Siempre en España, las fábulas y los cuentos han sido excelentes técnicas para explicar, enseñar y transmitir normas de conducta.

En la tierra de Cervantes, con un idioma tan rico del que tirar para la pluma, ha existido siempre una manera muy peculiar de enseñar, pues la mayoría de fábulas, encierran una advertencia, una enseñanza, unas normas, sobre todo de tipo moral. Sin embargo, nada de ello ha servido para desacelerar la indecencia, que durante todos estos años, nos ha precipitado al averno.

Me pregunto, que ante tanto cúmulo de barbaridades, cómo hemos llegado a la situación desde hace algunos años, bastantes, en lo político, en lo económico, en lo social y en lo moral, sin que hayamos reaccionado como pueblo.

¿Qué nos ha ocurrido? Sencillamente que vivimos cocidos, porque hemos sido víctimas de un sistema político, que dirigido por una caterva de gente sin moral, nos ha conducido “democráticamente” hasta este caos y este auténtico laberinto, donde ya, nadie se entiende con nadie. Seguimos mirando sin ver, oyendo sin entender, hablando sin pensar…

Tony de Mello, nos lo cuenta en su fábula de “la rana hervida”

La cacerola, con una rana dentro, se calienta a fuego muy lento. El agua paulatinamente llega a estar tibia, la rana se siente a gusto… sube un poco más la temperatura y cuando el bicho quiere darse cuenta, ya está hirviendo, está cocido, muerto. Si la hubiéramos sumergido de golpe en el recipiente con el agua muy caliente, la rana se habría puesto a salvo de un enérgico salto.

Esto nos demuestra que un deterioro, si avanza lentamente pasa inadvertido y la mayoría de las veces no origina reacción, ni oposición, ni rebeldía.

Nos metieron a todos, en un enorme caldero de agua bajo el nombre de democracia, y lo pusieron al calor de una Constitución, que lentamente nos fue produciendo una suave y agradable sensación…

Ellos,  se pusieron a mantener el fuego encendido, y alrededor de éste, pusieron a sus palmeros, algunos de ellos demasiado avispados y  que como agradecimiento a los amos, esos más avispados (porque hay mucha gente honrada) les hicieron el trabajo sucio a sus cúpulas.

Para esta gente sin conciencia, todos los que nos preocupamos del hambre de los niños, del hambre de millones de familias, de su falta de techo, de trabajo, somos de extrema izquierda…

Estos chorizos como el de Godwex son el cáncer que nos devora con especial virulencia. Pues bien, los simplemente normales, mantenemos con nuestro esfuerzo y sacrificio vía impuestos, a toda esta castuza de la sinecura, de la prebenda, del enchufe, del lameculeo y del pesebreo, por mor sus amos políticos y sus propios intereses.

Entonces, buscamos un culpable fácil a quien señalar sin mirarnos el ombligo, sin pensar que nosotros también por apatía somos culpables.

Nos enojamos y arremetemos contra los que nos refrescan la memoria y nos ofrecen otras vías, aquellos avisos y consejos desperdiciados.

Nos han ido preparando psicológicamente para aceptar condiciones decadentes en todos los órdenes.

Esperanza Aguirre, la prófuga, con una ausencia radical de integridad moral, compara el avance de Podemos, con el ascenso de Hitler al poder, porque según ella, en esta gente radica la maldad. La Generalitat valenciana, escondiendo facturas en el cajón. La cueva de Alí Babá, hoy llamado FMI, recomendando la bajada de los salarios basura a los jóvenes.

Stop desahucios de Córdoba pidiendo a Bruselas, la investigación de los desahucios en las tierras califales, porque aquí en la Spain no les hacen ni puto caso.  El fiscal Horrach, dándole por el culo al juez Castro, en defensa de la “especie” monárquica. Artur Más, dando por el susodicho también, con the Independence Day. El sindicalista Carlos Cano, condenado políticamente a 3 años de cárcel, para escarmiento de quien se manifiesta. Magaluf, soportando los desmanes de los hijos de la Gran Bretaña.

González, Aznar, Rato y una amplísima panoplia de  políticos, cobrando del gran capital por no hacer nada, que de eso se trata.

Sí. Aquellos que una vez dijeron servir a… ¿España?

Y lo que nos faltaba… la “roja” de nuestras pasiones, devolviéndonos a la esperpéntica realidad del “no somos nadie”

Por cierto, Podemos ya está donando gran parte de sus sueldos… ¿el resto de Vds también?      Y es   que son puñeteros y provocadores, estos extremistas de izquierdas, esta caterva Bolivariana, Castrista y pro-etarra.

Los beatos meapilas, dogmáticos, intolerantes, tridentinos, defensores de lo indefendible, recomiendan a este humilde escribidor que deje de decir rojos desatinos contra la Iglesia.

Otros lumbreras, que escriba mis artículos en los periódicos del PP, porque soy un facha irredento. Otros, que tiro la piedra y escondo la mano… y es que hay gente pa tó, como decía el torero cuando le presentaron a Ortega y Gasset como filósofo.

Gente patibularia, que hubiesen hecho el agosto en los cadalsos de la Revolución Francesa.

Nunca me he doblegado ante nada ni ante nadie, porque nunca he sido prisionero de ninguna ideología y mucho menos por el chusco.

Mi ideología sólo es mi conciencia y el Evangelio abierto, no tengo otra ideología, ni nunca la he tenido. Porque con el Evangelio me basta y me sobra y me posiciono con quien está contra la injusticia, sin nadar y guardar la ropa, dando la cara siempre. Nunca he hipotecado mi vida, ni nunca lo haré y eso me da absoluta libertad para hablar y escribir.

“La intolerancia, puede ser definida aproximadamente, como la indignación de los hombres que no tienen opiniones” (Chesterton)