El sábado 7 de junio disfrutamos en la Casa Museo de un espléndido concierto ofrecido por “Romantic Trío”.

Raúl Balaguer (trompa), M. Carmen Tortajada (oboe), y Mariano Hernández (piano), son Profesores Superiores y Numerarios que realizan su labor docente en los Conservatorios de Jaén y Linares, la cual compaginan con numerosos conciertos por toda la geografía española. En sus conciertos demuestran que mantienen un altísimo nivel tanto técnico como interpretativo.

“Romantic Trío” se formó en 2009 cuando los tres eran compañeros en el Conservatorio de Jaén, y decidieron crear esta formación camerística para investigar y dar a conocer el repertorio compuesto en el Romanticismo (de ahí el nombre del Trío) para esta inusual agrupación de instrumentos, a la que muy pocos compositores han dedicado su atención.

En la primera parte, Mariano hizo la presentación, además de comentar aspectos históricos y estructurales de las obras que iban a interpretar.

Comenzaron con el Trío Op. 188 del compositor alemán C. Reinecke (1824 – 1910). Compuesto en el año 1887 y escrito en la tonalidad de La menor, está formado por cuatro movimientos que siguen la estructura propia del trío con piano: el tiempo lento ocupa el tercer lugar, siendo los movimientos segundo y cuarto más rápidos y el primero de aire más moderado.

Para finalizar la primera parte interpretaron la primera de las tres romanzas para oboe y piano de Robert Schumann. Estas piezas merecen citarse entre las mejores páginas dedicadas al oboe durante todo el Romanticismo. Fueron escritas durante el mes de diciembre de 1849 como regalo de Navidad para la mujer del compositor, Clara Schumann. Sin embargo, el estreno público de estas tres piezas no se produjo hasta catorce años después, en 1863, siendo precisamente Reinecke el que acompañaba al piano.

En la segunda parte, Raúl hizo también comentarios sobre los compositores de las obras que iban a interpretar, así como de algunas de sus características.

Comenzaron con el Nocturno del compositor alemán F. Strauss que es una obra original para trompa y piano. F. Strauss  tocaba la guitarra, el clarinete y la viola, pero fue con la trompa con el instrumento que destacó. Su labor profesional la vivió bajo la batuta de R. Wagner, el cual dijo de él: “Strauss es un detestable compañero, pero cuando él sopla su trompa no se puede estar enfadado con él”. F. Strauss es el padre de otro gran compositor como R. Strauss, que escribió dos magníficos conciertos para trompa entre sus obras. En esta obra en particular destaca el carácter melódico de la trompa, donde exprime las posibilidades sonoras del instrumento, como gran conocedor de él.

La última obra que interpretaron fue el “Trio op. 61” del compositor Heinrich Picot de Peccaduc, baron de Herzogenberg (Graz, 1843, Wiesbaden, 1900), fechado en 1889 y compuesto en la tonalidad de Re Mayor. Consta también de cuatro movimientos con la misma estructura que el trío de Reinecke. Especial atención generó la agitación y nerviosismo del 2º movimiento – presto -, que parece recordar el Finale del Trio op. 40 para violín, trompa y piano de Johannes Brahms.

Calurosamente aplaudidos por un público entusiasmado se vieron obligados a la interpretación del bis: Aria de Bellini de su ópera “Capuletos y Montescos”.

Excelente concierto, en el que una vez más queda demostrada la calidad incuestionable del FIMAE.