Luis Pedro Sánchez es, desde hace una década, presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Linares (ACIL). Una institución nacida para aunar esfuerzos en el sector comercial de la ciudad, con el propósito de potenciar la economía local y el desarrollo estratégico del municipio desde el sector servicios.
Linares28: ¿Cuáles son las principales líneas de trabajo de ACIL?
Luis Pedro Sánchez: En la década que llevo como presidente hemos intentado que ACIL y el Centro Comercial Abierto (CCA) fuesen una herramienta comercial palpable, algo más que solamente un nombre o una imagen. En definitiva, un recurso físico que trabaje para beneficiar a nuestro censo de asociados en la ciudad, el cual supera ya los 400. Básicamente, lo que hacemos son campañas importantes porque, hoy en día, el marketing es muy necesario no solo para crecer, sino ya de por sí para mantenerse. Por eso, a lo largo del año, realizamos la “Vuelta al Cole”, “Mil ofertas de otoño”, la Ruta de la Tapa, la campaña de Navidad, la feria del libro, el Día de la Madre… Diversas iniciativas para seguir manteniendo el nombre de Linares como imagen de ciudad de servicios.
L28: A ello se suman otros aspectos como la formación, ¿no es así?
L.P.S.: Efectivamente, también ofertamos formación para autónomos, comerciantes y empleados de negocios, así como jornadas formativas, cursos y seminarios para desempleados. Nosotros valoramos muy altamente la cualificación de nuestros asociados y de sus empleados. Asimismo, otro punto importante es que ACIL hace un asesoramiento importante a sus asociados en materia legal, por ejemplo, y llegamos a resolver más de 1500 dudas e inquietudes a lo largo del al año. Recibimos muchas preguntas sobre posibles ayudas económicas o normativa empresarial, por eso hacemos asesoramiento sobre temas jurídicos, institucionales, y eso enlaza con nuestro papel de mediadores institucionales para gestionar las necesidades de los asociados.
L28: ¿Qué papel desempeña ACIL ante la actual crisis económica por la que atraviesa la ciudad?
L.P.S.: Todo lo que hacemos va enfocado a salvaguardar a nuestros asociados de la crisis y, para ello, estamos institucionalmente relacionados y representados en foros como el Plan Estratégico de la Provincia de Jaén, la Confederación de Empresarios de Jaén, Comercio Jaén, etcétera. Además, también destaca la buena relación que existe con el Ayuntamiento y la Cámara de Comercio y esto ayuda a representar un papel importante de ACIL y el CCA ante la crisis. A través de la fuerza del asociacionismo estamos teniendo una buena repercusión en el comercio y la industria, algo así como una gran familia multiservicios que engloba e integra varios campos. Esa fuerza es la que hace que uno no camine solo, porque la situación actual es muy difícil como para poder afrontar de forma independiente campañas de marketing o necesidades de información y mediación. Entonces, por una cuota que se paga, se encuentran muchos más valores y con la unidad de todos se pueden hacer grandes cosas.
L28: ¿Cuál es la situación actual de la institución que usted representa con respecto a años anteriores?
L.P.S.: Actualmente, nos encontramos que, en lo que llevamos de año, hemos tenido un número importante de altas (63), frente a 35 bajas. Eso se traduce en que la gente no quiere estar sola en la crisis. Además, el CCA de Linares es uno de los más punteros dentro de los más de cien que hay, actualmente, en Andalucía. De hecho, es uno de los 16 más punteros, porque tiene un reconocimiento especial por parte de la Junta de la Andalucía, y todo esto ha sido gracias al muchísimo trabajo que desarrollamos actualmente y, cómo no, también antes para haberlo conseguido.
L28: ¿Y en el plano económico?
L.P.S.: Ahora mismo la situación económica de ACIL es delicada porque, además de las cuotas, teníamos muchos más recursos que hoy ya no llegan. A esto se suma que tenemos una deuda importante sin sufragar, que se ha ido acumulando desde el año 2011 hasta la actualidad; han bajado los ingresos y nos vamos manteniendo, aunque con mucho sacrificio, esfuerzo, trabajo y apoyo por parte de los asociados, que son los grandes protagonistas de la asociación. Pero nos encontramos que la situación es delicada, sobre todo porque esta crisis está durando demasiado y eso provoca que los recursos se lleguen a agotar. Por eso es muy importante seguir apostando por ACIL y apostar por conseguir más recursos y, sobre todo, que se pongan al día con nosotros con respecto a los pagos que tenemos atrasados.
