Agentes de la Policía Nacional descubrieron un homicidio que se había encubierto como suicidio. El marido de la víctima fue detenido en Jaén como presunto autor de un delito de violencia de género con resultado de muerte. La coordinación y dirección entre jueces, forenses y policía fue clave en el desarrollo de las investigaciones que habían detectado diferentes indicios y pruebas, que hacía pensar que no se trataba de un suicidio. Presuntamente, el ahora detenido, elaboró minuciosamente su coartada para que no se descubriera el hecho ilícito. No existían denuncias previas de violencia de género.

Los hechos ocurrieron el pasado día nueve de octubre, cuando una llamada a la Sala del 091 alertaba de la aparición de una persona fallecida en su propio domicilio; se trataba de una mujer con signos aparentes de suicidio. En el mismo lugar, el marido de la víctima había manifestado a los agentes que había llamado al 061, informando que se había encontrado a su mujer con una jeringuilla clavada en una de sus muñecas y que había intentado reanimarla sin resultado positivo.

Elaboró su coartada

El detenido, había manifestado a los investigadores, que mantenía una buena relación con su esposa, aunque como en todos los matrimonios, ocasionalmente tenían sus desavenencias. Que el día anterior al supuesto suicidio, habían discutido, motivo por lo que se marchó del domicilio conyugal para pasar la noche en casa de un compañero de trabajo. Al día siguiente asistió a su trabajo, almorzó con unos compañeros, realizando diferentes visitas y compras a lo largo de la jornada. En varias ocasiones, pasó por la calle del domicilio, observando como no había luz en el mismo, efectuando diferentes llamadas telefónicas a su mujer con resultado negativo. Alarmado por la falta de respuesta, se dirigió directamente a la vivienda, encontrando a su esposa tendida en la cama. Al verla en muy mal estado intentó reanimarla efectuando una llamada telefónica al 061, sin percatarse de que estaba muerta.

Coordinación y dirección entre la policía, forenses y jueces

Los investigadores y forenses habían detectado diferentes indicios y pruebas que hacían sospechar, que el supuesto suicidio se trataba en realidad de un homicidio. Dirigidos por el titular del Juzgado de Violencia de Género de Jaén, los investigadores reconstruyeron las horas previas al suceso tanto de la víctima como del detenido, concluyendo que la muerte de la mujer presuntamente la había realizado su cónyuge.

Una vez puesto a disposición de la Autoridad Judicial, ésta decretó su ingreso en prisión.

Las investigaciones han sido llevada a cabo por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (U.D.E.V.) de la Comisaría de Jaén.