El sociólogo y filósofo alemán Jünger Habermas, comentaba no hace mucho en Diario de Sevilla : “La globalización ha hecho más por el poder decisorio de los mercados, que por el fortalecimiento de los sistemas democráticos”.
Y hablando de mercados y de personas con la cabeza sobre los hombros, hoy me toca hablar de las “super-empresas farmacéuticas”como introducción.
En idéntico registro con Habermas, hablaba la monja benedictina del Monasterio de Sant Benet en Monserrat, Teresa Forcades i Vila, en una entrevista de la TV Catalana (Programa “Singulars”) hace varias semanas, criticando el sistema económico neoliberal en el que denuncia, ante el estupor neoconservador, que la crisis no es espontánea, sino que obedece a un plan pre-elaborado, siendo los pueblos víctimas de un ataque brutal de una minoría, ataque que para ser contrarrestado necesita y “anima a una huelga general indefinida”. Menos mal que la religiosa no es comunista…. porque si no… Esto no es la lucha de Don Quijote en los campos de Agramante (la lucha por pequeñas cosas y efímeras). Es mucho más.
Lógicamente, los medios de comunicación, aquellos que son “La voz de su amo” la ignoran, pasan largamente de ella y la jerarquía eclesiástica, después de haber cogido un rebote de “chupa de dómine” la silencia por obediencia debida.
Esta religiosa es nada menos que Doctora en Medicina, Biología y Teología. Y dice:
“Han secuestrado el sentido crítico de la ciudadanía, haciéndonos ver que el mundo es demasiado complejo para entenderlo y hemos de dejarlo en manos de expertos”.
Y yo, un pobre ignorante me pregunto: ¿En qué manos expertas, las del Fondo Monetario Internacional, en las del Banco Mundial, en las del Banco Central Europeo, despensa del Bundesbank alemán?
Denunció de manera fundamentada, como Doctora en Medicina y Biología, el negocio de las multinacionales farmacéuticas con la Gripe Aviar.
En 2.006 publica un trabajo monográfico en Cristianisme i Justicia, titulado “ Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas” trabajo que página a página va desvelando y desgranando para que los que no estamos informados, lo estemos.
Esta monja comentaba que en el breve periodo de tiempo que va de 2.000 a 2.003, la práctica totalidad de las empresas farmacéuticas de EEUU, pasaron por los tribunales acusadas de prácticas fraudulentas y ocho de dichas empresas fueron condenadas a pagar más de 2,2 `Billones’ de dólares de multa.
En cuatro de estos casos, (y cito literalmente) “las compañías implicadas, TAP Fharmaceuticals, Abbott, Astra Zeneca y Bayer, han reconocido su responsabilidad por actuaciones criminales, que han puesto en peligro la salud y la vida de miles de personas”.
En 1.998, la empresa Pifzer, la más importante compañía farmacéutica de EEUU, comercializó un medicamento conocido como Viagra, para la disfunción eréctil del varón y cerca de 17 millones de hombres lo tomaron. Las ganancias de esta compañía en 2.001, con este sólo medicamento fueron escandalosamente insultantes en sólo un año, en el que llegó a un volumen de ventas de 1.500 millones de dólares/euros (paridad de las monedas).
En 1.977, antes de que apareciese el Viagra masculino en el mercado, se reunieron en New York (Cape Code) una serie de especialistas clínicos para determinar la patología de la disfunción sexual femenina. Desde luego, las farmacéuticas eligieron a clínicos de su “confianza”. El objetivo era diseñar la estrategia adecuada para “crear una nueva patología” en función de los intereses económicos de la industria farmacéutica. Casi dos años más tarde, ocho compañías que financiaron tal estudio, y dieciocho de los diecinueve especialistas, admitieron tener intereses económicos en estas u otras compañías.
El aumento del poder político de las farmacéuticas estadounidenses se inició con la ley de extensión de patentes (Ley Hatch-Waxman) que la mayoría republicana, bajo el mandato de Reagan, aprobó en 1.984, consolidándose después con la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 1.994, con la intención de asegurar que la globalización no atentara contra los intereses del gran capital. Hoy millones de seres humanos en el África negra, mueren al año por falta de una vacuna retroviral contra el Sida.
Poco tiempo después de que la (dudosa moralmente) OMC, expusiese la urgencia de medicamentos contra éste y otros tipos de enfermedades, Médicos sin Fronteras hacía un comunicado en el que denunciaba, que las farmacéuticas, además de prohibir los medicamentos genéricos en estos países, también se negaban a comercializar los medicamentos que no les reportaban suficientes beneficios.
