La diputada del PP de Jaén en el Parlamento andaluz y presidenta del PP de Linares, Ángeles Isac, exige a Francisco Reyes y al PSOE de Jaén “que expliquen dónde está el millón de euros que la Junta pagó en sobrecomisiones en el ERE de Santana Motor”.

         Isac considera “vergonzoso y lamentable que este dinero haya ido a parar a comisionistas, en lugar de haber ido destinado a salvar una comarca industrial” y, por ello, exige “explicaciones urgentes”.

         La parlamentaria del PP jiennense asegura que “si la provincia de Jaén es el epicentro de la trama de los EREs fraudulentos, Linares y Santana Motor son el núcleo”. “Todo se fraguó en aquella época y lo de la crisis fue una excusa tímida que ya no se sostiene”, añade la diputada.

         Ángeles Isac ha señalado que “las cosas se empezaron a hacer mal en Santana hace 14 años, se hicieron mal desde el minuto uno, con un PSOE que no veló por los intereses de los ciudadanos”. Y se pregunta “dónde están la transparencia, la coherencia, la decencia y el pundonor de este PSOE que tendría que haber velado por esta comarca que depende únicamente de la industria”.

         Según la diputada autonómica, “la Junta, con el PSOE a la cabeza, ha dilapidado nuestro futuro”. “Somos líderes en paro y en corrupción”, ha lamentado.

Para Isac “la llaga de los EREs era Santana. Esto es un escándalo de tales dimensiones que no existen precedentes ni justificación algún. Además de esquilmarnos el dinero público, han pagado a colectivos y personas para comprar nuestra dignidad. Nos han quitado también la capacidad para competir en su momento con empresas e iniciativas con futuro”.

La diputada del PP ha subrayado que “desde siempre sospechábamos que en la olla podrida  del PSOE y de la Junta se estaba cociendo un brebaje para adormecer a los linarenses. Esta situación es escandalosa, injusta e inmoral porque estrangula el futuro de miles de personas y mancha el buen nombre de los linarenses cuya capacidad de trabajo, emprendimiento, esfuerzo y superación no había tenido parangón hasta entonces”.

“No se puede ni se debe jugar de esta manera con el futuro de un pueblo, pagando con dinero público a unos pocos para, de esta forma, arruinar a muchos, práctica por la que se ha caracterizado toda la trama de los EREs”, concluye.