La escasez de fondos económicos ha provocado que las obras de construcción del futuro albergue para perros de Arconatura tenga que ser paralizada de nuevo. La protectora de animales, pese a los esfuerzos realizados, sufre una nueva merma de recursos, por lo que solicita colaboración ciudadana para poder terminar los trabajos de las futuras instalaciones donde se atenderán a sus más de 180 perros abandonados.

Durante el verano se llevó a cabo una campaña para recaudar recursos, basada en donar cinco euros que equivalen a una hora de trabajo en la construcción. Esta iniciativa permitió que se levantaran nuevas casetas para perros, pero esta labor ha vuelto a sufrir un varapalo. “Al acabarse los fondos hemos tenido que paralizar las obras otra vez. Ahora, unos cuantos voluntarios vamos a intentar poner un poco de dinero para, al menos, poder pagar unas cuantas horas más de albañilería y terminar lo poco que nos queda de las dos casetas que aún pendientes”, explicó Valentina Garrido, vicepresidenta de Arconatura.

Lo más priotario, según Garrido, es realizar el embaldosado de las casetas, para poder aislarlas del frío propio de la época invernal, además de la humedad. De igual forma, también debe realizarse la colocación de ventanas en el refugio, para poder albergar, con plenas garantías y óptimas comodidades de vida, a los animales. “Vamos a seguir moviéndonos para buscar alguna ayuda o subvención, porque nuestra principal necesidad es la mano de obra, ya que no podemos hacer frente a todos los gastos que se nos presentan”, añadió la vicepresidenta de Arconatura.

De igual forma, la protectora ha llevado a cabo otras actividades encaminadas a recaudar dinero, como la venta de calendarios, además de una campaña para recoger pienso y productos de limpieza para emplearlos en la higiene diaria del albergue. Además, con motivo del invierno, también permanece abierta la campaña de recogida de mantas y otros enseres para los perros. Y en lo que respecta al voluntariado, la asociación linarense también precisa de más ayuda ciudadana para poder seguir realizando una ardua labor, pero cada vez más necesaria, con el fin de dar un hogar a tantos animales que se ven obligados a sufrir una situación de abandono por “las malas prácticas de muchas personas”.