Calor sofocante para recibir, en las calles de Linares, al cortejo procesional de la Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús en la Oración en el Huerto y Nuestra Santísima Madre y Señora de Gracia. A las cinco de la tarde se producía, este año, la salida de esta cofradía multitudinaria, una de las más queridas de la ciudad. Y es que la mejor prueba de ello se encuentra en el fervor popular con el que es recibida, cada año, así como por el elevado número de hermanos que tiene en su haber.

Miles de linarenses y visitantes tuvieron la oportunidad de disfrutar de grandes momentos, llenos de intensidad, plenitud y belleza, gracias a la estación penitencial de la Oración. Una hermandad que estuvo muy arropada en todos y cada uno de los puntos que conforman su itinerario, ampliado, por cierto, para este año, con la introducción de varias calles en el mismo. Así, la cofradía deleitó al público con las “chicotás” de sus dos pasos, portados por sus respectivas cuadrillas de costaleros, que son, sin duda, el colectivo más significativo y multitudinario junto con el Grupo Joven.

La estación de penitencia transcurrió, sin inconvenientes, por el casco urbano de la ciudad bajo el acompañamiento musical, encabezando el cortejo tras la Cruz de Guía, de “La Pasión Juvenil”. Después de los integrantes de la formación discurrían largas filas de nazarenos ataviados con capas en color blanco hueso y caperuces verdes oscuros, que anunciaban la pronta llegada de sus Sagrados Titulares. En primer lugar, lo hacía el Paso de Misterio de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto, mecido por su amplia cuadrilla. Un paso en el que se pudieron ver estrenos significativos, como su nuevo llamador en bronce chapado en plata, así como ocho querubines con tulipa para iluminar las cuatro cartelas centrales. Tras Jesús “orante” volvió a sonar, de forma magistral, la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Pasión.

Por su parte, el Paso de Palio de la Virgen de Gracia también caminó de forma solemne para poder lucir la esplendorosa belleza de la Señora del Lunes Santo. El llamador de este paso también fue estrenado en esta edición de la Semana Santa de Linares, al igual que el acompañamiento musical, que corrió a cargo, en esta ocasión, de la Sociedad Filarmónica María Inmaculada, la cual dejó grandes sensaciones en la tarde-noche de esta jornada.

En lo que respecta a detalles, destacaron enormemente la salida desde Santa María, el paso por Carrera Oficial, donde se volvieron a enlazar varias marchas procesionales y “chicotás” que arrancaron los aplausos del público que abarrotó las gradas de tribuna, el acto del “saludo” frente a la Parroquia de San Francisco, el paso por la emblemática calle Rosario, la tradicional “cuesta” y la entrada en al templo, entre otros.