El Ayuntamiento de Linares, a través de la Concejalía de Ordenación Territorial y Medio Ambiente, ha presentado a los propietarios de naves industriales en el polígono de Los Jarales el resultado de seis meses de trabajo dirigidos a finalizar la adecuación de la zona y dar respuesta a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) por la que se anulaba las contribuciones especiales establecidas para sufragar la remodelación realizada hace tres años en las vías de servicio situadas junto al carril central.

En concreto, la innovación del Plan General de Ordenación Territorial (PGOU) propuesta por el equipo de Gobierno se desarrollaría sobre los más de 6.000 metros cuadrados que ocupa esta zona industrial con el objetivo de ejecutar infraestructuras básicas como son las zonas de equipamiento, el suministro eléctrico o el asfaltado de las vías, a la vez que se favorece la legalización de la totalidad de las naves existente y la puesta en carga nuevos terrenos que permitirá ampliar en un 15% el polígono de Los Jarales en el futuro.

Una actuación, calificada como «histórica y positiva de cara al futuro» que traerá consigo la creación de una junta de compensación a través de la cual se analizará la inversión necesaria para la ejecución de la adecuación pendiente del polígono, y una revisión de la financiación de los carriles de servicio sobre los que se actuó en 2009 y sobre los que se estableció las contribuciones especiales anuladas por el TSJA. «Es un proyecto histórico que pretende solucionar un problema que se viene arrastrando desde hace 35 años. La sentencia establece que estos viales son parte del sistema general y, por tanto, su adecuación deberá ser sufragada por la totalidad de los empresarios del polígono y del propio Ayuntamiento», explica el concejal de Ordenación Urbana, Joaquín Gómez Mena.

Sin embargo, la propuesta de innovación del PGOU planteada por el Ayuntamiento no termina de convencer a la totalidad de los empresarios de la zona que apuestan por retrasar dicha actuación ante la actual situación de crisis y, especialmente, a la falta de ocupación de las naves de Los Jarales, que apenas alcanzan a un 40% del espacio disponible.

Pese a todo, desde Urbanismo insisten que, teniendo en cuenta que sólo los trámites administrativos para la innovación del actual PGOU supondrá dos años de trabajo, la necesidad de la aprobación inicial del futuro Plan de Ordenación Urbana obliga a aprobar de manera urgente cualquier innovación pendiente pues, de otra forma, habría que esperar hasta la aprobación definitiva del futuro PGOU.