Donde no hay, no se saca. Es la traducción literal de esta vieja expresión o refrán de la lengua catalana, con normalidad se usa cuando nos referimos a una persona obtusa, cabezona, que pretende hacer pasar un elefante por el ojo de una aguja, y que viene como anillo al dedo, si nos referimos a los políticos catalanes actuales, que buscan una utópica independencia basándose en la democracia.

Además de someternos a la tortura informativa de la doble pregunta para el tan cacareado referéndum, han organizado el simposio, vamos la reunión de historiadores, bajo el título “España ataca a Catalunya” con una falta de “seny” sentido común que en políticos y gentes de la cultura debiera existir, salvo que sus intenciones sean las de engañar, sembrando la mentira, la maledicencia y la ignominia.

Al muy honorable presidente de la Generalidad de Catalunya, se le llena la boca de la palabra democracia, pero en el fondo está realizando el mayor menosprecio que ha sufrido dicha palabra en la reciente historia de España. La democracia significa respeto, y este señor no tiene ninguno por lo que fue elegido, y lo que juro, aunque fuese por imperativo legal, que no es otra cosa que la Constitución Española. Crea con sus iniciativas independentistas, unas incertidumbres enormes entre todos los españoles y todos los catalanes que como pueden fiarse de alguien que jura en vano.

Una cuestión básica en la democracia, es la libertad individual de la persona, y en lo propuesto va implícita la perdida de esa libertad del individuo, porque suponiendo que la opción independentista saliese ganadora en las urnas, ¿Significaría perder la nacionalidad española para tener la nacionalidad catalana? Los perdedores, los españolistas caso que no adquiriesen la utópica nacionalidad catalana. ¿Perderían sus derechos ciudadanos? ¿Pasarían a ser ciudadanos de segunda en su territorio? Creo sinceramente que como casi siempre los políticos en este caso los catalanes, les gusta empezar la casa por el tejado, lo grave es que además lo hacen careciendo del mínimo sentido común.

En cuanto a lo del famoso simposio, me gustaría mencionar frases de destacados políticos catalanes, dichas en el siglo XX:
Joan Maragall, poeta catalán y catalanista (abuelo de los políticos socialistas, Pascual y Enrique) no tuvo empacho en gritar en el año 1908 “¿ESPAÑOLES?; SI; MAS QUE VOSOTROS”
En 1923, Françesc Cambó, varias veces ministro del gobierno de España, dijo “MI CONVENCIMIENTO ES QUE LA SOLUCIÓN DEL PLEITO CATALÁN HA DE BUSCARSE DENTRO DE ESPAÑA Y POR VÍAS DE CONCILIACIÓN”
En 1932, Rafael Campalans, socialista y catalanista, escribió un libro titulado “HACIA LA ESPAÑA DE TODOS” y no tuvo reparos en proclamar “EL SEPARATISMO ENTENDIDO COMO FINALIDAD ÚLTIMA, ES UNA COSA MONSTRUOSA, PORQUE ES INHUMANO”.

Estas tres citas las he sacado de un artículo escrito el 27 de enero de 1977 (Suárez apenas llevaba siete meses de Jefe de gobierno) por el que fue primer presidente de Convergencia Democrática de Catalunya desde su fundación en 1979 hasta su muerte acaecida durante un mitin en 1989, además de Consejero de Finanzas de la Generalidad Catalana, D. Ramón Trias Fargas.

El profesor Trias, catedrático de Economía, en dicho artículo publicado por “El País” y titulado ¿Qué Separatismo?, comenzaba el mismo con la siguiente afirmación: “CREO Y AFIRMO QUE CATALUÑA QUIERE CONTRIBUIR AL ENGRANDECIMIENTO DE ESPAÑA, PARA CON ELLO FORTALECER UNA FUTURA EUROPA DIGNA, FUERTE Y JUSTA” y al finalizar el mismo apunta “MIENTRAS NO SE DEMUESTRE LO CONTRARIO, CATALUNYA NO ES SEPARATISTA Y MUY CONCRETAMENTE YO NO SOY SEPARATISTA. Y DEJO CONSTANCIA ASIMISMO, DE QUE CONSIDERO OFRENSIVO QUE SE ME PONGA EN DUDA A ESTE RESPECTO”.

Este político, que desde luego no era de mi cuerda, al menos tenía algo que sin duda era el sentido común el seny que tanto echamos de menos actualmente. Yo añoro políticos como aquellos de la transición, que sabían entenderse.

Enlace del artículo del Sr. Trias.