Luis Moreno “El Niño de La Paz” presentó en la noche del viernes, 31 de mayo, en el auditorio municipal de “El Pósito”, su nuevo disco titulado “Canastero”.

“Canastero”, el nuevo proyecto musical de Luis Moreno “Niño de la Paz” es un disco en el que están puestas las emociones y los sentimientos que Luis vivió por la muerte de su padre y que aún florecen en su memoria cada vez que lo recuerda.

Este trabajo ha sido realizado en el estudio de grabación “Santi Villar” de Guarromán, y recoge ocho temas de gran belleza, como fandangos de Huelva, bulerías, rumbas, tangos y tarantas, que han sido compuestos, tanto en la letra como en la música, con mucha ilusión y cariño, por el propio “Niño de la Paz”, porque están dedicados a su padre, Luis Moreno, gitano puro y canastero.

Por el escenario el auditorio pasaron, como no podía ser de otra manera, el gran protagonista, Luis Moreno “Niño de la Paz”, que interpretó cuatro temas de CANASTERO, su nuevo disco, los cuales llevan por título “Recuerdo a Toronjo”, “Alma Calí”, “Embrujo de luna” y “Canastero”. Para su actuación, Luis Moreno estuvo acompañado por un amplísimo elenco de artistas: al cante, Ana Soto y Juan Ruiz “Coronel Chico”; en los coros, “Las Flamenkitas”; al saxo, Alfonso Latorre “Lato”; al piano, Leticia Soto; a la guitarra, dos de sus pupilos, Juan José Gutiérrez “El Calao” y Alejandro Mondaray “Niño de Paula”; a la percusión, Pedro Gea y Antonio Manuel Molina “El Chiri”; y a las palmas, Juan Ruiz, David Palomares “Foskis” y Paco Soto.

Además, Kiko Romero “El Grillo”, otro artista linarense que viene pisando fuerte, también salió al escenario como artista invitado para interpretar algunos de sus temas.

 

El artista. Luis Moreno “El Niño de La Paz”
Nacido el 22 de julio de 1960 en un cortijo situado en las inmediaciones de la antigua ciudad de Cástulo, Luis Moreno fue el octavo hijo de una familia humilde, que subsistía con el trabajo que desempeñaba su padre, no solo en el campo, sino también haciendo canastas que eran vendidas por su madre en los pueblos cercanos.

Desde pequeño, cuando se acercaba la Navidad, Luis siempre le pedía a los Reyes que le trajeran como regalo una guitarra. Pero eran tiempos muy difíciles y, por desgracia, tan ansiado presente nunca llegaba… Hasta que un año, el padre de Luis pasó por la puerta del establecimiento “Juguetes Rivera” y vio una guitarra que costaba 1.500 pesetas y que acabó comprando para su hijo de 15 años. Ese día fue uno de los más felices de la vida de Luis al ver ante él esa flamante guitarra…

Pasaron varios meses y sus padres veían en él el gran entusiasmo que sentía al tocar dicho instrumento, de ahí que su madre le buscara un maestro para perfeccionar su dedicación a la guitarra. El ya desaparecido Rafael Campos Fernández fue la persona encargada de su formación musical, transmitiéndole la esencia y los pormenores de la guitarra, algo que Luis Moreno, gracias a su plena dedicación durante toda su vida, ha acabado conociendo y dominando a la perfección.

Su debut en un escenario se produjo en las fiestas populares de la Barriada de la Paz en el año de 1978. Luis Moreno guarda un gran recuerdo de aquel momento, pues fue allí cuando su maestro, al escuchar cómo tocaba flamenco, le dijo profundamente emocionado: “Ahora, eres tú mi maestro”.

Seguidamente, se incorporó a la Peña Flamenca “Cabrerillo de Linares”, donde empezó a acompañar musicalmente a los diversos cantaores. Miguel Hernández, el entonces presidente de dicha peña, le sugirió que adoptara el nombre artístico de “Niño de Paz” en honor a su barrio, algo que Luis aceptó, luciéndolo desde ese momento con gran orgullo. Poco después, en 1979, la Peña Cabrerillo rindió un homenaje al joven Luis con la finalidad de comprarle una guitarra flamenca de artesanía.

