Estáis once mil parados en Linares… Parados, ¿Dónde está vuestra dignidad y la de vuestras familias como personas y como trabajadores? Linarenses… ¿Dónde nuestra  dignidad?

El día 15 en la Plaza del Ayuntamiento se pudo ver con pesar y profunda tristeza, cómo Linares perdía definitivamente su capacidad de lucha por salir de esta caótica situación social.

Una Marcha reivindicativa frente al Congreso en Madrid, ha sido organizada por la Plataforma “Marcha por la Dignidad” en toda España que concluirá en Madrid el 22M.  Poquísimas noticias se ha dado de ella…no interesa, porque se les ve, por parte de la gente de “orden” como personas antisistema. Pues bien, sólo siendo antisistema, podremos recuperar la democracia y las libertades perdidas.

En Linares, una convocatoria de lucha ciudadana de este calibre, habría que haberla montado frente al Palacio de San Telmo y frente al Congreso en Madrid, fletando autobuses, cuyo billete se costearía cada manifestante y con un bocata hecho en nuestras casas y una botella de agua bajo el brazo.

Porque… ¿ante quienes hicimos la manifestación?  ¿Pero pensamos realmente que estas quejas han llegado a los oídos que tenían que llegar? ¿Solemos enterrar a nuestros difuntos en medio de un clima de diversión y jarana? Porque en lugar de realizar una jornada festivo-lúdica-reivindicativa, tendríamos que haber hecho un gran funeral público, por un pueblo muerto y enterrado.

Sobraban banderolas de sindicatos y partidos políticos, pues se supone que era el pueblo  liso y llano  quien era el doliente. Además, hubo muchos colectivos con los que no se contó.

Cada día, los ricos son más solidarios entre ellos, por eso son más ricos y cada día, los pobres, somos más insolidarios entre nosotros y por eso somos más pobres. Ya nos hemos acostumbrado por desgracia a recoger las migajas que caen de la mesa de quienes más tienen y a conformarnos con un mendrugo de pan y un plato de potaje que nos ponen los abuelos en su casa.

Cada día somos más cómodos, más pávidos, más insolidarios, esperando que se nos aparezca la Virgen en forma de lotería para solucionar nuestros problemas económicos.

Si un parado, no tiene el valor suficiente para luchar por su pan y el de su familia ¿Quién lo va a hacer por él?

A nuestra juventud la hemos deseducado en el no compromiso, en el tú no te metas en líos, en el tú a lo tuyo, creyendo que su futuro y bienestar les va a llegar del cielo, como el maná. Además, lo han tenido todo, porque nosotros se lo hemos dado y por tanto, muchos, (que no todos) de nuestros jóvenes, no saben lo que es el esfuerzo, no saben lo que es trabajar para poder sacar al mismo tiempo unos estudios, porque nosotros como buenos papis y mamis, se lo hemos puesto todo en bandeja. No saben lo que es luchar, porque nosotros no se lo hemos enseñado… y la prueba es la ausencia casi total de jóvenes en la manifestación del día 15 de Marzo.

Mientras una botella de whisky valga menos que un libro,  bastantes de nuestros jóvenes beberán whisky en vez de empaparse de cultura.

Es el  resultado de tal jornada reivindicativa, el que obedece a la realidad de este pueblo, unos ciudadanos indolentes sin capacidad de luchar ni por ellos mismos, ni por sus hijos. Y ahora sí lo hacemos extensivo a toda la ciudadanía, no sólo a los parados.

Mientras estén Cáritas, Cruz Roja, el Banco de alimentos, que nos dejen de zarandajas, porque podemos comer de la sopa boba.

Pero el mal planteamiento de esta jornada, no puede ser en modo alguno una justificación para no querer salir a la calle y comerse el aire a bocaos, pero no aquí, sino en Sevilla y Madrid.

Amigos de la Plataforma, somos conscientes de que habéis puesto toda vuestra buena voluntad en esto, pero creo que no habéis apuntado a la raíz de problema; además, repetimos, no habéis contado con todos.

Así que a plantearse nuevas jornadas de lucha, con más ingenio, porque si no, sólo nos queda el funeral de difuntos a los 30 días del óbito.

No valen las críticas de barra de bar, en las que creemos ser muy hombres o muy mujeres porque tenemos soluciones para todo. No valen las críticas al Alcalde, que ha demostrado estar con los trabajadores y con el pueblo, porque está luchando, y más de lo que muchos creen, pero los suyos le han vuelto la espalda en Sevilla. Ya está bien de echar nuestras heces, nuestra cobardía y nuestra insolidaridad a los demás. Porque nuestro detritus es nuestro y somos  nosotros mismos los que lo tenemos que limpiar.

Eso sí, sin bestialidades de ningún tipo. Bestialidades que el capitalismo busca intencionadamente, para así condenarnos y justificarse ellos, ante ellos mismos, con sus represiones de todo tipo, como ocurrió en la columna de la marcha del 22M que salió de Murcia.

Esperemos que el final de la Marcha por la Dignidad del 22M en Madrid, no la conviertan los radicales de extrema derecha y de izquierda, en algo vergonzoso para el pueblo español.

Y mientras, a la pobre gente como Rato, le va a quedar solamente una pensión de 58.000 euros mensuales y una pobre asignación anual y perpetua de Bankia de 520.000 euros. Y es que desgraciaos hay en la vida… Pobre Rodrigo.

Menos mal que ahora, parece ser, le van a dar trabajo de “llevabotijos” en un banco malo de la Caixa. Pobre hombre, que con esa asquerosidad de pensión, no tendrá ni para pagar la luz… como todos.

CARMELO GUTIÉRREZ CONZÁLEZ / JUAN PARRILLA CANALES