Organizadas por el Centro de Estudios Linarenses, se realizaron entre el 6 y el 10 de mayo, las III Jornadas “Linares ciudad y cultura” con un ciclo de conferencias bajo el título genérico “HISTORIA Y ANALISIS DE LAS CRISIS EN LINARES Y SUS OPORTUNIDADES DE SUPERACIÓN”.

Durante los cinco días de duración y partiendo del siglo XV, se repasaron los avatares de la ciudad de Linares, en los distintos periodos de la Historia, por ilustres conferenciantes, se nos habló de las crisis de la edad moderna, sus repercusiones en las ciudades andaluzas, donde corregidores y representantes en Cortes, no eran muy distintos de nuestros políticos actuales. Se siguió con la aportación de Linares a la Democracia y a la ciudadanía moderna, basada según el conferenciante en el republicanismo. En las siguientes jornadas se habló de las crisis de la minería y de la crisis de Santana Motor como la crisis del modelo industrial. Para finalizar el último día la disertación corrió a cargo del Sociólogo y profesor de la Universidad de Málaga D. Luis Ayuso Sánchez, bajo el título “Linares a principios del siglo XXI: Algunas claves para entender y superar la crisis actual”.

Superar la crisis actual para Linares y los linarenses, supone como muy bien expuso el conferenciante un doble o triple reto. Linares se enfrenta en el contexto de una crisis mundial y europea, a una crisis española apabullante, y en medio de esta doble crisis a su crisis particular, a la que tenemos que añadir el factor de la pérdida de confianza, que los hombres y mujeres de Linares, han sufrido con todas las instituciones administrativas, en especial con la Junta de Andalucía por el reiterativo incumplimiento de sus compromisos.

El panorama que describió el conferenciante, fue francamente negativo, a nivel europeo, supuso un fuerte aldabonazo a las conciencias de los asistentes. Cuando nos habló de Linares, la situación es aún mucho más grave, con un nivel de paro en aumento que nos mantiene mes tras mes por encima de los ocho mil parados, una disminución muy importante del comercio, una alarmante reducción del tejido industrial, además de una gran cantidad de prejubilados, que en circunstancias normales estarían trabajando. Todo ello nos retrotrae a periodos que no se han conocido en esta ciudad en los últimos cien años.

No fue un lince al descubrir el ilustre conferenciante que la cruda realidad de la ciudad, obedece al cierre definitivo de Metalúrgica Santana y de toda la industria auxiliar que la rodeaba. La inoperancia de la Junta de Andalucía, en la búsqueda de un socio industrial, que pusiese en valor las instalaciones de Linares, donde hasta 4.500 trabajadores desarrollaron su actividad en los años de bonanza, nos llena de impotencia. Eso hace que la Junta sea cooperadora necesaria de la ruina en que vivimos, máxime si sumamos los incumplimientos reiterados de los planes firmados bajo el epígrafe de “Linares Futuro”.

Analizando este fracaso de la Junta, no estaría de más, ver hasta qué grado llega la implicación en el mismo del personal que fue de Metalúrgica Santana, muy especialmente su personal directivo, que tanto por acción u omisión no supieron alcanzar la rentabilidad que tiene que tener cualquier industria privada. Y a todo ello y de la misma forma, estudiar la actitud de las centrales sindicales ya que no supieron enfocar correctamente sus relaciones con la empresa y que prueba más evidente tenemos de ello, como la destrucción de los puestos de trabajo existentes en la fábrica además de su entorno.

Así mismo el sociólogo Luis Ayuso, puso especial énfasis, en la renuncia que ha realizado occidente, a la fabricación de productos de cualquier tipo a favor de los países emergentes orientales, o no tan emergentes, como Bangladesh y de los que estamos invadidos, hasta el punto como así indique en el coloquio, manifestando que hasta maquinaria para la recolección de los olivos (nuestra mayor riqueza y servidumbre) nos viene de China.

