El último temporal de lluvia, ha agravado la situación precaria que ya tenía el antiguo puente de hierro que salva el ahora caudaloso Guadalimar a la altura de la Estación de Linares-Baeza.

El curso de agua se ha llevado literalmente la calle, “cavando” un socavón de hasta cuatro metros de profundidad que, además, se ha quedado a un metro escaso de la fachada de unas construcciones. Unos desperfectos que afectan al suelo lindante con el puente, cuya estructura a priori no tiene por qué estar afectada. Los trabajos de reparación de urgencia de los daños se reanudaron en el día de ayer, coincidiendo con la mejora de la meteorología.

El alcalde de la Estación de Linares-Baeza, Jose Luis Díaz, nos contaba el pasado martes cuál era la situación. Veamos el vídeo.