El caso es que no me disgusta febrero, un entretenimiento para cuando no se tiene mucho qué decir sería pensar un poco qué meses no nos gustan y por qué, pero entre el frío que te aplasta y los acontecimientos internos y externos que te anonadan, a veces manifestar la opinión es complicado, porque esta columna es de opinión. Nos puede gustar más o menos pero al fin y al cabo es un proceso de elaborar lo que se piensa en el que se tiene en cuenta la sensación que entra a través de la piel y la información posterior, sin que falte razonar lo que digerimos, al menos para un tiempo. Ese es, el tiempo, el que nos va haciendo evolucionar en nuestra razón y nuestro sentimiento formando un todo que te identifica y por el que das la cara. Si luego tienes que hacer literatura con ello, ya rellenas las arrugas, los intersticios que convierten la opinión en una conversación, en un compartir y que, dependiendo de los interlocutores, se puede transformar, o no, en un diálogo constructivo. Y no olvidemos el aspecto pedagógico que siempre pretendo, simplemente por haber hecho de mi vida una entrega responsable de conocimientos y opiniones para seguir andando.
Por eso, cuando veo respuestas viscerales a lo que es una opinión elaborada y con todo el derecho, pienso que me han dejado la visceralidad y no he llegado a conocer la opinión, con lo cual no he podido establecer un diálogo para que queden las huellas de algunos pasos más. Y lo digo a mi manera, sin hacer sangre, que no me gusta.
Pues ya decía, los acontecimientos van demasiado rápidos y además mezclados. Se mezclan con la política y la circunstancia de varios procesos electorales próximos que es donde nos retrataremos claramente. Y como hay opiniones que no son ni de las razonadas ni de las viscerales, pues hay que sembrar pulsiones por si se recogen. Me he levantado con los asesinatos abominables y horribles de los yihaidistas, las decapitaciones y quema de los pobres rehenes de estos infrahumanos. Lo veo como que la sangre de los asesinados se hunde en la tierra para esperar justicia y los cuerpos de los asesinos, que también mueren alguna vez, quedan como esas pieles secas de las serpientes, que son despreciables y no sirven para nada. Los que nos dolemos por los asesinados seremos cada vez más y los que utilizan a los asesinos serán cada vez menos. Y que no se crean, que no van a ir a ningún Al- Yanna ni habrá huríes aunque si como dicen un día allí es como mil días en la tierra, pues mejor que se vayan a comprobarlo y nos dejen en paz porque esto se lía. Ya Jordania en represalia ha ejecutado a dos detenidos, luego lo de Charly Ebdo, la manifestación en París, las reuniones de todos con todos y por fin la firma del pacto antiterrorista yihaidista entre PP Y PSOE y una prisión permanente revisable que se derogará cuando entre la izquierda.
No lo he entendido, no he entendido a Pedro Sánchez y lo he sentido mucho pero esta firma sin necesidad no la he comprendido. De momento he recordado aquello de la Otan o la cerrazón de Zapatero, que no se fue en cuanto tuvo que hacer algo que iba en contra de sus principios, porque no eran sólo suyos, de ellos, sino de todos los que piensan en socialista. Pues ahora lamento que me parezca igual.
Lo que hay que hacer es activar protocolos de protección, detener a la más mínima sospecha, vigilar movimientos, ver qué personas se han ido a colaborar con unos y otros, porque hay jóvenes que se han ido a luchar contra los yihaidistas por su cuenta y corren peligro, y otros han ido a ayudarles y nos matarán. Lo que verdaderamente no entiendo es que no haya una guerra declarada y organizada, que los vaya recluyendo, controlando y reduciendo. Venciendo. Por menos se lió la anterior, y yo nunca estaré a favor de una guerra, pero supongo que ahora no existen los mismos intereses, que ya sabemos dónde están. Total ahora mueren horriblemente seres humanos y no quiero ni pensar cómo. Eso sí me duele. Eso sí que no necesita para nada razonar.












En mi humilde opinión, pienso que entre el PSOE y el PP está cundiendo el pánico ante el avance, según los sondeos, de Podemos; la verdad es que no entiendo, cómo se puede temer y criticar a un adversario político, del que todavía no conocemos su programa electoral. Pero las decisiones que se toman en un estado de nerviosismo o ansiedad, normalmente suelen ser erróneas y con consecuencias negativas.
En cuanto al terrorismo Yihadista, estoy de acuerdo que hay que actuar, pero siempre he sido más partidario de invertir en acciones preventivas que gastar en acciones correctivas, no creo que un yihadista que esté dispuesto a inmolarse, la figura de la prisión permanente revisable, le suponga un obstáculo para sus pretensiones. La verdad es que este tipo de terrorismo, está creciendo desde hace unos años de manera alarmante y tal vez, deberíamos preguntarnos ¿por qué? Y sobre todo si estamos haciendo las cosas bien o de algún modo estamos colaborando para que cada vez haya más violencia.
No soy un experto en casi nada y mucho menos en terrorismo Yihadista y mercado de petróleo, pero sí me llama la atención que, los terroristas del Frente al-Nusra y el Estado Islámico de Irak y el Levante, estén apoderándose de los pozos petrolíferos y consigan vender el petróleo en un mercado prácticamente controlado por Estados Unidos. ¿Sabemos, la opinión pública, toda la verdad de esta historia de buenos y malos?
Felicidades por tan acertado análisis.