Ana María Fiñana es presidenta de Mundo Acoge, una asociación de voluntariado, sin ánimo de lucro, de carácter solidario y altruista, que percibe la inmigración como un fenómeno social y al inmigrante como una persona con plenos derechos. Su principal objetivo, contribuir a un cambio social acogiendo a los inmigrantes, respetando su identidad cultural y facilitando la convivencia armoniosa entre culturas en igualdad de derechos y deberes.

Linares28: ¿Cuál es la esencia de Mundo Acoge?
Ana Fiñana: Fundamentalmente, la acogida de personas inmigrantes. Para eso, recibimos a la gente y charlamos con ellos, ya que vienen a pedir información sobre un tema específico, aunque en esa entrevista ya hay que detectar muchas más cosas… Hay situaciones en las que no priorizan, pero que también deben tenerse muy en cuenta para poder solucionar ciertos problemas y ayudar realmente a estas personas. Por ejemplo, cuando viene alguna mujer desesperada porque no encuentra trabajo y se siente hundida, porque tiene problemas con sus hijos o en su ámbito familiar, es necesario echarle una mano para sostenerla y “subirla” emocionalmente.

 L28: ¿Cuántos años lleva funcionando la asociación?
A.F.: Mundo Acoge empezó su andadura, de forma oficial, en 1999. Pero nuestro trabajando, con carácter informal, arranó antes, en noviembre de 1996. Entonces, empezamos a funcionar en la Parroquia de San José, luego ya nos fuimos a la calle Las Flores y, después, ya nos constituimos como la asociación Linares Acoge. Posteriormente, decidimos cambiar esa denominación a Mundo Acoge para no limitarnos geográficamente, pero somos los mismos y tenemos la misma filosofía de trabajo.

L28: ¿Cuáles son las principales líneas de trabajo a seguir?
A.F.: Estamos trabajando mucho los talleres de formación sobre búsqueda activa de empleo, emprendimiento, el crecimiento personal… pero el más demandado es el programa jurídico, que implica la gestión de recursos, alegaciones, búsqueda de justicia gratuita, solución de situaciones de violencia, entre otras. Como te digo, el tema jurídico es lo más demandado, según mi experiencia durante los últimos 18 años.

L28: ¿Cuántas personas participan en Mundo Acoge y a cuántas se atiende normalmente?
A.F.: Nuestro servicio atiende, por ejemplo en el programa de acogida, unas diez o doce intervenciones presenciales diarias, a lo que hay que unir muchas consultas que recibimos a través de las redes sociales, el correo electrónico y por teléfono. En cuanto a nuestros recursos humanos, en la asociación trabajan tres o cuatro personas contratadas, en función de los recursos económicos de que disponemos, y una persona gratificada para realizar aquí sus funciones. Pero también tenemos la gran suerte de poder contar con unos veinte profesionales voluntarios, que trabajan desinteresadamente para no dejar de desatendidos a los usuarios y los programas que aquí desarrollamos.

L28: Tras una larga trayectoria de la asociación, ¿cómo ha evolucionado la situación de la población inmigrante en Linares?
A.F.: A lo largo de los años se ha visto un cambio muy importante en el perfil de la población inmigrante. Desde que empezamos, la mayoría de extranjeros que atendíamos pertenecía a la comunidad paquistaní. Con el tiempo, aunque esta comunidad es la más numerosa en Linares, fue bajando y empezó a subir la población procedente de los países del Magreb y, más recientemente, de Iberoamérica. Otro aspecto que se detecta que ha evolucionado es que, normalmente, es el hombre quien emprende el viaje a la hora de inmigrar y luego ya reagrupa a la familia; sin embargo, actualmente, en la población inmigrante de Iberoamérica es la mujer, en mayor medida, la pionera y quien se lanza a venir en primer lugar y ya va reagrupando a sus familias cuando se asienta aquí.

L28: ¿Qué efectos de la crisis económica han notado en la asociación en los últimos años?
A.F.: Con motivo de la crisis nos hemos visto en la necesidad de atender a muchas personas españolas, de tal forma que nos solicitan perfiles profesionales de nuestra bolsa de empleo. Lo que más se demanda son personas para trabajar internas cuidando a personas mayores. Esta labor antes lo hacían las mujeres extranjeras, porque no tenían tantas limitaciones familiares, pero hoy eso está cambiando y cada vez más chicas españolas vienen a solicitar esos puestos. Y otro efecto muy importante de la crisis es que, actualmente, se está produciendo en la población inmigrante la gran salida de Linares hacia sus países de origen. Muchas personas desean retornar, aunque hay gente que no puede por falta de recursos, y la llegada de inmigrante es bastante menor, se ha notado un descenso considerable.

L28: Y ya, después del parón estival, se retoma la actividad de forma más intensa. ¿Cuáles son los proyectos, iniciativas y actividades que llevaréis a cabo en los próximos meses?
A.F.: Cuando volvimos en septiembre ya empezamos con nuestras clases de castellano, que son tanto mixtas como solo para mujeres, ya que hay personas que, por cuestiones culturales, prefieren no participar en actividades conjuntas con hombres. Luego seguimos con más talleres, como X-ti, que es un encuentro multicultural que hacemos todos los viernes. En cuanto al programa de acogida, lo desarrollamos en Linares y Úbeda, pero vamos a empezar también a hacerlo en Baeza gracias a la colaboración del Ayuntamiento. También tenemos el taller de emprendimiento y búsqueda activa de empleo, para poder elaborar un currículum y presentarlo correctamente, entre otras iniciativas que nos van surgiendo. Y también tenemos el programa del esfuerzo de integración, que es uno de los más destacados; se basa en un informe que emite la Junta de Andalucía, que vale como requisito para obtener la nacionalidad española, pero para obtenerlo hay que formarse previamente en temas en igualdad y valores democráticos y culturales españoles y andaluces.