Garantizar que las empresas que realizan trabajos con la Diputación de Jaén cumplan de forma puntual con los pagos correspondientes tanto a las pequeñas y medianas firmas que subcontraten como a sus trabajadores. Ése es el objetivo con el que nació la Oficina de Intermediación de Pagos, que “en sus seis meses de vida, se ha ido dotando de los instrumentos para que la mayoría de las empresas que tienen una relación contractual con la Diputación figuren en un listado que persigue establecer un código de buenas prácticas en las relaciones de las empresas y sus empleados”, según explica el diputado de Infraestructuras Municipales, José Castro, sobre esta oficina a la que hasta ahora se han adherido un total de 64 empresas, de las cuales un 60% son de la provincia jiennense y un 85% andaluzas.

El responsable de las Infraestructuras Municipales en la Administración provincial subraya la importancia de esta nuevo órgano que “en un momento como el que venimos atravesando en los últimos años, y en la actual crisis económica, es absolutamente necesario para que la relación entre empresas, y de éstas con sus trabajadores, no se vea afectada por muchos de los episodios que hemos visto en los últimos años de impagos y de problemas a la hora de llevar a cabo su actividad comercial”.

En este sentido, Castro resalta que “en los seis meses de vida de esta oficina no ha habido incidencia alguna, por lo que los objetivos con los que empezó a funcionar hace un semestre se están cumpliendo porque no ha habido ningún tipo de problema en el normal desarrollo de las relaciones entre trabajadores y empresas en las 64 empresas que figuran en ese listado que incluye negocios de ámbito nacional, andaluz y, sobre todo, de la provincia de Jaén”.

La mayor parte de las firmas que se han registrado en esta oficina son del sector de la construcción (41), aunque también se han comprometido a aplicar este código de buenas prácticas empresas de suministros varios (papel, automoción, decoración, fotografía, congelados, gasóleo de calefacción y alquiler de oficinas), consultoras, formativas, de climatización, jardinería, electricidad, pintura, seguridad, publicidad y tecnología.

José Castro valora positivamente la respuesta que ha obtenido esta oficina e incide en la vigencia de sus objetivos: “Hace seis meses ya lo decíamos. La principal preocupación de la Diputación es que cualquier dinero que se gasta en obra pública, en los distintos suministros que necesita esta institución para funcionar en el día a día y en prestar servicios a los ciudadanos y a los ayuntamientos, es que se utilice de una forma adecuada para que los trabajadores de estas empresas y también los proveedores de las mismas no se vean afectados por los impagos que hemos conocido en los últimos años, no solo en nuestra provincia sino también en el resto del territorio”.