En la tarde noche del pasado domingo, 14 de diciembre, tuvo lugar el tradicional “Concierto de Navidad” de la Coral Andrés Segovia. Evento que como viene también siendo habitual desde 2003 es organizado por la coral en colaboración con la Asociación ALES de padres de niños con cáncer.

Antes de comenzar el Concierto, María Teresa López, representante de la Junta Directiva de ALES, dirigió unas palabras al público asistente, explicando la problemática de estos niños afectados y sus familias, al mismo tiempo que agradecía al Ayuntamiento de Linares y a la Coral, la sensibilidad demostrada para con ellos.

La primera parte comenzó con la Actuación del “Trio Himilce”, formado por Oscar Peña (Piano), Maryluz Moreno (Violín) y María José Ruiz (violonchelo).  Interpretaron:  “El trío n1 2 OP. 76 en si menor” de Turina y el “III Movimiento del trío para piano, violín y violonchelo en sol mayor” de Debussy. Su interpretación estuvo cargada de carácter, mostrando al mismo tiempo el lado más pasional de cada composición.

En la segunda parte actuó la Coral Andrés Segovia, con un repertorio en el que los cuatro primeros temas estaban dedicados a la Virgen María y al Niño Dios, con Temas como “Procesión y There is no rose” de Benjamin Britten, “Ave María”  de Rheinberger y “Sancta María” de Mozart. Los siguientes temas fueron villancicos de corte más popular, como “Niño mio” de Bares y Gallo, “Campanas de la Mezquita” de L. Bedmar, “El Mensaje de los Ángeles” de Gevaert, o “Duerme Negrito” de Atahualpa Yupanki”. Fue un concierto en el que el público asistente que pese al día lluvioso que hizo en Linares, llenó el Teatro Cervantes, disfrutó una vez más de unas voces, muy bien acopladas y trabajadas de esta Coral Andrés Segovia, donde se nota la mano de su Directora Prado Márquez y que nos ofreció, desde el punto de vista  musical, dos vertientes distintas de la Navidad, una en su aspecto más clásico y otra en lo más popular.

Por último, la Coral Andrés Segovia aprovechó este concierto para en un acto emotivo, homenajear como viene siendo costumbre desde hace un par de años a aquellos socios que abandonan el Colectivo por no poder dedicarle el tiempo que el mismo requiere.