La economía mundial se inclina vertiginosamente hacia los países emergentes, nos venden sus productos, son los tenedores de nuestra deuda, estamos en sus manos, su inmenso poder laboral, en condiciones de semiesclavitud, nos deberían hacer reflexionar, que no por el hecho de tener trabajo, tenemos que admitir los abusos del capital, pero los trabajadores deben de ser lo suficientemente responsables y deben de comprender que lo importante en las empresas es la rentabilidad para el que expone su capital. También debe el trabajador auto limitarse en sus reivindicaciones muchas veces exageradas, que conllevan a la destrucción del puesto de trabajo. Y bueno sería que pensásemos, que lo barato (productos de oriente) fabricados en régimen de semiesclavitud, enriquecen a países, que acaban prestándonos el dinero, por lo que pagamos barato al final nos resulta carísimo y estamos cooperando a la destrucción de nuestras industrias, además de no ayudar a los trabajadores de aquellos países a mejorar en todos los sentidos.

Siempre ha estado en mi forma de pensar el sentido cooperativista en el trabajo, tú trabajas en una empresa, tienes tu salario, pero al mismo tiempo eres empresa y tienes tu beneficio o pérdida.

Esta filosofía, que a trancas y barrancas existe en el agro de Jaén, bien se pudiera haber realizado en Linares con su empresa puntera, Santana, aquí se optó por captar en los años 50 un capital inglés, que luego se transformo en japonés para terminar huyendo, dejándonos en la cuneta con un paro cercano al 40 %. Todas las comparaciones son odiosas, pero fue también en los años 50 cuando en Mondragón se creó el sistema cooperativista mayor del mundo, a fin de 2011, son más de 83.000 trabajadores de los cuales un 80 % son socios cooperativistas. ¿Podría ser esta una vía de solución para Linares?

Expuesta más o menos de esta manera la pregunta al conferenciante Sr. Ayuso, se mostró más bien escéptico, y vino a confirmar lo que ya me suponía, en este Linares, en esta Andalucía nuestra el exceso de personalismo por parte de todos es tan grande, que ni ricos, ni pobres, somos capaces de ponernos de acuerdo. Siempre aunque se actúe de muy buena voluntad, preferimos perder una buena oportunidad, antes que se aproveche un vecino o un hermano. La prueba la tenemos en el aceite, como las almazaras de la provincia, prefieren vender barato a Italia, para que estos envasen y vendan en Estados Unidos, antes que esforzarse en una unión empresarial, crear grandes plantas envasadoras, para ser los empresarios de Jaén los que exportasen.

En Linares, lo nuestro antaño fueron las minas, luego ha sido la automoción. Las minas no volverán, la automoción si puede volver, tenemos las instalaciones, tenemos la mano de obra, tenemos la tecnología con la base de la Escuela Politécnica Superior, lo que nos falta es el Capital además de unos buenos estudios de mercado, que consiga hacer viable y con umbrales de rentabilidad, la fabricación de: Maquinaria Agrícola de cualquier tipo, incluso Tractores; Vehículos Industriales (Camiones, Furgonetas); Vehículos Automóviles; Motocicletas o Bicicletas; (No ha comprado recientemente nuestro Ayuntamiento unas motocicletas eléctricas). ¿No sería posible patentar por técnicos de la Escuela Politécnica Superior, alguna motocicleta eléctrica? Y fabricarla aquí en las antiguas instalaciones de Santana.

Sería posible hacerlo con una Cooperativa, sería posible con una sociedad anónima laboral, o sería posible con una simple sociedad anónima, en la que los ciudadanos de Linares, unos más y otros menos o todos por igual, pusiésemos cada uno nuestro granito de arena, buscando las formulas más equitativas y solidarias.

Yo lo tengo hecho todo en la vida, pero no puedo dormir tranquilo por la situación en que vive Linares, en que viven todos mis conciudadanos, agarrotados con un aire de resignación, que rompe el alma. Hay que hacer algo, a mi me gustaría que todo aquel que sea alguien en Linares, haga lo posible y lo imposible por arreglar la situación. Entiendo que es llegada la hora de que tanto políticos y sociedad civil, aparcando sus diferencias, olvidando sus egoísmos se sienten a trabajar de verdad, llamándose como se llame, Comisión Grupo, Mesa de Trabajo en la que estén representados todos los partidos políticos sin excepción, la cámara de comercio, sindicatos, foros, agrupaciones vecinales, universidad, etc., con un solo objetivo revitalizar el tejido económico e industrial de nuestra querida ciudad.

Porque si no lo hacemos nosotros de fuera no vendrán. Dios me oiga y nos ampare.

Entrada al Parque Industrial Santana.

Entrada al Parque Industrial Santana.