Mañana 1 de febrero, todas las mujeres de España nos encontraremos, física o emocionalmente, y totalmente reivindicativas, en la Estación de Atocha, en Madrid, para protestar por la pérdida de nuestros derechos, en defensa de la Igualdad y en contra de la reforma de la Ley del aborto que se pretende aprobar actualmente. Todas iremos bajo el lema: “Porque yo decido”. Es un hecho demostrable que este Gobierno está desposeyendo de contenido todos los avances conseguidos e intentando relegar a las mujeres a la condición de hembras, restableciendo en nuestra sociedad el predominio de los hombres, puesto que no nos dejan opinar. Este gobierno y sobre todo el señor Gallardón, está reestableciendo una ideología misógina con el objetivo de no tener en cuenta a las mujeres, ni lo que piensan, ni lo que sienten, ni lo que deciden como ciudadanas de pleno derecho en igualdad con los hombres.

Linares desde su Concejalía de Igualdad ha aglutinado todas las demandas de las mujeres para que estemos en Madrid mañana 1 de febrero. Mujeres Vecinales ha cogido el relevo del Consejo Local de Igualdad para organizar una salida compartiendo un autobús conjuntamente con Úbeda y Rus. El PSOE también fleta otro autobús, al que pueden acceder todas las mujeres que quieran participar. Ninguna mujer de Linares quedará sin hacerse presente en esta reivindicación que tanto nos une a todas. Ninguna mujer de Andalucía va a quedar sin su representación allí. Ninguna mujer va a quedarse impasible ante el recorte de sus derechos.

Pero ¿qué es el tren de la Libertad? Os lo cuento. En este mes de Enero, mujeres feministas de Asturias, concretamente la Tertulia Feminista Les Comadres y la Asociación de Mujeres por la Igualdad, pensaron que había que hacer algo, que las mujeres de toda España debíamos de hacer algo porque la ley del aborto de Gallardón ya se había convertido en un ataque injustificable a la libertad de decidir de las mujeres. Ya no se podía pasar por ahí, ya no se podía consentir que se decidiera por nosotras desde una ideología carpetovetónica sobre lo que somos. A partir de ahí se tuvo la iniciativa de organizar desde todos los pueblos y ciudades de España y con el apoyo, también físico, de Francia e Italia, una salida hacia Madrid para presentar en el registro del Parlamento la exigencia de que se mantenga vigente la actual Ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo, así como recuperar nuestros derechos. Ya digo, ya informo, allí estaremos, será todo un acto reivindicativo por la libertad, también, como tantos otros, del colectivo de las mujeres.

Al hilo de esto soy consciente de las contestaciones, y hasta displicencias, que el “tema mujer” suscita en alguna parte de la ciudadanía. No estoy de acuerdo, por supuesto, pero una vez más, intentaré explicar por qué sucede esto. Y diré que las mujeres, desde aquellas que pedían igualdad de derechos hace dos siglos y aquellas otras que consiguieron que pudiéramos votar, hasta las de ahora que continuamos su lucha, no protestamos por protestar, no somos unas inconsecuentes ni unas ilusas. Es real que estamos en condiciones de inferioridad en todos los aspectos, convivenciales, laborales y sociales y que tenemos que aguantar esa relegación en los más mínimos tratamientos. Y es real que con este gobierno se han recortado todas las leyes que ya estaban encaminadas a restablecer la igualdad que le corresponde a una sociedad democrática plena. Esto es así, a las mujeres la crisis también les ataca por este lado.

Todas no somos, es verdad, hay mujeres que tienen igualdad y la exigen, pero al igual que se sigue exigiendo y luchando por conseguir iguales derechos en el trabajo, o en la sanidad, o en la educación para todos, también se sigue luchando por esta parte olvidada. Cada cual lucha, todos luchamos por todo, pero también por las mujeres, que corren el peligro de ser engullidas como entes sin personalidad jurídica y sin derecho a decidir y a estar. Yo sólo preguntaría: ¿Qué clase de mujeres queremos? ¿De qué mujeres hablan cuando legislan al margen de nosotras? ¿No será más enriquecedor convivir con un/una igual? Pensémoslo. Las mujeres lo tenemos claro.

Aborto

Aborto