos fuertes de su gestión durante los últimos años?
J.F.: Los puntos fuertes de nuestra gestión los ve cualquiera desde que sale de su casa y mire a cualquier barriada y rincón de Linares. Por ejemplo, cuando se abre el grifo y se ve que hay agua asegurada desde que el Gobierno socialista está en Linares, gracias a la mejora del servicio de agua procedente de la Fernandina. Los agentes políticos distorsionan la realidad a propósito y, a veces, nos arrogamos cosas y cuestiones que no están en manos del Ayuntamiento. Un ayuntamiento a lo que se dedica es a gestionar los servicios, no hacemos leyes, pero sí tiene que salvaguardar y prestar los servicios de calidad que merece el ciudadano y donde se vean reflejados los impuestos que paga. Por eso, nuestros puntos fuertes son, ni más ni menos, que los que se han encontrado los linarenses durante todos estos años, en cuanto a servicios y, también, en la creación de espacios públicos impensables. Quién iba a pensar que íbamos a convertir el Arroyo Periquito Melchor en una avenida… Además, están esas infraestructuras que se han creado, como el Cinturón Sur, los nuevos accesos a Linares y el arreglo de los que ya estaban. La mejora que se ha hecho del tráfico también es destacable, así como que Linares es una ciudad habitable, cómoda, moderna, donde se vive estupendamente, con calidad de vida, y que cuenta con una dignificación en todas sus barriadas. Asimismo, en el ámbito comercial ha recuperado su impronta en toda la comarca y también hemos recuperado nuestro patrimonio, consiguiendo que 60.000 personas hayan venido a visitar Cástulo. Y todo se ha hecho a pesar de las limitaciones y escasas competencias que un ayuntamiento tiene, buscándonos la vida, con una importante planificación económica como la que se ha hecho y siendo conscientes de la situación en la que estamos. Esa planificación y racionalidad económica es fruto de una buena cosecha, que ha permitido, además de todo eso, ir limando deuda, pagar a nuestros proveedores, no teniendo problemas con el pago de las nóminas de los trabajadores y generando un patrimonio importante. Estamos orgullosos de nuestra gestión, con estos pocos recursos que tenemos, haciendo las cosas de forma seria, ordenada y con rigor.
L28: ¿Qué les ha quedado pendiente por hacer?
J.F.: Siempre hay algo por hacer porque todo requiere de un esfuerzo constante, de motivación, de adopción de medidas y aptitudes positivas, además de actuaciones y acciones con rigor a la hora de enfocar cualquier proyecto. Nuestra gestión siempre ha ido de la mano de la aportación de los vecinos, que forman parte, desde hace más dos décadas, de las comisiones informativas de este Ayuntamiento, en los debates y en las conversaciones. Eso sí es transparencia.
L28: Además del empleo, ¿qué otras necesidades tiene la ciudad, a su juicio?
J.F.: Partiendo de esa base, donde el empleo es lo que más nos preocupa, hay que trabajar también en todas las vertientes posibles, como el medio ambiente, la atención social, seguir poniendo en valor el patrimonio local como elemento de diversificación de la economía y de ingresos económicos para la ciudad, además de la cultura. Todo estos menesteres deben atenderse siempre, aunque puedan parecer, con respecto a la situación del empleo, no prioritarios; pero sí debe velarse por que la ciudad siga siendo un foro cultural importante donde se generen nuevas ideas e iniciativas, como por ejemplo los Juegos Íberorromanos. También hay que seguir trabajando en el tema deportivo, con la mejora de las instalaciones, como se ha venido haciendo hasta ahora, donde destaca la remodelación de San José, los trabajos que se han hecho y se están haciendo en el complejo de Linarejos, y la rehabilitación de Mariano de la Paz. Todo eso debe ponerse en solfa y realizar una labor de mantenimiento, proyección y dinamización constante. Asimismo, debemos seguir apoyando, en el aspecto social y de salud, a las diferentes asociaciones y colectivos que ya forman parte de nuestro propio voluntario local para abordar diferentes cuestiones con las que se den respuesta a las inquietudes ciudadanas. Sobre todo, hay que darle continuidad a los proyectos pendientes de infraestructuras que permitan adecuar la ciudad a las nuevas necesidades urbanísticas que van surgiendo.
L28: ¿Cómo se ha desarrollado la campaña?
J.F.: De forma positiva porque se ha hecho lo que se tenía que hacer: estar en relación directa con los colectivos sociales y sectoriales, además de las asociaciones vecinales, para informarles de nuestras propuestas y compromisos para los próximos cuatro años. Además, ellos han visto todo lo hemos ido haciendo e, incluso, se ha hecho más de lo había previsto. Nuestro programa es el compromiso directo con la ciudadanía, sin palabrería ni banalidades, sino con cosas concretas y en comunicación constante con las asociaciones de vecinos, que realizan una labor encomiable y fundamental. Y nuestro planteamiento es absolutamente transparente: gobernar de cara al pueblo y no de espaldas a él, con una estrecha relación entre el Consistorio y la ciudadanía.
L28: ¿Qué espera de las elecciones de pasado mañana?
J.F.: Ganar, ser lo más votados; vamos a ser la lista más votada y, de ahí, ya veremos lo que ocurre. No queremos ni soberbia ni modestia, sino que lo digo con toda la humildad y sinceridad del mundo: creo que vamos a ser la lista más votada. Pero, en función de los resultados, así habrá margen de maniobra o no. La lista que concurre ha ofrecido líneas de concertación, absolutamente necesaria hoy día, porque tenemos que estar todos juntos y ser una piña para el futuro. Habiendo cohesión social y unidad podremos salir de esta crisis.