En EEUU, entre 2.003 y 2.004, los enfermos de epilepsia que tomaban Gabapentina (Neurontín) comercializados por Pfizer, se contabilizaron 2.700 intentos de suicidio de los que 2.500 fueron intentos fallidos y 200 con resultado de muerte. Es cierto que esta compañía advierte de la posibilidad de suicidio con este medicamento, pero para eso es necesario leerse 26 páginas de explicaciones sobre efectos secundarios. (¡Pero qué horror!) Y de este y otros medicamentos hay para dar y regalar. Vamos, que uno prefiere morirse de su enfermedad antes que tomar ninguna porquería de estas.
Para el pensamiento neoconservador, neoliberal, defensor de los valores de Occidente, el mundo necesita “maestros morales y espirituales” que sepan drogar, alienar a la ciudadanía, mientras que le sobran los indignados sociales. Baste ver la cantidad de libros de auto ayuda que animan a cambiar de vida, presentando ésta como la suprema felicidad y desligándola del sufrimiento del hermano, del que uno no es culpable (o esto es lo que quieren hacernos llegar; tú has venido al mundo para ser feliz, lo demás no importa) Quizá también ingresar en una secta religiosa… no sé, no sé…
Hoy se blindan los grandes sueldos y capitales, machacando paralelamente a los trabajadores y PYMES. Tenemos necesidad de una justicia mayor, tenemos nostalgia de una justicia mayor.
Es necesario someter en la legalidad y en comportamientos éticos al sector financiero de manera semejante que al resto de las personas físicas y empresas a las que se exige transparencia, rectitud etc., porque la crisis que estamos viviendo, es en realidad la historia de las estafas cometidas por banqueros y financieros que en estos últimos años, culminaron con la oferta de productos de manera masiva, que llevaban escondidos la falsedad y el riesgo, tanto económico como en salud (las empresas farmacéuticas entre ellos). Recuérdese cuando las hipotecas en España, para viviendas de renta libre, estaban al 22% de interés. Porque si ibas a pedir un préstamo para rehabilitación de vivienda, te ofrecían dos o tres veces lo que tú pedias. Y ya de camino te comprabas un coche, dabas la entrada para un apartamento en la playa y mil cosas más. Y aquí todos hemos sido culpables, por seguir el juego al gran capital, que fue el que nos envenenó, con el plácet del envenenado.
Es necesario poner fin al terrorismo financiero y es necesario que el Banco Central Europeo, (responsable de que la crisis haya incidido de manera especialmente grave en la población) deje de ser la “alacena” de Merkel, de la que saca unas cuantas migajas para otros, a condición de hacerle continuas genuflexiones, porque Drahgi es su amor “europlatónico”.
Son necesarios cambios estructurales ya. En España, hay que frenar la privatización de empresas estatales y luchar por recobrar aquellas que se privatizaron a precios de saldo.
Otra economía es posible, otras relaciones sociales son posibles, otros seres humanos son necesarios. Ahora más que nunca.
Unos salarios más elevados, son la única forma de mantener la demanda interna de este país, de fortalecer el mercado, para evitar tan sangrante especulación y caída en picado, porque ésta es la pescadilla que se muerde la cola. Yo no trabajo, no tengo ingresos, no puedo consumir, la empresa en la que compro no se puede mantener, se despide a los trabajadores que se quedan sin trabajo, se cierra la empresa… y vuelta a empezar.
Ya decía en un artículo anterior, que al gran capital le produce irritación oír hablar de derechos sociales de la clase media y trabajadora, porque para los poderes económicos, las regulaciones sociales en Europa, son un freno para la especulación y la competitividad.
La rebelión de l@s indignad@s, el resurgimiento de la primavera árabe con todas sus dificultades (graves en muchos casos) y el Movimiento Cívico, constituyen la punta del iceberg de un nuevo ciclo internacional de protesta. Cuando expreso esto, miro a Islandia para decir: Sí hay alternativas y están en manos de la ciudadanía, como en ese país. Pero ellos no están en la “privilegiada zona Euro”. Ojala no lo estuviéramos. También hubo muchos países europeos en el bloque de los “Países no Alineados”, que tristemente desaparecieron como organización por cuestiones que no vienen al caso.
El ministro de propaganda nazi Goebbels, decía para satisfacción de Hitler: “ Las mentiras, repetidas mil veces, acaban por convertirse en verdad”.

Foto: Carlos Daniel Gomero, (Licencia CC)