Reunido con los trabajadores despedidos del Asilo de Ancianos, me quedo perplejo, con lo que me cuentan, a cerca de la sentencia de la Magistratura de Trabajo de Jaén, en cuanto a lo relativo al juicio celebrado hace un mes.

Esto es lo que me comentan los despedidos:
Una de las hermanas, declaró ante el magistrado, que no estaba dada de alta en la Seguridad Social, que carece de permiso de trabajo y de residencia como extranjera en nuestro país. Y siendo todo esto así, esta hermana, ejerce como directora y jefa de personal, sin serlo oficialmente, pero en cambio, ella es la que se encarga de todo en la Residencia. Declara asimismo, que “Lumen Dei” ha sido expulsada por el Vaticano, y que actualmente, no pertenecen a ninguna “congregación”  pero  ya el Obispo de Jaén, bajo su protección y tutela  las ha bautizado con el nombre de “Vírgenes  Consagradas” Por lo tanto, si han sido expulsadas por la Iglesia… ¿Por qué el Obispo les da cobijo y protección en la provincia de Jaén, habiendo sido expulsadas por la Jerarquía de otras tantas casas que tenían en España? ¿Quién o quienes financiaban esas casas?

Esta hermana, declara también ante el juez, que la Residencia tenía pérdidas desde el año 2012, que fue cuando ellas llegaron (curioso que se encontraran con 522.000 euros en caja, cuando se hicieron cargo, cantidad que expresan en la carta de despido a los trabajadores e inexplicable que esta información la dieran en las cartas de despido)

Aún así, según ella, había pérdidas y contrataron a 15 personas, haciéndolas fijas, más algunas eventuales entre 2102 y 2013.No  era normal hacer tantos contratos, con las pérdidas que decían, sufría la Residencia.

Dicen los trabajadores/as despedidos, que actualmente, hay compañeros prestando sus servicios, sin estar dados de alta en la S.S.

Frente a esto, las regentes de la Residencia, se defienden argumentando, que estas personas, prestan sus servicios de forma voluntaria. Lo que no deja de ser curioso. Pues trabajar de forma voluntaria, a jornada completa, sin percibir retribución alguna y con la necesidad que hay en los hogares, es sencillamente incomprensible. Salvo que lo hagan los miembros de familias acomodadas por amor a los ancianos, cosa dudosa.

Otra cuestión increíble, es que el testigo, presentado por la Residencia, declare no conocer a sus compañeros que no están dados de alta, máxime cuando su cargo y responsabilidad, es avisarlos para que vayan a trabajar cuando hacen falta, ejerciendo su trabajo sin la titulación, ni preparación correspondiente ni adecuada. Surrealista y encima ante un juez o magistrado de trabajo.

Asimismo, estos trabajadores despedidos,  comentan que un  testigo por parte de la Empresa, dice ante el juez, que el cocinero de la Residencia, a la sazón, representante sindical en baja por depresión, se disponía a envenenar a la “hermanas” echándole algún tipo de veneno en la sopa y en el agua, porque era fácil hacerlo, ya que ellas disponen de un menú personalizado. Doblemente surrealista cuando las “hermanas” generalmente tienen un menú en el que no existen sopas.

También la hermana, declara ante el juez, tener que invertir dinero de la Residencia para acometer obras como las del ascensor, cuando en realidad estas obras han sido pagadas gracias a intervenciones bancarias en concepto de donación.

Igualmente, dicen los despedidos, que las hermanas contrataron a un economista, para evaluar la situación económica de la Residencia, bastante tiempo después de los despidos, cuando lo lógico hubiese sido contratarlo antes de llegar a la situación de quiebra a la que afirman haber llegado estas “hermanas” argumentando que estas medidas eran absolutamente necesarias. Y curioso también que el economista, fuese de la asesoría laboral que les lleva el papeleo a estas “hermanas”.

Con todo esto último, después de tener ganado legítimamente el litigio ante la Magistratura de Trabajo, incomprensiblemente, el Magistrado resuelve a favor de la extinta Asociación  Lumen Dei.

Y esto es una pura conjetura mía: si todo estaba decantado en el juicio, a favor de los trabajadores despedidos… ¿qué ha provocado una decisión en su contra?

Como muchas cosas, en este modelo de cristianismo católico, quizá el Sr. Obispo aspire a un nombramiento como beato y posteriormente santo, que tan de moda está en la España decimonónica que aun sufrimos, con la promesa de que estas “Virgenes Consagradas” disfrutarán de su “virginidad” en el Cielo.

La virginidad, está en al corazón y en el alma de una persona, con su honestidad, decencia, solidaridad, entrega… y no en un himen. No, la virginidad no está exclusivamente en el sexo, porque la virginidad habita en el corazón y en el alma.

¡Ah, querido Ayuntamiento, y me dirijo a todos nuestros políticos! 

Señores Concejales, todos, de todos los partidos… ¿no tienen nada en lo que actuar al respecto, de esta inmensa injusticia, cometida con estos trabajadores/as?  

Hay  que mojarse señores políticos, que Vds. junto a los dos párrocos en cuestión (Santa Maria y San Francisco) y el Obispo, son miembros del Patronato que debería regir el Asilo. 

Sinceramente, no sé qué mano negra, (además de la indiferencia de toda la población linarense) maneja los hilos en contra de soluciones viables, a tantos problemas tan injustos y sangrantes como éste, en este muerto Linares.