El distrito sanitario Jaén-Norte intensifica en estos días la vigilancia de las piscinas públicas y aquellas de comunidades de más de 20 propietarios con el objetivo de hacer cumplir el nuevo decreto ley que establece nuevas medidas de seguridad de todos los bañistas y usuarios.

Las inspecciones pretenden garantizar aspectos como la calidad del agua, las características estructurales de las instalaciones, sistemas de depuración, tratamiento del agua o el número de socorristas necesarios en cada uno de estos espacios.

Entre las novedades puestas en marcha esta temporada con la entrada en vigor del nuevo real decreto, desde el distrito sanitario recuerda que no sólo es obligatorio comunicar a la Delegación Provincial de Salud cualquier tipo de incidencia que se produzcan en este tipo de instalaciones, sino que además deben ofrecer en un lugar visible y a disposición de los usuarios las analíticas y controles que se han realizado en las instalaciones, los productos fitosanitarios utilizados, el número de socorristas existentes o el centro de salud más cercano, entre otros aspectos.

En este sentido, Salud recuerda que el uso de las piscinas puede entrañar un potencial riesgo para la salud pública, cuando las instalaciones no reúnen unas características y condiciones higiénico-sanitarias adecuadas, la calidad del agua de los vasos no es correcta para el baño o el tratamiento del agua es deficitario. Los responsables del mantenimiento de las instalaciones y de la calidad del agua, operarios de piscinas, así como los propios usuarios, juegan un papel fundamental en la disminución de riesgos para la salud.Por ello, la Consejería de Salud cuanta con un manua, dirigido fundamentalmente a las comunidades de vecinos y a los usuarios de las mismas, como instrumento de consulta y divulgación de medidas preventivas en el uso de las estas instalaciones.