El pasado sábado, 13 de abril, se celebró la segunda de las tres rutas que forman parte del programa “Territorios y paisajes del Jaén desconocido”, que recorrió Jaén-Hornos de Segura-Pontones-Santiago de la Espada-Don Domingo.

Los participantes en esta excursión, abierta al público, recorrieron una parte de la Sierra de Segura, en la que pudieron observarse fenómenos geográficos de un gran interés, como la repoblación forestal de la cuenca de alimentación del embalse del Tranco, el intenso despoblamiento que afectó a esta comarca después de mediados del siglo XX o el peculiar sistema de desplazamiento trashumante de la ganadería. El recorrido se alargó hasta la aldea de Don Domingo, en pleno corazón del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, “donde pudo comprobarse la coexistencia armónica de formas tradicionales de explotación del territorio ligadas a la ganadería extensiva, con otras completamente novedosas, como las que se derivan del turismo rural, un fenómeno emergente en esta sierra que puede llegar a convertirse en una verdadera alternativa social y económica siempre que se actúe de forma racional”, aseguró el profesor titular del área de Análisis Geográfico Regional de la UJA y responsable de este programa, Eduardo Araque Jiménez.

La actividad, denominada “Territorios y paisajes del Jaén desconocido”, forma parte de la programación “Ciencia en el Medio Natural” del IV Plan de Divulgación Científica y de la Innovación de la UJA, con el apoyo de la Fundación Española de Ciencia y Tecnología (FECYT). La tercera y última ruta se celebrará el próximo sábado, 20 de abril, y recorrerá Jaén-Bedmar-Cabra de Santo Cristo-Estación de Huelma.

 

Rutas científicas con “Guadaltrekking”

Y dentro de la programación “Ciencia en el Medio Natural” del IV Plan de Divulgación Científica y de la Innovación de la UJA, el domingo 14 de abril se celebró una nueva ruta científica con el programa “Gualdatrekking”. En este caso, por el Río Borosa.

El profesor del área de Botánica del departamento de Biología Animal, Biología Vegetal y Ecología, Luis Ruiz Valenzuela, acompaño en sus rutas por la montaña al Club de Senderismo Guadaltrekking, colectivo que viene desarrollando una permanente e intensa labor de promoción del turismo activo de naturaleza.

 El objetivo es difundir la ciencia de una forma más cercana al público interesado en la materia, sin necesidad de que éste sea especializado, dando a conocer el rico patrimonio natural de nuestra provincia.

Tras la llegada de un tiempo favorable, después de diversas cancelaciones por las inclemencias meteorológicas del mes de marzo, se pudo realizar la salida conocida como Ruta del Río Borosa. Con un recorrido total en torno a los 27 kilómetros de longitud, esta ruta comenzó en la piscifactoría del río, momentos antes de su desembocadura en el Guadalquivir, remontó a lo largo de una senda paralela a éste y culminó en las lagunas de Aguas negras y Valdeazores, donde el río se encuentra represado. “Se trata de un paraje caracterizado por una orografía en valle muy cerrado debida a la erosión del agua y tiene su máxima expresión en la Cerrada de Elias, cuando el río queda encajado entre paredes rocosas de gran tamaño y el transito debe realizarse mediante puentes y pasarelas ancladas a la propia roca”, explicó Ruiz Valenzuela.

La abundancia de lluvia de este invierno ha permitido que el caudal del río sea abundante y discurra con numerosos saltos y cascadas otorgando al paisaje de una extraordinaria belleza.

El profesor de botánica Luis Ruiz Valenzuela realizo una introducción sobre la vegetación general que caracteriza a la zona y en particular sobre aquella que se encuentra asociada a los cursos de agua, conocida como vegetación de ribera. Incidió en la importancia de este tipo de paisajes tan abruptos y húmedos. En ellos pueden darse condiciones ecológicas muy particulares que posibilitan la conservación de especies altamente adaptadas y ofrecen excelentes oportunidades para la aparición de endemismos vegetales propios del territorio. Un ejemplo de ello lo encontramos en la paredes rocosas verticales rezumantes de agua, algunas especies vegetales como es el caso de la grasilla (Pinguicula vallisneriifolia) adaptada a vivir en este tipo de ambientes, donde si bien dispone agua en abundancia el sustrato suele ser pobre en nutrientes, recurre a la captura, mediante glándulas pegajosas, de pequeños insectos para complementar su dieta. Adicionalmente el profesor también atendió a las curiosidades o preguntas que los asistentes pudieran formular.

Gualdatrekking río Borosa copia