Desde el sindicato de enfermería SATSE se muestra su gran preocupación por los incidentes de agresiones al personal que se llevan repitiendo en el servicio de urgencias durante años. Hacen un llamamiento para que se pongan en marcha las medidas necesarias de prevención de este tipo de incidentes, que aseguran se producen diariamente en un servicio tan demandado y, en muchas ocasiones, saturado de demandas de la población.

El colectivo de profesionales que atienden las urgencias se ven sometidos a situaciones constantes de estrés y exigencia y, esto supone que esta área del hospital sea considerada uno de los focos de riesgo de agresiones. Los profesionales, a pesar de las continuas amenazas, insultos, vejaciones e incluso agresiones físicas que sufren, no activan el protocolo. Se sabe que en muchas ocasiones, los y las trabajadoras, que padecen continuas agresiones verbales, no denuncian el caso y, no es hasta la presencia de la agresión física cuando decide tomar medidas.

Por lo tanto, para el sindicato, la práctica inexistente de activación del protocolo no se relaciona directamente con la ausencia de agresiones, intervienen otros muchos factores psicosociales que, dicen, habrá que tener en cuenta a la hora de valorar la necesidad de implantación de mayores y mejores medidas de seguridad de las hasta hora puestas en marcha en el Hospital San Agustín que Linares y, que están contempladas en el Plan de prevención y Atención para los profesionales del Servicio Sanitario Público Andaluz. El miedo que sufre el agredido a las represalias que pudiera tomar el agresor o agresores hacia él/ella o hacia su círculo más cercano; la interiorización por parte de los y las profesionales, de la normalización de comportamientos violentos de los pacientes y familiares que acuden a urgencias; el sentimiento de desprotección; el aumento del riesgo de sufrir nuevas agresiones; el miedo a represalias por el agresor fuera del centro de trabajo; la desinformación de la existencia del protocolo de agresiones, son algunos de los factores que consideran que es necesario tener en cuenta.

Desde SATSE inciden en que la medición de la necesidad de la puesta en marcha de medidas de prevención no puede basarse sólo en el recuento de la activación del Protocolo de Prevención y Atención de agresiones para los profesionales del SAS, pues supondría invisibilizar el riesgo actual al que están expuestos los y las trabajadoras de este servicio y dejar únicamente en manos de estos profesionales la responsabilidad de un problema que debe solucionarse desde la puesta en marcha de estrategias por parte de la Administración. Por tanto, tomar como único indicador el análisis cuantitativo del protocolo de agresiones que creen  irresponsable e injusto, pues opinan que deja desprotegido al colectivo profesionales del servicio de urgencias, poniendo en entre dicho la seguridad en el trabajo que desde la legislación española se contempla como un derecho del trabajador y una obligación por parte de la empresa.