La presidenta de Partido Popular de Linares y parlamentaria popular, Ángeles Isac García, denuncia el deplorable estado en el que se encuentran las instalaciones del Centro de Salud de Arrayanes, unas infraestructuras que se inauguraron a finales de 2010. ‘Es lamentable que, en menos de tres años de construcción, estas instalaciones presenten una imagen tan deteriorada, con daños en su fachada y unos jardines descuidados’, subraya Isac.

Esta infraestructura supuso más de tres millones de euros de inversión para acercar la atención sanitaria a 10.600 vecinos de algunas de las barriadas más populosas de Linares como son las de Arrayanes, El Cerro y San Antonio. Apenas dos años y medio después el centro presenta un estado lamentable, con baldosas desprendidas de la fachada, pintadas que no se limpian y jardines totalmente secos. Por ello, la presidenta de los populares linarenses y diputada del Grupo parlamentario andaluz del Partido Popular, está tramitando una iniciativa donde pregunta a la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía sobre el deplorable estado en el que se encuentran estas nuevas instalaciones, así como si este deterioro no debía de haberse evitado de alguna manera. Isac explica que ‘no se puede consentir que después de una inversión tan elevada no se exijan responsabilidades, una vez que se comprueba el estado degradado de unas infraestructuras sanitarias nuevas. Es inaudito e incomprensible que en tan poco tiempo estas instalaciones estén tan deterioradas’.

El Partido Popular de Linares considera que el Gobierno de Andalucía tiene la obligación de fiscalizar las inversiones públicas, que pasa por hacer buen uso del dinero que se invierte en infraestructuras y preocuparse por su mantenimiento y por la calidad de los materiales. De ahí que Ángeles Isac exija ‘que se pongan a trabajar para garantizar el mejor servicio sanitario a los ciudadanos, para poner a su servicio unas instalaciones adecuadas’. Por último, subraya que ‘este es otro ejemplo más de la apatía, desilusión e incompetencia de la Junta, cuyas consecuencias las pagan directamente los ciudadanos linarenses’.