La “Madrugá” linarense arrancaba en la Plaza de San Francisco, donde no cabía un alfiler. Miles de personas se concentraban en ese punto emblemático de la ciudad para vivir, intensamente, la salida de una de las hermandades más multitudinarias y populosas. “El Nazareno” volvió a reunir al pueblo de Linares para bendecirlo hasta en tres ocasiones, siendo estos momentos los más bellos y emotivos de la gran estación de penitencia que realizó la cofradía.
Tras la procesión de “La Columna”, todas las miradas se dirigieron a San Francisco, desde donde efectuó su salida “El Nazareno”. Esta cofradía fue una de las más castigadas por el mal tiempo en los últimos años, de ahí que todos sus hermanos se mostraran profundamente satisfechos por haber podido vivir, nuevamente, una estación de penitencia como la de hoy.
A partir de las tres de la madrugada comenzaba a salir la cruz de guía y los primeros penitentes del cortejo procesional. Tras ellos, vendría el paso de San Juan Evangelista, que fue llevado con mimo por sus valientes costaleras. Precisamente, este paso fue una de las novedades de la cofradía para 2014, ya que se introdujo una parihuela más ancha que permitiera ampliar el número de costaleras y dotarlas de mayor comodidad a la hora de procesionar. Tras él, sonaban las marchas procesionales de la Agrupación Musical Virgen de Linarejos Coronada.
A las cuatro en punto, las puertas del templo franciscano volverían a abrirse para que saliera a la plaza el majestuoso paso dorado de Nuestro Padre Jesús Nazareno, una imagen que recibió multitud de vítores por parte de los miles de linarenses allí concentrados. Con el tradicional toque de la marcha “Oración”, interpretada por la veterana Banda de Cabecera de la hermandad, Jesús Nazareno impartía su primera bendición del Viernes Santo bajo una lluvia de aplausos y el acompañamiento del ronco sonido de su tercio de trompeteros.
Una vez formado el cortejo procesional tras el solemne acto de la bendición, Nuestro Padre Jesús Nazareno comenzó su andadura por las calles linarenses bajo el acompañamiento musical de la Banda de Cornetas y Tambores Centuria Nazarena, un colectivo que se estrenó con lluvia el año pasado, pero que este Viernes Santo sí ha podido caminar, con total plenitud, tras los pasos de su Cristo, a quien rindieron sus bellas marchas procesionales. El buen hacer, también, de la cuadrilla de costaleros del paso de misterio hizo vivir bellos momentos en las calles, como el paso por Carrera Oficial, donde el Nazareno fue mecido con gran maestría y elegancia.
Cerraría este cortejo procesional el paso de palio de María Santísima del Mayor Dolor, que caminó con suma dulzura y belleza, por las calles de Linares, gracias al buen trabajo realizado por su cuadrilla de costaleros. Los sones de la Banda María Inmaculada acompañarían, musicalmente, a la Virgen hasta la Plaza de San Francisco, pues fue en ese lugar donde, tras la tercera y última bendición del Nazareno, la Banda de Cabecera tomó el relevo y llevó a la Dolorosa hasta su casa de hermandad, interpretando la marcha procesional “Según San Juan”.
Texto: J.J. García Solano
Fotos: Ivan Flores Casasempere
Vídeo: Jordi Casasempere