Elegía

Esa tarde de un ocho de febrero que nos dejaste para siempre, tras tu funeral, había una puesta de sol maravillosa.

Recabé la atención de Javier, Sole y Juan Manuel para que observasen en el cielo, junto al limpio azul en el horizonte, la enorme e indescriptible paleta de colores que formada sobre nosotros, se iba alejando hacia Sierra Morena y que te esperaba allí arriba, para que tú pudieses tomar el pincel y pintar en el cielo la gran obra de la Resurrección del ser humano, pues ya estabas junto allí.

Fuiste concejal de cultura con el PP, mientras yo estaba en la oposición en IU. Nuestras ideas políticas no fueron óbice para que poco a poco, conociéndonos, nuestros sentimientos tornaran en amistad, una amistad sincera de la que los cuatro (tú, Juan Manuel, Javier y yo) disfrutamos por entonces en grupo hasta hoy. Recuerdo nuestro viaje a Barberá del Vallés, junto a nuestros amigos. Visita de cortesía y obligada ya que estábamos hermanados con esta ciudad barcelonesa. Nuestro viaje también los dos matrimonios a una Extremadura que os impresionó a Pilar y a ti y en esos días cumpliste cincuenta años. Luego el conocer Áurea y yo más profundamente a Pilar, tu esposa, y a tus tres hijos, Antonio Luis, Helena Paula y la pequeña Pilar…

Siempre pensamos que eras un hombre honesto, siempre pensamos que tu esposa Pilar era una buena mujer, a tu altura moral; siempre pensamos Áurea y yo que no ejercíais solamente como padres de vuestros hijos, sino como padres también de todos los pipiolos que pasaron por vuestras manos, porque llegasteis a convertir uno de los trabajos más bellos (y a veces también más ingratos) la docencia, en una vocación, en una especie de sacerdocio.

En nuestras relaciones de amistad, casi nunca hablábamos de temas políticos, pero sí de los problemas de nuestro querido Linares, del que tú como yo estábamos enamorados apoyándonos mutuamente a pesar de estar tú en el PP y yo en IU. No en vano Juan Lillo te asignó la Concejalía de Cultura.

Lo que trabajamos en arrancar para su puesta en valor de nuevo, en la Capilla y Cripta del Hospital de Los Marqueses. Lo que luchamos por recuperar el Armonio de la Capilla y los dos Cancerberos que habían robado.

Éramos un grupo de gente unidos en torno a nuestra Ciudad y trabajábamos codo con codo por amor a ella y sus gentes, por encima de las diferencias ideológicas… había buen material mayoritario en todos los Partidos… Sí que lo había (salvo excepciones).

Arrancó definitivamente gracias al tesón de D. Alberto y D. Juan Lillo por entonces Alcalde de Linares y de tu mano como Concejal de Cultura, el Museo Segovia, el Festival Internacional de Música y Artes Escénicas y un sinfín de cosas más. Pero perdona, Amigo, que se me ha ido el santo al cielo, nunca mejor dicho, donde tú estás, porque fuiste un hombre íntegro, transparente, absolutamente decente como persona y como cargo político; no creo que nadie pudiese haber dudado de tu honestidad, de tu sinceridad.

Te fuiste, dejaste una familia, la tuya, hundida en el dolor, con unos nietos que pudiste disfrutar muchos años más y con unos amigos también hundidos, que no se lo acaban de creer, aunque todos estamos seguros de que tu Cristo Yacente y tu Señora de los Dolores en su Soledad de quienes eras profundamente devoto, estarán contigo en esa Vida en la que creías. Con  tu familia fuiste testigo de Jesús de Nazaret toda tu vida. ¡Ah! Y no le pongas a San Pedro problemas difíciles de matemáticas. Que tú eres capaz.

Dice el Poeta:

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas
compañero del alma, tan temprano….
…Un manotazo duro, un golpe helado
Un hachazo invisible y homicida           
Un empujón brutal te ha derribado…”

Tremendo desgarro reflejado en la Elegía de Miguel Hernández a su Amigo Ramón Sijé  “Con quien tanto quería”

Finalmente te envío esta canción para que la oigas desde el Cielo

 

A Mis Amigos (Alberto Cortez)

A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo;
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida, paso a paso.

A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas;
los arrebatos del humor, la negligencia,
las vanidades, los temores y las dudas.

Un barco frágil de papel,
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel,
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel:
un corazón.

A mis amigos les adeudo algún enfado
que perturbara sin querer nuestra armonía;
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir, alguna vez, por tonterías.

