Me gusta haber titulado este artículo así: Escuela Pública, dos palabras que amo por encima de muchas cosas, dos palabras que abren horizontes, que transportan a una amplitud libre en la que enseñar es un acto de responsabilidad hacia el conocimiento; un conocimiento sin barreras, sin más ideario que la formación integral de la persona desde sus inicios. Porque cuando me refiero a la escuela pública, estoy hablando de la institución que mantiene con honestidad el equilibrio de todo lo que se nos ha ido encomendando de saberes, valores y experiencias de la historia ciudadana para el alumnado de infantil y primaria, para la generalidad de la población hasta los 12 años, un principio de vida que suele ser importantísimo cuidar sin intereses ni sesgos, ya que va a constituir el basamento sobre el que elevar las columnas del templo que pretendemos edificar con la libertad de elegir después de haber conocido.
Yo soy de la escuela pública y aunque ya haya pasado el relevo, cada mes de marzo me intereso por el proceso de escolarización, pregunto cómo va, pienso en las familias decidiendo con responsabilidad y libertad a qué escuela van a llevar a sus hijos e hijas, recuerdo tantos procesos a los que he asistido y he luchado por la dignidad de nuestras escuelas. Este año he hecho igual temiéndome que los recortes hubieran afectado este basamento. Y me encuentro con que la escolarización va discurriendo normalmente, que el profesorado se mantiene en la donación y preocupación de lo suyo y de que las familias ni se plantean olvidar esta cita anual con la reserva del puesto educativo que les corresponde a sus hijos e hijas. Solamente hay un punto discordante, sólo hay una pata de la mesa que no mantiene la estabilidad: la Administración Educativa que, poniéndose la venda antes de que la aporreen o siguiendo intereses pretendidamente ocultos, había decidido suprimir en Linares una unidad de infantil en uno de los centros públicos con dos líneas. Esta es la planificación que tenía la Delegación Territorial de Educación, Cultura y Deportes de Jaén y todo previamente a la finalización del proceso, sin englobar equitativamente a todos los centros tanto públicos como concertados, sin esperar a ver la libertad que hubieran ejercido los padres y manteniendo intocables a los concertados.
Yo me acuerdo que en mis tiempos también había que estar muy atentos a esto, pero se llegaba a una corresponsabilidad, a que los niños y niñas que superaban la ratio propuesta para todos, fueran distribuidos en los centros de menor población, se equilibraba, para que ninguno tuviera que sufrir supresiones. ¿O es que un puesto escolar no es igual en un sitio u otro? ¿Un puesto de trabajo no es igual en un sitio o en otro? No entremos por ahí. Por eso hoy, en este momento, los directores y directoras de los centros públicos de nuevo han conseguido paralizar esta planificación implicando a sus consejos escolares, por pensar, porque lo conocen mejor que nadie, que ninguna supresión es bienvenida y menos haciendo discriminación con la escuela pública y beneficiando a la concertada. Se puede decir más alto pero no más claro este intento que llevaría a la modificación del mapa escolar de la ciudad y a una pérdida de competitividad entre unos centros y otros, todos sostenidos con fondos públicos y curiosamente demasiado respetada esa diferencia según y dónde vayan esos fondos, precisamente porque ahora hay pocos y precisamente donde se presupone que hay más. No se percibe una defensa de la enseñanza en general, como debe ser, tibieza que hace temer un recorte paulatino de la pública.
Se aducen algunos motivos sobre todo la bajada de la natalidad, algo que racionalmente debería preocupar a todos, no sólo a la pública. Sin embargo, desde que yo recuerdo, esto es un hecho que se repite todos los años y siempre, tras una lucha valiente y sostenida, se ha articulado la manera de compartir, distribuir e impedir que esta bajada, que luego no lo es tanto, no repercuta únicamente en la escuela pública.