A partir de esa fecha comienza a despegar la trayectoria artística de Luis Moreno, de tal manera que fue, durante varios años consecutivos, guitarrista oficial del Concurso Nacional de Tarantas “Ciudad de Linares”. Desde entonces, tuvo la oportunidad de tocar por las distintas peñas flamencas de Andalucía y, en 1982, participó en el Concurso Nacional de Guitarra de Jerez de la Frontera.

A continuación, se iría a probar suerte a Madrid, donde empezó a trabajar en la Casas de Andalucía y Extremadura de la capital de España. Pero las raíces tiran mucho y no tardaría en echar de menos a su familia y a su pueblo, de ahí que decidiera volver a Linares, donde no solo continuó con su trayectoria artística, sino que, además, entró de lleno en la docencia musical, siendo este uno de los aspectos más destacados de su vida.

En este sentido, destaca la creación del grupo flamenco “San Juan de Ávila”, con el que empezó a enseñar a gente joven a cantar y tocar la guitarra. Incluso, en 1996, llegaron a grabar un disco titulado “Quiero cantarle a mi tierra”, el cual contenía rumbas, sevillanas, colombianas, alegrías y fandangos, todos con letra y música de Luis Moreno “Niño de la Paz”, además del acompañamiento de las guitarras de Antonio Ramírez “Morenito” y Francisco Pedregosa.

Varios años después, Luis creó otro grupo flamenco llamado “Duende y compás”, con el que organizó varios festivales por la provincia y grabó en el año 2000 otro trabajo discográfico, “Me huele a hierbabuena”, compuesto por lamentos mineros, bulerías, rumbas, tangos y tanguillos flamencos.

De su larga carrera artística destaca su intervención en numerosos festivales flamencos, llegando a compartir escenarios con grandes cantaores como Juanito Villar, “El Turronero”, “El Cabrero”, Juan Peña “El Lebrijano”, “Terremoto de Jerez”, “Fosforito” o “Beni de Cádiz”, entre otros, así como con guitarristas de la talla de Paco Cepero, Enrique de Melchor, Moraíto, Rafael Riqueni, Paco Cortés, Merengue de Córdoba, Victor Monje “Serranito”, los hermanos Habichuela o Manuel Domínguez “El Rubio”.

Además, ha acompañado a infinidad de cantaores de relevancia como Rafael Romero “El Gallina”, Carmen Linares, Charo López, los hermanos Valderrama, Carlos Cruz, Morenín de Córdoba y un larguísimo etcétera.

El 19 de marzo del año 2001, sus familiares y amigos le rindieron un sentido homenaje en el programa de Canal Sur “Senderos de Gloria”, presentado por Consuelo Berlanga, para reconocer el trabajo y la gran labor desarrollada por Luis Moreno “Niño de la Paz” al transmitir a muchos jóvenes de Linares la pasión por la guitarra flamenca.

La faceta docente de Luis Moreno es uno de los aspectos más destacados de su trayectoria, pues son ya 35 años los que lleva impartiendo clases de guitarra, creando escuela y sello propio con una dedicación plena y constante durante toda su vida. Aún hoy continúa enseñando en la Peña de la que es titular, y sigue demostrando su especial dedicación y amor al flamenco al haber creado tres nuevos grupos compuestos por las personas de su entorno más cercano, sus familiares y amigos, que esta noche están aquí apoyándolo en este momento tan importante para él como es la presentación de su nuevo trabajo discográfico.

La biografía artística de Luis Moreno “Niño de la Paz” se engrandece aún más, si cabe, con el lanzamiento de un disco que posee un carácter muy especial para él, porque representa una promesa por fin cumplida, la que realizó a su padre, antes de morir, de dedicarle un disco. Desde entonces, comenzó a trabajar en este nuevo e ilusionante proyecto, aunque no ha podido sacarlo antes por diversas circunstancias…

Momento del concierto

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