El futuro de la planta de Aemsa-Santana, que hace tan sólo un mes luchaba contra una propuesta de cierre, está garantizado hasta finales de año con carga de trabajo suficiente para toda la plantilla tras la homologación de las instalaciones linarense por parte de la empresa Vestas, que ha generado una nueva actividad más allá del cliente único hasta el momento, Gamesa.

Las negociaciones con Vestas, dadas a conocer por la dirección de Aemsa-Santana en la negociación del expediente de regulación de empleo temporal (ERE), tras retirarse la propuesta de cierre planteada a principios de abril, permitirán mantener la viabilidad de la planta linarense donde, incluso, se ha registrado una ampliación de la plantilla con una docena de empleos temporales para dar respuesta a los pedidos realizados por el nuevo cliente. Así, mientras parte de la plantilla ha adelantado sus vacaciones –una medida prevista de cara a retrasar el desarrollo del ERE, más de una treintena de trabajadores han iniciado la fabricación de componentes para esta firma.

Las nuevas cargas, que darán actividad a la planta linarense hasta el mes de agosto, se suman a las previsiones de trabajo por parte de Gamesa que, en principio, garantizan la actividad hasta finales de año. Sin embargo, la inversión realizada por parte de Vestas en la planta de Aemsa-Santana hace preveer nuevas cargas de futuro, según señala la plantilla.

En este sentido, las nuevas cargas de trabajo podrían traer consigo la suspensión temporal del ERE aprobado el pasado mes de mayo para la totalidad de la plantilla, con carácter rotativo, y que no se prolongará durante más de cinco meses de desempleo, para lo que se optará por traslados temporales a otras plantas del grupo donde exista una carga de trabajo importante y necesidad de operarios con el fin de evitar que los trabajadores linarenses consuman días de desempleo.