Todo se dispuso, para  que quienes ostentan el poder, siguiesen gozando del mismo, aún a costa de dejar en la cuneta, a millones de seres humanos, con derechos inalienables.

Unos privilegios que gozan aún aumentados, aquellos despreciables y ruines, que quitaron la esperanza de gozar de lo indispensable, a tantos ciudadanos del mundo.

Porque el sentido que los poderosos dan hoy a Europa, nace de un concepto anacrónico de la historia, pura entelequia, es sólo la Europa de los mercaderes, gente sin conciencia y sin escrúpulos, `Raza de víboras, sepulcros blanqueados` que ya descaradamente, dicen a los países que peor lo están pasando, que esto es lo que hay, sí o sí.

Muchos se preguntan cómo hay países, incapaces de salir del pozo en que han caído y la respuesta es fácil: estos países de tercera, tienen políticos títeres, que sólo sirven a los intereses de sus amos, esto es, Alemania, el BCE y toda la legión de políticos sin vocación de servicio, arribistas, tipo Juncker,  que están instalados en el poder en Estrasburgo, sólo para favorecer a sus amigos y empresarios afines y que les importa un comino el sufrimiento de los pueblos.

Se nos vendió el Euro de una manera magistral.  Aquí en España, metido a calzador por Aznar, al que le siguió Zapatero y ahora Rajoy,  todos ellos, anti- estadistas  sin parangón.

Pues claro que hay raíces vigorosas, dice Rajoy, pero son las de  la mala hierba, que nace en el suelo yermo de los sepulcros de la desesperanza, de aquellos heridos de muerte por la ignominia del egoísmo y la insolidaridad.

El dios dinero de los hambrientos especuladores, se ha asustado ante el probable cambio político inesperado del sur de Europa, un cambio instalado en los desfavorecidos, en los indignados, que lo ansían como agua de mayo.

Ahora, aquí en España, intentan con enorme miedo, equiparar al partido griego Syriza, de Tsipras,  con Podemos.  A Tsipras, la derecha europea, servidora asalariada  de los intereses de los especuladores y la bolsa, lo han dibujado con rabo, cuernos y tridente; así como a  Podemos, a la Izquierda Verde Nórdica, el Partido Comunista Portugués…

 Todos ellos, han sido anatemizados por toda esta caterva sedienta de dinero, que ya amenaza con irse a otros países, donde su oficio de cuatreros, se vea recompensado mucho más que en los países citados.

En Grecia, gobernantes podridos, familias y clanes corruptos, han robado a manos llenas y hundido el país. De España, ni hablo.

 Tan sólo dice Tsipras, que el pueblo heleno, no tiene por qué sufrir las consecuencias de  los robos que realizaban estos degenerados, embolsándose los préstamos europeos, porque eso, se convierte en una deuda ilegítima, que pesa sobre todo el territorio panhelénico y que sólo han disfrutado por el latrocinio, esta  gente.

Aquí, la deuda ilegítima e inmoral, es la que ha provocado el gobierno de Rajoy, para reflotar bancos en los que ya estaba instalada la corrupción. Nada de ese dinero, ha ido en beneficio del pueblo español que tanto lo necesita.

Estos banqueros tipo Rato, Blesa etc., y sus amigos corruptos, son los únicos que se han beneficiado de los préstamos europeos. Todo esto ha sido la zanahoria que sólo han comido estos asesinos de la esperanza.

Ahora toca el palo, que no es sino que cada españolito, cada griego, italiano, portugués, irlandés, sufra la amortización de esa deuda, en forma de recortes de salarios, pensiones, educación, sanidad  (caso de los afectados por la Hepatitis C, por parte de un gobierno católico) El billete, puede más que la humanidad.

¿Se deben resignar  los pueblos a la permanencia de la corrupción?

¿Es una locura decir, que parte de esta deuda, contraída ilegítimamente, no se debe pagar de momento y renegociarla con mejores condiciones, no leoninas, para cuando los países puedan pagarla?

Quienes han prestado, esperan resarcirse con creces, ya lo están haciendo, porque nadie da duros a cuatro pesetas. Y no se puede pagar algo, cuando no se tiene dinero.

Nunca la política moderna desde Robespierre, ha sufrido tales cotas de iniquidad e indecencia.

La izquierda europea, y la irrupción de los nuevos partidos con un claro contenido social, no sabemos si obtendrán los suficientes votos, si su política será viable, pero lo que sí es claro, es que ofrecen algo nuevo, más justo, más solidario, y sobre todo, esperanza,  y a ese barco, se ha sumado mucha gente, porque ahora, los pueblos, lo tienen todo perdido.  Lo que ocurra después, será cosa de estos partidos, si el capital no los dinamita, pues en ello está.

Y si barre Podemos, el éxito no será de ellos, sino de Rajoy y su Gobierno, porque no lo han podido hacer peor y lo más grave, que quienes se han equivocado y mentido hablen del caos si otros nos ganan. ¿pero no estamos ya en el caos?  Ya está bien de los discursos del miedo. Mientras, todos los corruptos, saqueando hasta en la miseria… y el pueblo sufriendo la soledad más canalla. Así vamos, de soledad en soledad, como decía Lope.