Linares y Cástulo han vivido durante todo este fin de semana la primera edición de los “Juegos Ibero-Romanos de Cástulo”. Toda una serie de actividades que han dejado muy buen sabor entre las miles de personas que han podido disfrutar de ellas.

De ese modo las actividades comenzaron el viernes en El Pósito con la charla “Gladiadores y Gladiatrix : Verdad y mito”, a cargo de Pablo Lozano Antonelli, miembro de la Federación Andaluza de Recreación Histórica, que dio a conocer el mundo gladiatorio.

El sábado los gladiadores que posteriormente lucharían en el anfiteatro de Linares (Plaza de Toros) mostraron en la Plaza del Ayuntamiento sus capacidades, fuerza y destreza. Los editores de los Juegos realizaron una ofrenda a los dioses para dar comienzo a los juegos. Posteriormente se inauguraron oficialmente los juegos con la presencia de distintas autoridades, entre otras Juan Fernández Gutiérrez, Alcalde de Linares; Mabel Selfa Sevilla, Concejala delegada de Turismo del Ayuntamiento de Linares y Daniel Campos López, Concejal delegado de Patrimonio del Ayuntamiento de Linares. Seguidamente los gladiadores desfilaron por las calles de Linares en su camino hacia el Coso de Santa Margarita acompañados de los editores, esclavos y legionarios. El gran colofón de la mañana tuvo lugar en la Plaza de Toros, donde se realizó una espectacular recreación didáctica de los combates de gladiadores en la Antigua Roma, donde el público pudo conocer como se desarrollaban estos espectáculos en la antigüedad. Por la tarde hubo una visita guiada al yacimiento de Cástulo, en el que se pudo conocer la historia y los elementos principales del Yacimiento arqueológico de Cástulo. Además se realizó una demostración de las diferentes formaciones y tácticas que utilizaba el ejército romano durante la II Guerra Púnica. Terminó la extensa programación de actividades del sábado con la charla El ejercito romano durante la II Guerra Púnica”, a cargo de Juan Ruiz Palencia y David Ruiz García, en el Centro de Interpretación de Cástulo.

Ayer domingo se contó con un pequeño campamento romano de la Segunda Guerra Púnica que se pudo visitar en unas horas programadas desde el centro de interpretación, acompañados por un legionario que hará de guía.