EL RENACIMIENTO

Creo en el Renacimiento como asimismo, creo en lo simbólico. Pero… ¿Qué es este galimatías?

En el mundo, todo es dialéctico, es decir todo es oratorio, supuestamente lógico, polémico. Y lo es desde Heráclito, alumno del Sócrates auto envenenado, cuando en el Areópago, le dieron la opción, de renunciar públicamente a su filosofía y si no, el destierro o el veneno. Sócrates no renunció a su pensamiento, tomándose la cicuta que “amablemente” le habían dado. Suele decirse que todos tenemos un precio, pero Sócrates no lo tuvo, y su precio fue la muerte, así como muchas víctimas, tanto de religiones y filosofías, que prefirieron la muerte, antes de renunciar a sus ideales.
Y ésta, es la ley de la sociedad, que obliga a elegir entre lo sim-bólico (lo que une) y lo dia-bólico (lo que desune).

La guerra, incluida la personal, es un problema para la humanidad, pues si no se la controla, acabará con nosotros, y ese fin ahora, sería definitivo. La mente es como un paracaidas… solo funciona si se abre.

El sentido común de la humanidad, tiene la convicción de que la luz, por débil que sea, vale más que todas las tinieblas juntas. Porque basta una cerilla para exorcizar toda la oscuridad de un cuarto y mostrar la puerta de salida. La luz, por naturaleza, hace su curso misterioso por el espacio y siempre será captada por los espíritus de luz. No recuerdo ahora quien decía: “Vale más encender un fósforo, que murmurar de la oscuridad” El bien posee una fuerza singular, como el amor. Por eso, al final, nada resiste al bien, que acaba triunfando….pero nos gustaría verlo.

Como la fuerza de las gotas de lluvia, sobre los inmensos incendios de la Amazonia (nos dice Leonardo Boff) Una gota hace muy poco, como el agua que trae el colibrí, que solidario, quiere dar también su aporte. Pero, ¿no está la lluvia hecha de gotas? Muchas gotas, millones de gotas, como millones de minúsculos colibríes, apagan en pocas horas el incendio más persistente. Es la fuerza invencible de lo pequeño… sigue diciendo Boff.

Es importante creer en la fuerza secreta de la buena voluntad, practicada, concretada, por pequeña que sea. El bien no se circunscribe a la persona que lo practica; el bien, como la luz, es una realidad que se irradia. El bien es la referencia para cualquier ética humanitaria, pero el bien, no puede quedarse “colgado” del perchero de nuestra casa, cuando salimos a la calle, porque si no, ese bien se pierde. Ya decía en mi artículo anterior, que a pesar de estar loco, creo, siempre he creído en el ser humano, a pesar de ser el más devastador de todas las especies sobre la tierra, porque tengo la esperanza de que alguna vez esta humanidad cambie, se encuentre y se reconcilie consigo misma.

Y aquí, entra el efecto mariposa. A veces, el eslabón aparentemente más insignificante es el responsable de la irrupción de lo nuevo. Alguien, señala en la calle hacia arriba con el dedo y grita: “mira, ahí, mira ahí”. Puede ser cualquier cosa, tal vez un objeto no identificado. Tal vez, una diputada de UPyD en el Parlamento, Irene Lozano, poniendo al incompetente e inepto Ministro de Defensa a los pies de los caballos, con el caso de la capitán Zaida Cantera, acosada sexualmente por un superior, un asqueroso machista que mancha una institución.

Y en un momento, grupos de gente, multitudes comienzan a mirar en la misma dirección. Por eso creo en el Renacimiento personal y social como en el que se produjo en aquellos siglos pasados.

Por Dios, fuera tanta corrupción, tanta obediencia ciega y por la fuerza a los galones en el hombro, fuera absolutismos y despotismos.

Todavía no hemos llegado en la actualidad al “siglo de la luz y la razón”.

En esta situación ¿quién podrá decir que la paz, como práctica de la justicia, (que no se le ha hecho a esta mujer, a Zaida) no pueda desencadenarse a partir de esa infinitesimal gota de agua, de ese fósforo, en forma denuncia, de esta diputada en el Parlamento, que ha encendido en la oscuridad, para no tener que maldecir la tenebrosidad.

Sí, de lo pequeño, podrá venir la fuerza secreta de la paz, del bien, para con uno mismo y los demás.

Decía mi maestro Estanislao, que todavía vive y al que quiero indeciblemente: “Que seas mejor, que los ´buenos´ me revientan”.

Y es que el mundo, está lleno de gente “buena”, pero nada más, porque olvidan esa bondad, en el perchero de su casa antes de salir y entonces el bien, apenas se hace visible. No quisiera estar tan cuerdo como el “bueno” de Sancho Panza.

Sobre el autor

2 comentarios en “EL RENACIMIENTO”

  1. Enrique J. Valdivia

    (…)»Vale más encender un fósforo, que murmurar en la oscuridad»…salvo que seas un murciélago -añadiría yo-….Y es que a veces, querido Juan, parece como si las personas renunciáramos a la esencia básica de nuestros sentidos, porque lo que percibimos a través de ellos, nos perturba más que espabilarnos… Preferimos vivir alienados, antes que enfrentarnos al miedo de «señalarnos». Nos escudamos en nuestra insignificancia para justificar que las cosas son como son, porque » siempre han sido así», y yo solo no las puedo cambiar…El análisis de la experiencia y de nuestra historia, se ha hartado de hacer buenas las palabras de Hobbes de que «el hombre es un lobo para el hombre», pero cada vez aparecen más «pastores», y éstos no tienen por qué ser personas de discurso grandilocuente, ni líderes arrebatadores…pueden ser personas normales, con vidas normales, que de la noche a la mañana deciden revelarse y dar un paso adelante, mientras rebuscan en su bolsillo, un fósforo…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Scroll al inicio
Linares28 - El diario digital de Linares
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.