La calle Santa María Rosa Molas se llenaba, a partir de las diez de la mañana, del mejor ambiente cofrade y de numerosos vecinos que se concentraban, en ese punto, para vivir de primera mano el inicio de la Semana Santa, que, como cada año, se produjo en el histórico barrio de San José. Las dependencias parroquiales del templo abrían de par en par sus puertas, una vez más, para que iniciara su estación de penitencia la Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesucristo en su Entrada Triunfal en Jerusalén, María Santísima de la Alegría, San Juan Evangelista, San Pedro y Santiago Apóstol.

El cortejo procesional de “La Borriquilla”, una hermandad que simboliza la “puerta” de la Pasión y se caracteriza por ser cantera cofrade en la ciudad, comenzaba a desfilar bajo un cielo limpio de nubes y un sol radiante que, conforme pasaban las horas, dejaba un sofocante calor en las calles. Una mañana espléndida, sin duda, para recibir a Nuestro Padre Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén y María Santísima de la Alegría por el casco urbano linarense.

Capas blancas y caperuces rojos recorrieron los diferentes puntos del itinerario de la primera hermandad en procesionar hoy, la cual presentó varias novedades y estrenos significativos para la presente Semana Mayor. En lo que respecta al majestuoso Paso de Misterio, este año pudo verse una distribución diferente, con respecto al 2014, de las imágenes que componen el conjunto escultórico. Así, la hebrea con los dos niños iban situados en la parte delantera, recibiendo a Jesús, mientras que los tres apóstoles (San Juan Evangelista, Santiago y San Pedro) estaban situados en la zona trasera, junto al emblemático y significativo olivo.

Un paso que, además, lució sus moldurones laterales ya tallados al completo, así como una nueva cartela central en la parte delantera, presidida por una imagen policromada de San José, en clara referencia al patrón de su barrio. Estas mejoras, a falta de añadir alguna pieza más de crestería, suponen la casi finalización al completo del tallado del canasto. Tras el Cristo destacó, de forma notable, el acompañamiento musical que ofreció la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Rosario, de la Hermandad del Prendimiento, otra de las principales novedades introducidas por la Junta de Gobierno de la cofradía en esta edición.

Con respecto al Palio, la Señora de la Alegría fue mecida, con dulzura y buen hacer, por su cuadrilla de fieles costaleras. El paso, sencillo en cuanto a ornamentación, pero magníficamente engalanado, contó este año con seis candelabros nuevos, adquiridos por el Coro Virgen de la Alegría, y sacó la primera fase de sus respiraderos nuevos en la parte delantera, con la imagen de una Virgen sobre una pequeña peana. La Banda Sinfónica Municipal de Dos Torres (Córdoba) volvió a ofrecer sus sones tras los pasos de la Reina de la mañana del Domingo de Ramos.

Percance. La estación de penitencia de “La Borriquilla” se vio sorprendida, cuando el cortejo transcurría por la calle Los Francos, por un suceso extraordinario y totalmente ajeno que causó el revuelo de las personas que allí esperaban para presenciar la procesión. Desde el balcón de un primer piso, una mujer de avanzada edad, sin motivos aparentes, comenzó a lanzar varios objetos contundentes a la calle, tales como cazos y ollas, CDs y un bolso, entre otros, según apuntaron testigos presenciales de los hechos.

Una situación que causó nerviosismo y obligó, no solo a tener que interrumpir la estación de penitencia durante varios minutos (lo que provocó que la entrada con retraso en Carrera Oficial), sino también que un agente de la Policía Local tuviera que intervenir para tranquilizar a la mujer. Tras el lanzamiento de los objetos, que, afortunadamente, no impactaron contra ningún viandante ni componentes de la propia procesión, un efectivo del cuerpo policial linarense saltó desde un balcón anexo hacia el que ocupaba la autora de los hechos. Una vez allí, la mujer, que se encontraba saludando al público y haciendo numerosos aspavientos, se abrazó al agente, quien la acompañó hasta el interior de la vivienda. Una intervención aplaudida y vitoreada por las personas que presenciaron la escena en la calle.

Por fortuna, el percance no pasó a mayores, sino que quedó como la anécdota de la jornada, y “La Borriquilla” pudo retomar su recorrido, sin más incidentes, por el resto de su itinerario, donde destacaron, por cierto, puntos como el paso por la Carrera Oficial o el regreso a las dependencias de San José, entre otros.