Hace algunas semanas escribía un artículo en el que estaban presentes los presupuestos generales del estado (P.G.E.) para el año 2013. Esta, sin embargo, quiero centrarme en un aspecto menos conocido de ellos: las leyes de acompañamiento.
Aunque después del maravilloso informe emitido, la madrugada del 9 de octubre, por el Fondo Monetario Internacional (F.M.I.) y sus tres estupendos escenarios que sitúan a España … en fin, para que insistir en lo que ya todos lo sabemos. Los presupuestos, que ayer comenzaron su andadura, parece que son papel mojado o van a serlo en breve y eso, la verdad no ayuda, ni a salir de la crisis, ni a los inversores, empresarios, ciudadanos, a nadie. Bueno, ahora que lo pienso, esta situación seguro que si está interesando a muchos, a todos aquellos que se empeñan todos los días, y casi a todas horas, en alimentar el inmenso nubarrón negro que se sitúa sobre nuestras cabezas y oscurece nuestras vidas.
En fin, volviendo al tema de las leyes de acompañamiento, me gustaría contarles una curiosidad del calendario, los PGE suelen aprobarse el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, ¡qué ironía!, ¿Verdad? entran en vigor el 1 de enero, en este caso, de 2013.
Para comenzar, habría que responder a las siguientes preguntas: ¿qué son estas leyes?, ¿para qué se utilizan? y ¿porqué no se tramitan como el resto de las leyes ordinarias?. Las respuestas no son sencillas pero voy a intentar explicarlo y si no lo consigo, pueden ustedes, queridos lectores, utilizar los enlaces del artículo o el buscador que todos conocemos para encontrar más información. Pues bien, se trata de un conjunto de leyes que cada año se publican junto a la Ley General de los Presupuestos Generales del Estado y entran en vigor en el mismo momento que ésta. Pueden ser relativas a las cotizaciones a la seguridad social, modificar leyes de los impuestos tanto de los directos (IRPF o Sociedades) como de los indirectos (los que pagamos todos por igual, IVA, hidrocarburos …), establecer compensaciones para determinados territorios, en fin, que sin duda tienen una repercusión directa en nuestro día y desde luego este año van a ser especialmente importantes, por ejemplo se cambia la deducción por vivienda habitual, auque se establece un régimen transitorio y se pierde la oportunidad de que todos los inmuebles paguen impuestos, sin tener en cuenta quien es su titular. Ya veremos en que quedan estas leyes cuando finalice la tramitación parlamentaria y que sorpresitas nos deparan. Un consejo, si me lo permiten, no les quiten el ojo de encima.

 

Fuentes:
http://www.congreso.es/public_oficiales/L10/CONG/BOCG/A/BOCG-10-A-26-1.PDF