La Historia existe, entre otras muchas facetas, para que el hombre conozca  y no repita sus errores, pero el hombre es tan tozudo que casi siempre tropieza dos veces, y tres y cuatro.

En el momento actual, al que solo el tiempo le dará la dimensión histórica, si  la tiene, bueno es que volvamos la vista atrás, para recordar los hechos que llevaron al trono al rey Juan Carlos.

Venimos de una primera mitad del siglo pasado, muy convulsa, la de nuestros bisabuelos y tatarabuelos, guerras de África, dictadura, monarquía fracasada, república también fracasada, el desastre de la guerra civil , nueva larga dictadura, que pario la monarquía actual.

Porque la monarquía actual, pese a quien pese, fue parida por el régimen de Franco, y aunque unos años más tarde, el Conde de Barcelona, la revistiese de  legitimidad, renunciando a sus “derechos”,  teníamos al rey Juan Carlos,  gracias a la propuesta de Franco.

Cuando hace días se voto, en las Cortés, la ley orgánica de abdicación de viva voz por los señores Diputados, venía a mi recuerdo la figura de un amigo de mi padre que aquel lejano día del 22 de Julio de 1969, hace 45 años, tuvo la valentía de ponerse delante del dictador y decir con voz alta y recia NO, a la ley de Sucesión a la Jefatura del Estado, en la persona de Juan Carlos de Borbón y Borbón. Aquel hombre, Procurador en Cortés (hoy sería diputado), ocupaba el puesto en virtud de la representación que ostentaba de los trabajadores de la Banca y que no pasaba de ser un simple oficinista del Banco Central en Barcelona, había sido elegido por sus compañeros en las elecciones sindicales con listas abiertas, y puedo dar fe de ello, puesto que yo le vote.

 Estaba en dicho puesto elegido por todos los compañeros en un sistema asambleario, no muy distinto al que muchos hoy postulan, se llamaba Manuel Baldellou.

Junto a él, votaron NO otros 18 Procuradores en Cortés, cinco de ellos junto al indicado procedentes del tercio sindical, diez del tercio familiar, y tres Consejeros, designados por el dictador.

Los sindicales eran representantes de los trabajadores, metal, seguros, banca, campo, etc. Igual que ahora ha reunido, salvando las distancias, el Sr. Rubalcaba a los diputados del PSOE, para pedirles el SI en el voto y solo tres de ellos le han fallado, del mismo modo el Sr. Solís, reunió a todo el tercio sindical, y pidió el SI para el Príncipe, le fallaron diez, seis dijeron que NO y cuatro se abstuvieron.

El tercio familiar, eran Procuradores, elegidos por los cabezas de familia en votación directa a la persona, parecido a la elección actual de Senadores, pero sin siglas de partidos. Se elegían dos por provincia. Baste mencionar que uno de los diez que votaron NO, lo era por Barcelona, Eduardo Tarragona Corbella,  había obtenido más de 389.000 votos, alguna legitimidad tendría, vamos digo yo. Es digno de tener en cuenta que los procuradores  familiares de signo carlista, votaron NO, los dos de Guipúzcoa y los dos de Navarra, no porque no quisiesen monarquía lo que querían era otro príncipe  Carlos Hugo de Borbón Parma, descendiente de la rama carlista y que seguía con las aspiraciones de las guerras carlistas del siglo XIX,  que no dejan de ser las raíces del llamado problema vasco.

Los tres consejeros que también votaron NO, fueron por lealtad al Conde de Barcelona, entre ellos el dueño de ABC y un Teniente General.

Pero si importante fue esa votación, mucho más lo fue la de la Ley para la Reforma Política, que aprobó el Parlamento franquista el 18 de Noviembre de 1976, por 435 votos a favor, 59 en contra, 13 abstenciones y 34 ausencias, y en la que se auto inmolaba. Sometida a referéndum, esta ley obtuvo con una participación del 77 % el 94 de votos favorables.

De los que aquí votaron que NO, 26 fueron, sindicales o corporativos, 8 familiares, 19 consejeros nacionales y 7 que habían sido designados por el dictador y de todos estos, siete eran tenientes generales, estamos hablando de que había transcurrido un año desde la muerte del dictador o si se prefiere un año del reinado de Juan Carlos.

Pienso que tanto el Rey como Adolfo Suarez en esta operación, los tuvieron bien puestos.