L28: ¿De dónde procede esa deuda que comentaba antes y a cuánto asciende?
L.P.S.: Tenemos una deuda pendiente con la Junta desde 2011. Aunque no es tan elevada como con otras instituciones, ya que estamos hablando de unos 40.000 euros, para ACIL sí es mucho dinero. Además, también teníamos el Proyecto Fidelización desarrollándose, con un patrocinio de Caja Granada, que también es importante y a día de hoy, no lo recibimos ni encontramos formas de asumir esa falta de ingresos que vienen desde atrás. Si tuviéramos esos ingresos ya hechos, el día a día sería de otra manera, ya que siempre tratamos de buscar el punto de equilibro, por eso necesitamos que se hagan efectivos esos pagos, para poder seguir trabajando con mayor tranquilidad.
L28: ¿Ha tenido que actuar en consecuencia para solucionar esta situación negativa?
L.P.S.: Esta situación a ACIL le pesa y para 2015, de seguir así, habrá que tomar medidas, gusten o no, ya que hay que ser realistas y no se puede vivir en un mundo de fantasías. Esperamos que tanto el Proyecto Fidelización como la deuda de la Junta se arreglen, aunque, de momento, no se han establecido plazos ni calendario de pagos. Para una asociación tan pequeña como la nuestra cualquier incidencia de este tipo se convierte en un gran problema, por eso pedimos que nos ayuden, ya que esto nos está creando unos gastos innecesarios, cuando nosotros hemos hecho nuestro trabajo correctamente y está todo auditado y perfectamente justificado. De momento, no se ha perdido ningún puesto de trabajo ni se han tenido que aplicar rebajas salariales, pero si para 2015 sigue la situación así, habrá que tomar medidas en todos los niveles.
L28: ¿Cuál es el contexto actual del comercio y de la ciudad de Linares, según su parecer?
L.P.S.: La situación actual del comercio es delicada y complicada porque no hay flujo de dinero, no se crea la abundancia necesaria, y eso se traduce en que los comerciantes tienen que hacer un esfuerzo titánico para mantenerse. Somos conscientes de que el consumo ha bajado progresivamente desde 2008 y Linares es una ciudad muy sensible al tema socioeconómico, basado en la monoeconomía industrial. Por ello, desde ACIL clamamos por la reindustrialización urgente de Linares, debemos mantener lo que tenemos. Sí es cierto que es muy positivo que se abran nuevas líneas de negocio, pero Linares está preparada para acoger una reindustrialización muy importante y debe ser así. Además, la ciudad es capital de comarca y abastece a muchos municipios, llegando a un radio total de unos 220.000 habitantes de influencia. Pese a todo, hay que lanzar un mensaje de optimismo porque el consumo debe seguir existiendo por el bien de Linares y esperamos que el año que viene hayamos remontado algo en todos los sentidos, sobre todo en la reindustrializacion. El dinero debe seguir moviéndose y, para ello, realizamos nuestras campañas para hacer que Linares siga siendo un referente a pesar de que las cosas estén mal ahora.
L28: A pesar de todo, ¿se ha notado alguna mejoría en el sector comercial local?
L.P.S.: Se ha visto que la Ruta de la Tapa está teniendo buena acogida, por ejemplo. Las cifras que manejamos es que la caída de ventas y de consumo ha bajado, se ha encontrado cierto punto de equilibro, aunque sí bien es cierto que todavía estamos teniendo meses bastante malos, por ejemplo, noviembre. El comerciante tiene un reconocimiento histórico y tiene que hacer esfuerzos titánicos, pero confío y creo que se está manteniendo la situación. Al menos, eso lo que a mí me trasladan en el plano general. Los baremos que manejamos están haciendo que veamos cosas nuevas, se ve que vienen más turistas y eso se nota en algo en el comercio y en la hostelería. Por ejemplo, el sector hostelero y la gastronomía son los que más repercusión están dando a la ciudad, a pesar de su complejidad, pero atrae a mucha gente que desea disfrutar de él. Prueba de ello es que ya tenemos unos ochenta bares y restaurantes asociados. En definitiva, es un sector que ha dado un paso muy fuerte y está cogiendo mucho nombre, y eso debe ir en sintonía con el resto de sectores de la ciudad para que, juntos y unidos, podamos salir de esta difícil situación.