Luis Miguel Márquez es presidente de la Asociación Libres del Alcohol Cástulo, una organización que lleva casi 16 años en la ciudad trabajando por ayudar a personas que sufren problemas de alcoholemia y adicción a otras sustancias tóxicas.
Linares28: ¿Cuáles son los principales objetivos y líneas de trabajo de la asociación?
L.M.M.: El principal objetivo es ofrecer ayuda para que las personas adictas al alcohol que vienen a la asociación, junto a sus familiares, puedan dejar esa adicción y reinsertarse a través de un cambio de hábitos necesario. Por eso, tenemos tratamientos individualizados con el paciente y, también, con el familiar acompañante que van al unísono. Se trabaja de forma conjunta porque, normalmente, este problema afecta a todo el hogar y se suele dar una desestructuración familiar grande que hay que ir arreglando. Primero hay que quitar la adicción en sí y, después, está la otra fase que es la normalización del adicto, incidiendo en su crecimiento personal como individuo libre. Uno de los principios básicos de la asociación es, precisamente, la libertad para decidir qué hacer en cada momento y eso se enseña en los grupos de terapia como algo primordial. Nosotros no somos una asociación “antialcohol”, simplemente trabajamos para que las personas tengan conocimiento de que el alcohol es una de las drogas más duras que existe, y cada persona, dentro de su propia libertad, es libre de consumir o no.
Linares28: ¿Qué fases componen el tratamiento desde que se entra en la asociación hasta que se recibe el alta terapéutica?
L.M.M.: La primera fase, tras la petición de ayuda mediante una cita previa, es la acogida. En esta fase, una persona preparada que ya ha pasado previamente por el proceso de la enfermedad se encarga de escuchar a la persona adicta recién llegada y lo hace con empatía, para que empiece a descargar sus problemas. Además, se explica en qué consiste su propia adicción, para que reconozca cuál es su situación, y se dan unas pautas de tratamiento que deberán seguirse a rajatabla. Después de la acogida derivamos a los pacientes a su médico de familia para que se hagan un reconocimiento y, tras esto, comienza el seguimiento personalizado del paciente en la asociación, de tal forma que se le ofrece asesoramiento para ver cómo se encuentra y cómo lleva las primeras semanas de tratamiento. Tras esto empezaría la atención con la psicóloga y la derivación a un determinado grupo de terapia u otro, en función de su perfil social y edad, para que las personas se sientan más cómodas entre sí. En función de cómo vaya evolucionando el paciente se pasará a un segundo nivel, donde se trabaja con los familiares o las parejas, para avanzar en la rehabilitación y poder cambiar hábitos con el propósito de caminar libres en la sociedad.
Linares28: ¿A cuántas personas se atiende actualmente en la asociación y cuántos monitores y profesionales participan en los tratamientos que se ofrecen?
L.M.M.: Ahora mismo, entre grupos de terapia y grupos de seguimiento, tenemos alrededor de noventa personas, porque cada día viene más gente con la problemática de la adicción al alcohol. En cuanto a trabajadores en plantilla tenemos a dos psicólogas y también a dos monitores de autoayuda y otros dos que están en fase de formación. La idea es que el año que viene, a través de la Federación Al Ándalus, más miembros de la asociación participen en cursos de formación para poder encargarse de los grupos de terapia.
Linares28: En los 16 años que ALAC va a cumplir de trayectoria, ¿cómo ha evolucionado el perfil del consumidor de alcohol u otras sustancias?
L.M.M.: El perfil social ha cambiado como de la noche a la mañana en todo este tiempo. En los primeros años de la asociación se daba mayor nivel de alcoholismo en los varones con edades comprendidas entre los 50 y los 65 años. Ahora, el perfil de edad ha descendido muchísimo y cada vez son más personas jóvenes las que precisan de tratamiento, situándose la media de edad en torno a los 25 años. El consumo actual se centra en el alcohol, cocaína y tabaco, y también hay casos de adicción a los fármacos. Asimismo, también aumentan los casos de personas jóvenes adictas menores de 40 años y de adolescentes que empiezan a beber a edades cada vez más tempranas. Esto se debe a la mayor permisividad que hay hoy en día con respecto al alcohol, que no se ve como la droga que es.
Linares28: También se ha experimentado un notable ascenso de alcoholismo en mujeres en los últimos años, ¿no es así?
L.M.M.: Efectivamente, se detectan cada vez más casos de mujeres alcohólicas de 50-55 años y, también, de mujeres más jóvenes, cuyas edades oscilan entre 30-35 años. En el caso de la mujer tengo que incidir mucho en que son más reacias a pedir ayuda por cuestiones como el qué dirán; esto es por la injusticia de la sociedad, donde se cataloga a una persona con una enfermedad de este tipo de forma muy cruel, especialmente si se es mujer. Por esta razón, dedicamos un grupo de tratamiento específico para mujeres que sirva como referente para ellas.
Linares28: Desde el punto de vista económico, ¿la crisis ha afectado al funcionamiento de la asociación?
L.M.M.: No especialmente, porque la falta de fondos y materiales se ha intentado suplir con valores y capital humano. La crisis sí nos ha dejado un poco tocados, porque las subvenciones son cada vez de menor cuantía y se pagan con mayor retraso, pero pese a eso la asociación marcha bien económicamente porque tiene un respaldo y una masa social buenos. En cuanto a funcionamiento y tratamiento, no nos hemos visto afectados, sino que trabajamos con más auge porque son más las personas implicadas día a día.
Linares28: Hace unos meses se celebraban las jornadas de ALAC, que son una de las citas destacadas de la programación, y en breve se celebrará el Día sin Alcohol…
L.M.M.: Así es, ya estamos preparando lo más próximo, que es la conmemoración del Día sin Alcohol el día 15 de noviembre. Como todos los años, pondremos mesas informativas porque es un día especial para nosotros, ya que se trata de salir a la calle y darle difusión a nuestra labor. Una ocasión para hablar con la gente y advertir de que el alcohol es la droga más fuerte y adictiva que existe en la sociedad actual.
Linares28: ¿Y qué más citas quedan pendientes hasta final de año?
L.M.M.: Después del 15 de noviembre ya vendrá el 8 de diciembre, que es cuando celebramos nuestro aniversario. Volveremos a hacer un acto oficial donde tendremos conferencias y testimonios personales y, para finalizar, la tradicional comida de hermandad. Será un día muy alegre para nosotros porque cumpliremos 16 años de trayectoria en la ciudad de Linares prestando ayuda a muchísimas familias. De hecho, por aquí han pasado más de tres mil personas aproximadamente, entre adictos y familiares, en todo este tiempo; es un número muy significativo y, además, la gran mayoría de ellos sigue sin consumir, así que esto es una satisfacción muy grande para nosotros y lo que nos motiva realmente a seguir trabajando día a día.