Entre los que aquí votaron NO a viva voz, estaba también el Sr. Baldellou, aquí  se  equivocó.  También cabe recordar  esto a título local que uno de los votantes negativos a esta ley tan fundamental, fue el Sr. Dionisio Martin Sanz, cuyo nombre podemos verlo los linarenses en los depósitos de aceite al final del Paseo, sirva esto de recordatorio a todos los ortodoxos  defensores de la Ley de la Memoria Histórica, en Linares.

Hasta aquí  hechos históricos, vayamos con los actuales. En la votación de viva voz, de días atrás, sobre la abdicación, los diputados de Izquierda Unida junto con sus afines, votaron NO, no porque no estuviesen de acuerdo con la abdicación, si no demandando un referéndum sobre Republica o Monarquía, saltándose la Constitución del 1978, un grave error puesto que el problema actual de los españoles no es ese, el problema es un buen gobierno, frente a los pésimos gobiernos que hemos sufrido durante los últimos años.

En reiteradas ocasiones en mis escritos, aquí publicados, he dicho y reafirmo la necesidad de una reforma judicial de arriba abajo, mucho antes que una reforma constitucional. Un pleito de cualquier tipo Civil, Penal o Contencioso Administrativo, no puede y no debe tener una duración mayor de año y medio, habiendo recurrido a las más altas instancias. Llámese como se llame el Juez o la Jueza. Una Justicia impartida a los siete años, deja de ser justicia, haciendo que el pueblo llano no crea en este estamento fundamental en una democracia. Esto hay que apuntárselo al debe de todos los gobiernos del rey Juan Carlos.

Izquierda Unida, debe de reflexionar, el por qué otros partidos le han pasado por su izquierda en forma poderosa en las elecciones europeas, ¿no será porque les gusta “estar en misa y repicando” no se puede estar con la Junta y contra ella, no se puede estar en el Ayuntamiento y rodeándolo? Este es otro tema distinto del que nos ocupa hoy.

Las conclusiones que yo extraigo de lo expuesto, que les comento, si les digo la verdad, algo me aterrorizan, espero estar equivocado, de un lado una extrema izquierda, reivindicativa en las instituciones y en la calle, solo puede dar origen a una extrema derecha que del mismo modo quiera tomar la calle. Afortunadamente no están en las instituciones, recordar que a la Ley para la Reforma Política , votaron que no, seis Tenientes Generales  junto a 53 civiles, y ese espíritu contrario  al sistema democrático, da lo mismo sea monárquico o republicano, sigue estando ahí, latente en mucha ciudadanía. Los ejércitos  no son la mayor preocupación  aunque los hijos y nietos de aquellos generales, estén en puestos de relevancia actualmente. Es el poder civil, que como en Francia, Holanda, Austria, Dinamarca, Finlandia, Reino Unido, Italia  en resumen en casi la totalidad de los países europeos, surgen con inusitada fuerza partidos de una extrema derecha  dura, en España, también puede ocurrir, pues cada acción genera una reacción.

Los españoles que nacieron acabada la guerra civil, y que hoy tienen los 74 años o están a punto de cumplirlos, han vivido toda su vida en paz, los primeros años, fueron duros, muy duros, recientemente en una exposición fotográfica del archivo municipal, eran llamados los años del hierro, pasados estos desde mediados los 50 del siglo pasado, fuimos lentamente a mejor, el turismo, la industria, las mejoras agrícolas ampliaron las expectativas económicas y sociales. Al morir el dictador había en España un 70% de clase media. ¿Qué ha ocurrido para que ahora no sea así? Hay que analizarlo, estudiarlo y procurar darle soluciones. De ningún modo puede ser mejor una dictadura del signo que sea  a una democracia. Con Franco todos los ciudadanos  éramos  del Estado, con la democracia el Estado es de los ciudadanos.

Y en cuanto a la tan manida controversia monarquía y república, decir que creo que el 99,00 % de los españoles,  somos intelectualmente republicanos, incluso me atrevería a decir que los nuevos reyes también pero un referéndum con esta pregunta no servirá para nada en nada cambiará la vida del ciudadano y por contra nos puede dividir mucho.

Este es, mi último escrito en una larga temporada, ha sido para mí un verdadero privilegio  (ese que algunos me quieren quitar) ver mis escritos tan mediocres siempre  publicados en Linares28,  a todos los lectores de los mismos y a su dirección muchas gracias.