No soy de hacer diferencias y menos en este tema. Por eso me pregunto, aunque sé la respuesta demagoga, ¿por qué? ¿dónde estaría la diferencia? Vuelvo a decir que los centros y puestos escolares están ahí, todos igual de dignos y con las mismas enseñanzas, los docentes siguen con su labor encomiable y generosa garantizando la calidad, los niños y niñas saben tienen un lugar donde recibir su enseñanza reglada y las familias elegirán según su libertad.
Todo bien, sólo queda que la Administración Educativa deje que la vida siga su curso y se recoloque sola entre y para todos igual. No valen las movidas que discriminen o beneficien respectivamente. A no ser que se lleven otras intenciones o presiones, que nunca han permanecido ocultas para nadie.











Gracias Mercedes por tus palabras. Quién mejor que tú, que lograste que un humilde colegio de barrio fuera un referente de educación pública y de calidad, puede hablar de primera mano sobre el tema.
Espero que, en efecto, el proceso acabe sin más sobresaltos, porque aún no tengo claro que se mantenga toda la oferta pública, ya que la demanda, queramos o no, sea por lo que fuere, disminuye casi siempre en el mismo sitio. Y qué triste es hablar de oferta y demanda en relación a plazas escolares, a Educación, con mayúsculas.
Con todos los respetos, creo que muchas familias estamos cometiendo un error de bulto en la elección de centro escolar, optando por enseñanza privada en deprimento de la pública por razones en ocasiones muy superfluas. Ojalá que con el tiempo no nos arrepintamos.
Eso digo yo, que la Administración Educativa premie a los centros donde los padres se dan TORTAS por entrar y le amplíen la ratio y cierren los otros donde los padres no quieren ir. Y sus hijos son matriculados a la fuerza, por no haber plazas donde ellos desean. IMPONER UN CENTRO A LA FUERZA, POR NO DEJAR AMPLIAR LA RATIO, EN EL CENTRO DESEADO, ESO SI ES DISCRIMINACIÓN. los padres sabemos perfectamente donde queremos llevar a nuestros hijos, y la Administración debe adecuar la oferta a la necesidad, y no a los intereses de los políticos y funcionarios.
SI LA ESCUELA PUBLICA FUERAN TAN BUENA COMO USTED DICE, NO SE ESTARÍA QUEDANDO SIN MATRICULACIONES, Y NO HABRÍA QUE DEFENDEDLA TANTO.
Con todos los respetos, María, que estoy de acuerdo en la libertad responsable de los padres. Pero por lo del final, yo le preguntaría: ¿Dónde radican las bondades de la escuela privada-concertada con respecto a la pública? ¿Cuales son? Son preguntas que debemos hacernos honestamente. De todo hay en todo, muy de acuerdo, pero yo, que he sido pública y me he tomado mi trabajo por encima de intereses, sólo pensando en la formación y corresponsabilidad con los padres, sin pensar en nada más que en los niños y niñas y mi responsabilidad humana y social, como sé que hay profesionales iguales en la concertada, que no hago diferencias en esto, diré que «echo a pelear», símil poco afortunado, lo sé, pero que me permito cuando se duda de mi trabajo, a mis niños y niñas con los que usted quiera, vengan de dónde vengan. Pero no es el caso ¿verdad? Cada cual debe elegir lo que quiera y me remito a la pregunta inicial… ¿Por qué «bondades» nos regimos? Pues tengamos nuestras bondades respectivas pero no nos ofendamos. Yo en ningún momento he ofendido. Y no, yo no la defiendo porque se esté quedando sin alumnado, la defiendo de comentarios arbitrarios como el suyo.
Sólo puedo aducir una muestra: Observen la ubicación, observen quienes llegan hasta los más desfavorecidos, observen la impresionante labor de los profesionales de estas áreas, piensen dónde es más fácil llegar a conseguir un fin, reconozcan dónde está el verdadero esfuerzo, dónde está la verdadera lucha diaria. Yo admiro a los y las profesionales, a los que tengo que admirar por supuesto, y sí he pensado lo que digo.
