La construcción de un nuevo vial sobre el trazado del Arroyo Periquito Melchor entre la Fuente del Pisar y la Avenida Andrés Segovia ha visto incrementado, en sólo seis meses desde que se iniciara la obra, su presupuesto en 500.000 euros. La modificación de crédito, aprobada con el apoyo del PSOE e IU pese a la oposición del PP, se produce tras «las circunstancias sobrevenidas« una vez puestos en marcha los trabajos de construcción.

El incremento en el coste de la construcción del nuevo vial responde, según explica el concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Linares, Luis Moya, a las actuaciones incorporadas al proyecto inicial tras detectarse un colector de agua insuficiente en la zona, así como un nivel freático superior al previsto en algunos puntos del trazado. «Unas obras de la envergadura de las que se están desarrollando en el Arroyo Periquito Melchor es muy difícil que el proyecto no tenga ninguna modificación en su desarrollo y en su cuantía. Las explicaciones que se dieron por parte de los técnicos municipales nos parecen correctas. Es cierto que es una cantidad importante, pero estamos hablando de una obra muy complicada cuyo desarrollo es fundamental de cara al futuro diseño de la ciudad», apunta Moya.

De este modo, la construcción de un nuevo vial que eliminará la barrera natural del Periquito Melchor entre el centro y la zona norte de la ciudad en la zona, enmarcado en el Plan Urban de la ciudad (cofinanciado con Fondos Feder), pasará a tener un presupuesto superior a los cuatro millones de euros frente a los 3,8 millones por los que fue adjudicada a la empresa Tecorive. Aunque, como defiende el grupo municipal de Izquierda Unidad, tras la rebaja de 300.000 euros en la adjudicación de la actuación con respecto al precio de salida a concurso, el sobrecoste será «limitado».

Sin embargo, para el grupo de concejales del PP los motivos por los que se produce la modificación del presupuesto de este proyecto son «poco menos que circunstancias sobrevenidas» pues, al trabajar sobre el trazado de un arroyo, «se debe prever que exista un nivel freático elevado, además de unos terrenos de arrastre con unas características por todos conocidos» y que, en cualquier caso, son situaciones detectables a través del estudio geológico «que se tenía que haber hecho con anterioridad al proyecto».