La tarde del Jueves Santo linarense daba comienzo, fiel a su cita, en la lonja de la Iglesia de Santa María la Mayor. Un lugar emblemático del casco urbano que, lleno de vecinos y visitantes, esperaba la hora de salida de la Real Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate y María Santísima de los Dolores. De forma previa al inicio de la Estación de Penitencia, y como manda la tradición, los sones de la Banda de Cabecera se pudieron escuchar en el pasacalles que la formación musical celebró por varias zonas de la ciudad.
Tras la formación del cortejo procesional, el cual comenzó su caminar hacia las principales calles del Casco Antiguo, el Señor del Rescate realizó su salida siendo portado por su fiel cuadrilla de costaleros. Y lo hacía sobre su Paso de Misterio, que se encuentra aún inmerso en pleno proceso de tallado del canasto, estando prevista la finalización del mismo para la Semana Santa del próximo año. Dirigido por el capataz Manuel Ferro y acompañado por las marchas procesionales de la Agrupación Musical Nuestra Señora de los Dolores, el Sagrado Titular de la cofradía caminó sereno ante la atenta mirada de las miles de personas que llenaron las calles de Linares, en la tarde-noche de este intenso Jueves Santo.
En segundo término vendría el Paso de Palio de Nuestra Señora de los Dolores, tras el cual sonó el repertorio musical que interpretó la Banda de Música Nuestra Señora de los Dolores de Granada. La Virgen, engalanada de forma exquisita, fue llevada con mimo y buen hacer por sus entregados costaleros, cuyo paso se espera esté bordado al completo a lo largo de este año. Así, en este tramo de la procesión, volvió a destacar el tercio de las mantillas, uno de los elementos más significativos en el seno de la cofradía, junto al colectivo de trompeteros y el grupo infantil.
La Hermandad del Rescate realizó una buena estación de penitencia, en la que tampoco se llevó a efecto, este año, el simbólico acto de la liberación del preso, retomado hace tres ediciones por la cofradía. Una cita la del indulto que fue recibida, con una gran acogida, cuando se volvió a producir en 2012. Durante su recorrido, que fue modificado en varios puntos de la ciudad (introducción de las calles Tinte y Viriato, en lugar de Sagunto y San Joaquín, así como Pontón, Rosario, Campanario e Iglesia, en lugar de la Plaza del Ayuntamiento), se vivieron grandes y bellos momentos con este multitudinario desfile procesional, entre los que destacaron la salida y la entrada, el paso por Carrera Oficial o la calle Rosario, por mencionar solo algunos.
Al margen de la estación penitencial, la cofradía tritinaria resalta por su intensa actividad durante todo el año y, en especial, durante la pasada Cuaresma. En ese sentido, destacaron citas de relevancia organizadas por la hermandad, como el ensayo solidario de costaleros y músicos para recoger alimentos para los más necesitados, además del XXII Pregón de la Juventud Cofrade, pronunciado por Manuel Martínez.





