A mis amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra
y entre los versos olvidados de un poema,
mi pobre alma incorregible de cigarra.

Un barco frágil de papel,
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel,
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel:
un corazón.

Amigo mío si esta copla como el viento,
adonde quieras escucharla te reclama,
serás plural, porque lo exige el sentimiento
cuando se lleva a los amigos en el alma

Hasta siempre, Juan, AMIGO.

Sobre el autor

15 comentarios en “Elegía”

  1. A las aladas almas de las rosas de almendro de nata te requiero,
    que tenemos que hablar de muchas cosas… compañero del alma, compañero.
    He visto demasiados puntos y aparte, los que tú apenas usas. A borbotones te salen los recuerdos y las ausencias, el dolor y la nostalgia. Es curioso cómo los que utilizamos la prosa, recurrimos a la poesía, casi siempre, en casos de amor y de muerte y es porque las palabras sólo pueden ser estiletes o bálsamos, concretas. Una nunca se recupera de la ausencia de un amigo/a. Te acompaño en el sentimiento, Juan, siendo el mismo cuando ya vamos teniendo mucha gente que nos espera allí.

    1. Mujer progresista.

      «A las aladas almas de las rosas de almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero». Miguel Hernández, poeta. Versos de «La elegía» a Ramón Sijé. A cada persona lo suyo, señora Rueda. Y a cada poeta su obra.

      1. A lo mejor presupongo demasiado la cultura de los demás, suelo ser exquisita al esperar a ver lo que se sabe para completarlo. Es mi manera de no dármelas de nada, pero agradezco para quien no lo supiera, que dudo que no se supiera, su información. Enseñar es un arte, necesita de mucha humildad. Hay muchas cosas que sobran, mujer progresista, y en cuanto a la obra, yo tengo la mía y para Miguel Hernández mi admiración.

        1. Mujer progresista.

          Incluso aunque se «presuponga la cultura de los demás», los poemas o textos que no son de una/o mismo/a, deben ser, como bien sabrá, entrecomillados. Y si dice el autor del texto, mucha más admiración se muestra al reconocerlo públicamente. Pienso que es razonable que tanta presunción no se deje al libre albedrío cuando se escribe de textos que son de otros autores/as.

          1. ¿Ganas de polemizar? Dice bien sobre lo que sé, porque lo sé. Pido disculpas por la ausencia de comillas, ahora que tanto se usan… Bueno, venga, ya sabemos que eran palabras de Miguel Hernández, in memoriam.

  2. Ángeles Isac García

    Precioso Juan. Cuando un amigo pide algo, no debe ser mañana. Los amigos no viven simplemente en armonía, como dicen algunos, sino en melodía. Precioso tu cante, tu rima, tu corazón tu memoria, tus recuerdos, tus pinceles…! Que políticos aquellos! ! como me gustaría que fuéramos ahora iguales!.Un beso amigo. Gracias por todo.

    1. Ahora estoy completamente segura que también hay políticos decentes y honrados, aunque son los menos.
      También los hay que son capaces de dar puñaladas por la espalda a cualquiera con tal de tener una silla, y salir en la foto ¿no les suena?,
      Yo podría poner nombres de Linares en los dos supuestos, pero de momento lo dejo a la imaginación de Vds.No hace falta pensar demasiado
      Por cierto es una pena que» en tiempo de guerra todo sirva de trinchera »
      ,

  3. Juan Parrilla Canales

    ¡Qué pena, Dios mio, qué pena, que algunas personas se enfrasquen en luchas respecto a algo tan doloroso como es el dolor por la pérdida de un Amigo! Qué pena Dios mio qué pena.

  4. Juan: por el texto que has escrito, se deja trasparentar que en la vida no deben ser las ideas lo que separe, sino el afecto y la consideración. ¡Cuándo sabremos vivir aceptando las diferencias y reconociendo que hay muchas cosas que nos unen! Es un testimonio de amistad por encima y más allá de las pequeñas cosas que nos separan. Tu artículo nos reconcilia con la humanidad.. Animo

  5. Con lo difícil que es tener verdaderos y buenos amigos, esta elegía al igual que aquella otra de D.Miguel Hernández nos reconcilian con la humanidad. Siento su dolor y gracias por su precioso recuerdo.

  6. Juan antonio arboledas

    Juan, te has ido en un suave viento, hacia donde tu sonrisa sera un infinito horizonte… Un latido de mi corazon y un suspiro de mi alma, se impregnaron en el cefiro de tu incorporiedad.

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