De acuerdo contigo, Mercedes……En todo, menos en una cosilla…….. Tú has dicho : Con todos los respetos, Maria…………… Yo, sin ningún respeto……jejejeje…….¿ Porqué hay que respetar a los que creen que sus hijos son más que los míos?……. ¿ Porqué hay que respetar el elitismo y la segregación por motivos económicos o sectarios y religiosos?…….¿ Porqué hay que respetar a quien no respeta la igualdad de derechos y posibilidades?…… ¿ Porqué hay que respetar a quien no respeta?……¿ Porqué hay que tolerar a quien no tolera?……..
Eres demasiado buena…….La otra mejilla, ya va siendo hora que la pongan otros……
Saludos revolucionarios……….
Mercedes, quiero agradecerte este artículo que sé que te sale del corazón y del conocimiento adquirido en todos tus años de docencia y de dirección. Así como del cariño que te profesan tus alumnos y alumnas, no voy a ser yo quien recuerde lo obvio, ¿Verdad «seño mercedes»?. Yo no tuve la suerte de estar en tus clases, yo estaba en otra escuela y en otra ciudad y me recuerdo en un colegio escribiendo, en muchos exámenes para aprobar para sacar nota, no lo que pensaba, no lo que sabía, sino aquello que sabía que no me suspendería, aquello que mis maestras y su ideario querían leer.
Eran otros tiempos y otras circunstancias, pero en Linares, en aquellos tiempos y en aquellas circunstancias había en un colegio en una barriada obrera, en su más estricto sentido, un grupo de maestras y maestros que enseñaban en barracones a su alumnado a pensar, a ser críticos en sus análisis, a ser personas. Es en esa escuela pública en la que creemos muchas familias y otras muchas creen que la escuela es el lugar ideal donde medrar y enseñar a medrar a sus vástagos. En Linares a nadie se le escapa a quienes me refiero, colegios con entradas para las niñas ricas y otra bien escondida para las pobres. Bien, es su opción, que cada uno que decida lo que quiere pero con los impuestos de todos es la Enseñanza Pública la que tiene que estar bien dotada de recursos y de personas. Quien quiera otra cosa… pues … cada uno con SU dinero hace lo que quiere y se lo gasta en lo que le parece.
Gracias Mercedes por tus reflexiones y por ser la Seño Mercedes de tantos Linarenses de bien.
Muchas gracias, Isa, me has devuelto, en el recuerdo, la plenitud que tuve siendo maestra y directora de mi barrio y mi gente. He sido muy afortunada. Lo mejor es haber contribuido a formar a alumnos y alumnas que saben entender lo profundo. Eso es haber educado en la libertad. Ahora opináis desde ella. Y es muy reconfortante. Eso me hace feliz porque os quiero profundamente y porque mi vida no ha sido en vano con toda la dignidad. Continuáis. Y eso es lo que se pretende educando. Es «invertir» en los demás, para que todo siga. Y contemplarlo, desde mi jubilación, con mucha tranquilidad. El futuro ya es vuestro. Hacedlo bien.
La educación en este país, en esta comunidad autónoma, está tan politizada que da miedo; sea pública, concertada o privada… El resultado es la cantidad de ineptos/as que tenemos alrededor, gracias al sistema educativo de mínimos que se empezara ya por los ochenta…gran fracaso escolar, creadores de corruptos amorales, obligando a los pocos que triunfan a marchar al extranjero… faltas de ortografía, pensamiento crítico nulo.. pero, ¿qué hemos hecho con nuestros jóvenes? El debate debería ser Escuela crítica, creadora de mentes pensantes-escuela dogma, creadora de borreguitos, de borrachera diaria, que oyen reguetón y ni siquiera escuchan las letras machistas que se cantan, que tiran la basura fuera de las papeleras, que prefieren un subsidio a exigir un trabajo digno… tristemente, qué poco hemos evolucionado como sociedad…
De todas formas, entrañable artículo Mercedes…