Son muchos los derechos que en los últimos tiempos estamos perdiendo los españoles, bien civiles, bien económicos, bien de bienestar, bien de impunidad judicial. Se podrá justificar ideológica o económicamente la pérdida de los mismos, pero negarla es mirar para otro lado, como hiciera el Gobierno de ZP ante la crisis económica cuando aún no era demasiado tarde para intentar paliar sus efectos.

Se puede ejemplificar la afirmación anterior a través de las leyes de Gallardón, a través de las leyes educativas y, en el caso que aquí quiero plantear, de las sanitarias. Y, aunque el motor que impulsa tales “reformas” es el gobierno central, no deja de parecer curioso que los autonómicos de signos diferentes, como el andaluz, parecen secundar la pérdida.

Hace pocos días surgió una noticia preocupante desde La Sociedad Española de Oncología Médica (entidad científica que integra a más de 1800 médicos especialistas en Oncología), a través de su presidente el Dr. Cruz, en la que se denunciaba que determinados fármacos contra el cáncer, aprobados por el Sistema Nacional de Salud, están siendo restringidos por cuestiones económicas desde ciertos hospitales. El acceso a la información se puede encontrar en la siguiente dirección.

Tal afirmación se sostiene a partir de la encuesta que se ha llevado a cabo en 80 hospitales del país, en la que se solicitaba respuesta específica para cada fármaco aplicado en Oncología en todas sus indicaciones aprobadas, de acuerdo con tres criterios: Prescripción sin limitaciones, prescripción posible pero con limitaciones (generalmente realización de informes justificativos) y finalmente prescripción no permitida en ese hospital en concreto.

Los resultados han sido decepcionantes: Globalmente, en 22 hospitales de los 80 encuestados existe al menos un fármaco, que en algunas de sus indicaciones, no puede estar disponible pese a estar aprobado para ese uso en España, y en 40 centros del total existen limitaciones para alguna de las indicaciones.

Especialmente se critican las desigualdades existentes entre autonomías, revelando que se observa un mayor número de problemas en los hospitales de Cataluña y Andalucía.

Otro ejemplo, quizá menos impactante por la magnitud de la dolencia, lo hemos vivido en el Hospital de “San Agustín” de Linares recientemente: La falta de reactivos químicos para analizar la sangre de pacientes con hipertiroidismo ha mantenido a muchos de ellos en una incierta espera. La falta de pago a los laboratorios suministradores puede ser la causa más probable. Por fortuna este problema ya ha sido solventado.

No puedo creer que nadie justifique estos hechos culpando a la crisis, a la mala gestión de gobiernos anteriores (que la hubo, por supuesto) o del gobierno central actual (que la hay), cuando las últimas noticias indican que el número de personas millonarias ha aumentado en nuestro país según un informe publicado por el banco suizo Credit Suisse, cuyas páginas indican que en España, al parecer, la crisis es sólo para algunos: respecto del año pasado, hay 47 mil nuevos millonarios. La noticia puede verse en la siguiente web.
Parece ser que entre mediados de 2012 y la actualidad, las grandes fortunas crecieron un 13,2%, lo que posicionó a España en el octavo lugar entre las naciones que registraron un mayor incremento de ricos. Qué casualidad, también somos uno de los países con más paro de la UE: En concreto el que más después de Grecia (agosto de 2013), como nos dice la página web.

Al tiempo, Cáritas informa que la pobreza grave ya afecta a tres millones de personas en España.

Parece que la cantidad de españoles que viven con menos de 307 euros al mes se duplica desde 2007, según el Observatorio de la Realidad Social 2012 de Cáritas.

Por su parte, el Ministro Montoro nos dice que “Los salarios no están bajando, están moderando su subida”, cuando lo cierto es que lo salarios sí están bajando, según recoge el Instituto Nacional de Estadística: En el segundo trimestre, el coste salarial por trabajador y mes disminuyó un 0,6% respecto al mismo periodo del año anterior, como nos dice la página siguiente, donde también se informa que la propia Agencia Tributaria ha publicado recientemente estadísticas que muestran que los salarios en las grandes empresas cayeron un 0,3% en el pasado mes de agosto.

Seguramente, alguno de ustedes conozca más casos relevantes y más ejemplos al respecto; pero, de cualquier manera es suficientemente grave jugar con el cáncer.