La mente pertrecha
bajo los diáfanos
momentos de un día
pétreo, hundida
en su peso hacia
el abismo del olvido.
Hay rumores de recuerdos
que descorchan
sin gas en la memoria;
sus restos quedarán
sumergidos y perpetuos
en su celda.
Maldita sombra,
alzhéimer despiadado,
enfermedad sangrante, espada sesgando de la gente
su pasado
su identidad
su vida.
Te olvidé
y nunca quise hacerlo.

Te olvidé

Te olvidé