Ya lo habéis visto, el pasado día 21, la colaboración ciudadana, las investigaciones y la preparación, porque hay que prepararse, la Policía Nacional con sus efectivos principales, procedió al desmantelamiento, de uno de los puntos negros de venta de droga en Linares.

¿En qué lugar? En el Cerro. Todas las ciudades tienen un Bronx aislado, desconocido, con la pretendida impunidad que provoca el miedo. No nos gustaría que fuera así, de hecho está muy saneado urbanísticamente, pero se tiene la sensación de que cada casa es un mundo enigmático y cerrado para el resto, un lugar propiedad de quienes lo habitan y no quieren cuentas con nadie de más allá de la última calle. Habré pasado por allí, andando, sólo un par de veces, y con prevención.

Mi primer pensamiento, y sentimiento, cuando leí la noticia fue el de satisfacción y gratitud a la Policía por su protección y nunca mejor que en este día próximo ya a la celebración de los Ángeles Custodios, sus patrones, para dar las gracias a este Cuerpo de Seguridad que mantiene la tranquilidad y persigue la delincuencia en nuestra ciudad. Sé que la delincuencia no va a desaparecer pero es gratificante sentir la seguridad en la confianza, para quien sólo quiere vivir en paz y que se cumpla la ley. La Policía es nuestra defensa, cumplen con su trabajo, que a mí me consta que es vocacional y sus profesionales son amigos, cercanos, amables y profesionales. No tengo más que agradecerles su existencia y desearles mucha suerte contra quien delinque y sobre todo en estos reductos que se creen impunes. La ciudadanía necesita creer que no existe esta impunidad y ellos lo hacen posible.

Esto es lo que más me satisface: la lucha contra la impunidad, porque sé que para eso se necesita valor, tener una dirección firme y creer en un estado de derecho. Detener a un delincuente está a la orden del día, pero meterse en la boca del lobo, en el crimen organizado ya es harina de otro costal. Porque es peligroso. Me imagino el ambiente de rechazo en el momento de este registro y lo sé de primera mano. Llega la policía y empiezan a salir personas de todas las casas, más de 60, insultando, amenazando de muerte, agrediendo, tirando piedras y demás objetos contundentes y que a pesar de ir protegidos hirieron realmente a los policías. Me lo imagino. Encontraron lo que buscaban, un alijo más que importante de droga, hubo heridos tanto entre los policías, cinco, como entre los delincuentes, tres, posteriormente detenidos. Luego en el periódico he visto a los susodichos delincuentes con alguna venda que otra. No podría expresar lo que me produjo esta visión, dan miedo de verdad. Como es natural pensaban que después podían echar la culpa a las cargas policiales, pero mira por donde la jueza había querido ir y lo vio todo, no les valió nada de lo que podían aducir y que lo sabemos de siempre. Por eso es mejor verlo y exponerlo y al menos esta vez, y muchas otras, podemos acceder a la tranquilidad de lo que significa este trabajo diario de protección. Y eso gratifica mucho.

Y yo me pregunto siempre: ¿Hasta dónde podemos llegar pensando que se puede conculcar la ley y no ser perseguido, detenido y enjuiciado? ¿Cómo se puede pensar que cada cual campe por sus respetos? ¿Cómo es posible que no se tenga claro lo que es una convivencia natural, sin meterse con nadie, y lo que es un delito contra los demás? Nunca entenderé el mal aunque sé que existe. Cuando pienso esto me acuerdo de aquella leyenda de los dos lobos que llevamos dentro: uno es el bien y todo lo que conlleva y otro el mal. Y se preguntaba el oyente que cual es el que predomina y por qué. La respuesta fue muy clara: llevarás en ti al que alimentes. No es, por tanto, consecuencia de marginaciones o rencores, eso es posterior, el origen, el germen, el inicio, la causa, es la familia, la buena o mala leche que se mamó.

De ahí todo lo demás. Por eso existe la policía, por eso necesitamos a la policía, por eso felicito a la Policía y considero tan acertada la denominación de sus Patrones.

Policía Nacional en las calles de Linares

Policía Nacional en las calles de Linares