La Galería Cristóbal Bejarano de Linares presenta hasta el 20 de junio “Imaginación y  deseo”, exposición que anteriormente ha viajado al Castillo Baluarte de Santa Pola y a la Universidad Miguel Hernández de Elche.

La imaginación y el deseo son dos conceptos imprescindibles para un artista; sin los cuales es imposible enfrentarse a la creación. Los artistas que figuran en esta exposición aúnan toda una geografía emocional que muestran llena de señales personales que les identifica, produciéndose entre ellos un distanciamiento firme que les hace sentirse próximos al mismo tiempo. Por ello, sus poéticas dialogan bien entre sí, conversando con buena modulación y énfasis.

María Dolores Mulá y Pepe Calvo, comisarios de esta exposición, han reunido a ocho destacados valores del arte de diferentes generaciones que tienen en común haber nacido en Alicante o estar vinculados a esta comunidad. Son artistas de larga trayectoria, evolución coherente y con gran actividad expositiva: Elena Aguilera, Antonio Alonso, Miguel Bañuls, Pepe Calvo, Pepe Gimeno, Eduardo Lastres, Aurelia Masanet y María Dolores Mulá.

Sin línea temática definida, la exposición contiene obras de muy diversa índole, presentando un amplio conjunto de técnicas y discursos. Es una muestra donde estos artistas han dejado signos de gran riqueza plástica. Actúan en diferentes disciplinas, pintura, escultura y fotografía, trabajando en constante progreso, augurando una sorpresa para el espectador en cada una de sus obras.

¿Cuál es el ámbito de una ciudad, de un entorno, donde los artistas desarrollan su trabajo, en qué influye esta situación en la creatividad de los artistas que viven en ella?

Hoy en día existen pocas diferencias entre las concepciones artísticas, entre una capital y otra, entre un espacio geográfico y otro. Los artistas representados en esta exposición tienen diferentes edades y parten de diferentes concepciones en las que su localización es una cuestión casi intrascendente. Todos ellos poseen una trayectoria artística consolidada y realizan un viaje a otra ciudad, a otro público, con unas connotaciones culturales muy diferentes de las que parten. Si la luz forma o ha formado parte importante de la obra de los autores de esta zona del mediterráneo que constituye Alicante, Jaén, Andalucía posee un registro vital y tradicional muy diferente. Sin embargo en este mundo globalizado se refrendan algunos modelos en cuanto que se parte de concepciones similares aunque las
respuestas sean siempre múltiples y diversas.

En estos momentos en los que existe un gran eclecticismo en el arte, en la concepción tanto abstracta como figurativa, cada uno investiga desde su propia óptica aquello que le inquieta y se ajusta a su manera de pensar, de interpretar y a los autores que son referencia de su trabajo. Da lo mismo que pensemos en Tápies, Saura, como en Chillida u Oteiza, quizá las bases en las que se sustenta la tradición de las últimas décadas del arte español. Si queremos hablar de conceptualismo, de instalación, etc. seguramente estaríamos hablando de estos mismos artistas dialogando individualmente con el entorno expositivo, pero en
esta ocasión no es así. Aquí se trata de mostrar los trabajos en los cuales se puede ver o, al menos, apuntar la trayectoria de todos ellos. Una imagen no demasiado amplia pero de alguna manera suficiente para realizar este entrañable viaje y mostrar con toda la honradez que se supone la obra de estos artistas para que esta hable y dialogue con el entorno artístico de Linares. Así sea.